Abigail, una dulce jovencita, tímida y fiel enamorada del romance desde muy joven sufre por culpa de quién debió protegerla, ella creerá en una serie de mentiras que la hundirán por años en una profunda tristeza...
NovelToon tiene autorización de Victoria Castro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 18
Llegué a casa devastada, yo no era mala solo estaba llena de resentimiento, en el fondo lo quería.
-¿Que tienes mi niña, porque lloras ? Pregunto con angustia estrella.
-¿Porque mi vida es tan miserable nanita? ¿Que estoy pagando?
-Nada!!!, no digas eso ok, dime qué te pasa?
-Mi padre está muriendo nana, creí odiarlo y me duele saber va a morir, porque la vida es tan dura conmigo, pierdo todo lo que amo - decía con los ojos llenos de lágrimas Abigail.
-Tu no sabes odiar mi amor, solo estás muy molesta con él, llena de rabia, a mí no me perderás mi cielo, que tiene el señor Javier?
-Tiene cáncer nana, está esperando que llegue el día de su muerte, que debo hacer nana, no puedo olvidar, pero tampoco puedo cargar con eso, es que no sé qué hacer yo no...
-Que te parece si primero te calmas, tú no has hecho nada malo, mírate, te duele tu padre aun después de sus acciones, el rencor es un sentimiento que él sembró en ti, el perdon los sanará a los dos pero primero debes pensarlo, no llores, nada de esto ha sido tu culpa, ve a tu habitación y piensa con la mente fría todo y decide sin presión que necesitas hacer, aquí estoy contigo de acuerdo.
Obedecí la sugerencia de mi nana, fui a mi habitación y me acosté, miraba el techo mientras pensaba como manejar mis sentimientos y emociones.
No sabía cómo lidiar con esto, no sabía si podría mirarlo a la cara o si él aceptaría verme.
Varios días más...
Los días pasan y aún no tengo la fuerza y el valor de ver a mi padre de frente, y ya no es por miedo es porque aún hay resentimientos, cosas que él causó en mi y no puedo simplemente olvidar.
-Cariño ya te vas al trabajo?
-Buen día nana, si, hoy tengo lecciones privadas con Maddie - dijo con desgano Abigail
-Mi amor no quiero presionarte pero que has pensado respecto a tu padre?
-No lo.se nana, es que no puedo olvidar, yo soy un desastre ahora mismo que no tengo ni idea de que estoy sintiendo.
-No esperes a que sea demasiado tarde y luego cargues con la culpa de no haber perdonado no quiero eso para ti.
-Lo se nana pero no crees que el es quien debería pedir disculpas? Es decir yo le suplique que me perdonará por fallarle pero y él? El nunca lo ha hecho y siento que lo merezco, fue cruel, infame, un padre no actúa así.
Tienes razón nena pero no pienses en lo que él no hizo, piensa en lo que a ti te da paz,lo que te dicte tú conciencia, tú eres mejor persona.
-No lo sé nana, te prometo que lo decidiré pronto.
salí de casa a las clases con la pequeña Maddie, estuve distraída toda la tarde, no dejaba de pensar en mi padre.
Decidí que iría, terminé con mi trabajo, llamé a Ernesto me dijo que mi padre estaba en casa, en el hospital no había nada que pudieran hacer por él.
Un taxi me llevo hasta la entrada, la ansiedad me estaba matando, mil emociones juntas aprisionaban mi pecho, Ernesto se apresuró y me permitió entrar.
-Señorita no imaginé que vendría, está cómoda con esto.
-Nunca lo estaré Ernesto pero no quiero cargos de conciencia ni karmas en mi vida, además es mi padre, crees que me reciba.
-No lo sé, está cada día más malhumorado pero pase lo que pase estoy con usted, venga, no la dejaré sola.
-Camine del brazo de Ernesto, tenía tantos recuerdos en mi mente al recorrer la casa, mi infancia estaba ahí, subimos a su habitación y Ernesto tocó y entró, yo esperé afuera, lo escuché dirigirse a mí padre.
-Señor disculpe que lo moleste, alguien vino a verlo.
-No quiero ver a nadie, quien sea que se valla por donde vino.
-Es su hija señor
-Abigail está aquí?
-Si señor está afuera, va a recibirla?
-Pasa Abigail! - dijo Javier
Entre, lo vi y mi alma me dolió tanto.
No podía caminar, me quedé inmóvil bajo el umbral de la puerta, mi corazón palpitaba tan fuerte que parecía zumbido.
-Acercate Abigail, déjanos solos Ernesto.
Camine lentamente hacia el pie de su cama, me conmovió verlo así, siempre fue un hombre fuerte y rudo, guardé silencio.
-No imaginé que vendrías, mira lo bonita que estás Abigail, eres idéntica a tu madre, acércate dame tu mano.
Hice lo que me pidió.
-Lamento que estés pasando por esto -Dijo Abigail sin mirar a la cara a su padre
-Lo merezco, siempre escuché que todo en la vida se paga, ahora lo pago con creces, gracias por venir, creí que moriría sin verte por última vez.
-Si querías verme porque no me buscaste? Porque no intentaste remediar el daño.
-Intente hacerlo, te busqué y me rechazaste.
-Me buscaste para que retomará el ballet y la vida que llevaba antes de mi embarazo.
-Tienes razón, actúe mal.
-Ya eso no importa, ya nada se puede cambiar.
-En mi testamento está todo a tu nombre, mi patrimonio ahora es tuyo.
-No lo necesito, estoy bien, vivo cómodamente con mi trabajo.
-Al casarme con tu madre unimos nuestros patrimonios y juramos que trabajaríamos duro para ti, no lo rechaces, es lo que tú madre dejó también para ti.
-No lo sé yo...
Mi padre comenzó a quejarse de un dolor, me dolía verlo sufrir, enseguida una enfermera entró.y le aplicó una dosis de un fuerte medicamento que lo hizo dormir enseguida, lo miraba y no podía creer que él estuviera así, camine por la casa, fui a mi antigua habitación, tantos recuerdos, todo estaba como lo dejé...
Jacob en prisión...
Ya son casi seis años de mi vida en esta maldita prisión, no sé quién diablos pudo perjudicarme así porque es evidente que pusieron esas drogas en mi habitación con alevosía
Carlos, mi ex compañero de celda salió hace dos años, quise decirle que buscara a aby pero no pude, tal vez ella siguió adelante y está con alguien más, me aterra tanto que sea así que preferí no saberlo hasta salir de estas cuatro paredes, además de no ser así ella querrá venir a verme y una chica tan especial como ella no merece tocar un lugar tan miserable como este.
Él me h ayudado mucho y logro que un abogado logrará que redujeran mi condena a seis años, en dos días saldré de aquí, cuento los días por verla, tenerla frente a mi y besarla...