La saga continúa.
Megan logró superar el dolor con la ayuda de su familia, a la que por fin recuperó. Ahora que su amor por Elliott dejó de ser prohibido, está dispuesta a todo por protegerlo a él y a su bebé en camino, y esto solo hace que su camino a la venganza contra Alphonso y la falange oscura se complique más, ya que debe cuestionarse sobre que futuro quiere para su bebé.
Con la constante amenaza de Alphonso y la de un enemigo mayor sin rostro, deberá aliarse con cualquiera que quiera ayudar.
También está la aparición del verdadero padre y hermano gemelo de Elliott, quienes no sabe si son enemigos o aliados; ellos tienen secretos que pueden cambiarlo todo.
Megan deberá enfrentarse a un gran dilema entre su sed de venganza o el amor.
Pero en este juego de sombras y traiciones nada es lo que parece y al final descubrirá que su mayor enemigo no es Alphonso, sino algo más grande detrás de todo.
NovelToon tiene autorización de Marines bacadare para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El peso de la imprudencia
En la mansión McGarrett, Megan está aún recostada en la cama, con el rostro cansado, mientras su ginecóloga la revisa. Elliott a un lado de la habitación, parado, con sus brazos cruzados sobre su pecho; su mandíbula está tensa y su mirada fija en un punto fijo.
No ha pronunciado ni una palabra desde que la doctora llegó.
La ginecóloga de unos treinta y tantos años, de cabello cobrizo y buena figura, con una voz calmada, observa a Megan y luego a Elliott.
"Aunque no hay señales de daño grave y tus bebés están bien, tu cuerpo está agotado y debes descansar; el golpe en la cabeza sanará pronto y los moretones desaparecerán con los días". Sus ojos están en Megan.
"Y lo más importante, debes evitar cualquier situación de estrés; no debes malpasarte". Megan asiente, entendiendo que debe dejar sus impulsos.
Evita mirar a Elliott, porque su frialdad la quema.
"Gracias, doctora Brennan". Le sonríe.
La cobriza recoge su maletín y su máquina portátil y le da una mirada seria a Elliott, para luego caminar y entregarle unas recetas e indicaciones.
La habitación queda en total silencio y el peso de las decisiones de Megan los asfixia a ambos.
Ella por fin toma el valor de verlo; su voz es suave y está llena de cautela.
"Elliott…"
Él aleja los ojos de la pared y la enfrenta con su mirada, pero su rostro está lleno de una expresión fría. Camina hacia ella lentamente, con sus orbes llenos de una rabia contenida, que es más decepción que molestia.
Su voz es helada cuando pregunta; sus palabras son como un látigo.
“¿En qué estabas pensando, Elza?”
Ella baja la mirada llena de arrepentimiento.
"Tenía que hacerlo… era nuestra oportunidad, no confiaba en nadie más para esto", alega mirando su cara llena de algo que no le gusta.
Elliott se ríe con amargura.
“¿Nuestra? Tú tomaste esta decisión sola. Tú te pusiste a merced de ellos. Y no solo a ti…” Se dobla y apoya sus manos en la cama, acercándose al rostro de ella.
"También a nuestros hijos, si te acuerdas de que son de ambos".
Megan habla en voz muy baja.
"Yo… no pensé que…"
"¡Ese es el problema! No pensaste.
Se aparta y comienza a caminar de un lugar a otro, pasa una mano por su cabello con frustración.
"Sabes que te quieren atrapar. Sabes que ese desgraciado no se va a detener. ¡Y aun así lo hiciste sola, fuiste a entregar a La Piovra! ¿Qué carajos creíste que podría ocurrir? Está indignado y rabioso.
Megan, con sus ojos acuosos y la voz afectada, responde.
"No quería que escapase… no quería que el plan fracasara; con el libre, tú estarías en peligro", inquiere.
Él se detiene en seco al oír aquello.
"¿En peligro? ¿Y tú qué? ¿Y nuestros bebés?" Mueve su cabeza en negativa; su voz es más gruesa.
"Elza, no se trata solo de ti. Ahora hay tres vidas en peligro, y actuaste como si no importara nada. Ya no estás sola y sé que nadie jamás se preocupó por ti, pero ahora sí, carajo". Su voz es alta y él sabe que se está pasando, pero esto lo sobrepasa.
Las lágrimas de ella ruedan por su cara, dejando salir las emociones que la están inundando.
"Lo lamento..."
Él respira profundo, tratando de tranquilizarse porque sabe que se ha dejado llevar, pero su voz sigue fría y firme.
"No puedes seguir así, ya no puedes actuar con inconsciencia. No puedes estar tomando decisiones por impulso y esperar que yo esté bien con eso. "Porque si algo te sucede, Elza…" Su voz se rompe un poco y deja ver su lado vulnerable que se esconde bajo la cortina del enojo.
"Si algo les llegase a pasar a Elza, yo… "Maldición".
Da la vuelta mostrándole su espalda. Sus manos están hechas puños que se aprietan hasta dejar sus nudillos pálidos. Ella siente la necesidad de agarrarlo, pero está agotada y sabe que lo arruinó.
Su voz tiembla por el nudo que no la deja respirar bien.
"Te prometo que no se va a repetir, te lo juro".
El hombre de ojos azul marino no le da respuesta por unos segundos eternos para Megan.
Deja salir el aire que no sabía que tenía contenido; sale con fuerza y, sin verla, desaparece atravesando la puerta que se cierra con un sonido estruendoso.
La habitación queda en silencio y, a pesar de ser amplia, la culpa y el peso de sus acciones la hacen verse atrapada como si se cerraran, dejándola sin aire.
"Amor, perdóname", le murmura a la nada. Odia verlo así, es la primera vez y espera que sea la última, aunque algo le grita que esto que ella provocó ha marcado un final, o eso la hace creer su angustia, porque en este momento la ansiedad de no saber en qué va a parar y qué tan grande fue el daño que se hizo a ambos la está matando.
Se acuesta en la cama y se hace un ovillo abrazando su vientre abultado y pidiéndole perdón también a ellos porque ahora que está sola se da cuenta de que en este momento podría estar siendo torturada y tal vez estaría llorando por segunda vez la muerte de otro hijo y eso hace que se le acelere el pulso.
Su respiración se acelera y llora porque es lo único que puede hacer; se imagina el dolor y la angustia y niega repetidas veces, queriendo borrar lo que pudo haber causado, y se siente tan horrible que ahoga un grito contra la almohada para poder soltar la avalancha de dolor que tiene por dentro.
SORPRENDENOS!!! Con el final que se viene con esta novela
Gracias por regalarnos siempre información de calidad, diferentes tramas, no te encasillas, no escatimas en entregar tu tiempo a lo que te apasiona, y pones todo tu amor a la escritura, haciéndonos parte de tu obra, nos haces reflexionar, entender diferentes tópicos, pasar por todas las emociones habidas, tanto así que amamos a algunos personajes o lo contrario odiando a otros y hasta deseando su muerte en algunos casos.
Sigue cosechando éxitos, que tus fieles lectoras te acompañamos!!
* ESPERO POR SABER EL TIPO DE BODA DE ESTAS "ALMAS GEMELAS"
Esa es la GRAN PREGUNTA 🤔
A veces puede resultar lógico tomar la justicia por mano propia 🤯🙈