Julián Alfonso Cabrera un CEO de mucho renombre, a pesar de estar casado con Karina Montalvo, llevaba una doble vida. ¿Podrá este CEO ocultar la verdad por nucho tiempo?
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El reencuentro de Julián y William
Julián entró a la habitación de cuidados intensivos. William estaba pálido, conectado a máquinas que marcaban el ritmo de una vida frágil.
Cuando abrió los ojos, miró a Julián. No hubo rl desprecio de sh último encuentro, ni el dolor de la traición, sino un vacío absoluto.
¿Alfonso?, susurró William, extendiendo una mano hacia él, en verdad se veía muy débil.
Julián tomó la mano de William, pero no lo besó. Se inclinó y, con lágrimas rodando por sus mejillas, le habló suave y lleno de amor.
Sí, William, soy yo, me duele mucho verte así. Yo soy el hombre que te rompió el corazón... y ahora estoy aquí para ayudarte a sanar, aunque es signifique que ya no quieras volver a verme.
William frunció el ceño, el esfuerzo por recordar le causaba dolor físico. Lentamente, soltó la mano de Julián. No hubo un milagro de perdón instantáneo, solo un silencio pesado.
Pero "entre líneas", le dejó entrever que tal vez en un futuro lo perdonaría.
A partir de ese día, William empezó a sanar sus heridas del alma, ya no recordaba a Alfonso con rencor, sino como un mal recuerdo. No le deseaba ningún mal, pero estaba decidido a comenzar de nuevo, desde cero, porque él era un hombre con futuro.
Poco a poco iba recobrando la memoria, no quiso volver con Julián Alfonso, pero lo que sí aceptó fue que él le pagara toda la rehabilitación de forma anónima a través de Ángela.
Ya rehabilitado, William decidió mudarse a otra ciudad, lejos de todos los malos recuerdos que tenía de Julián. Sigue haciendo fotos. Su galería va viento en popa. William le mandó la última carta a Julián, en la que solo escribió "gracias".
Dos años después, la empresa que era de él y Karina, ahora pertenecía solo a ella, él vendió las pocas acciones que le quedaban, y ahora se dedicaba a "Nadir Group", era un CEO bastante atractivo y eficiente, y en sus ratos libres trabajaba en una empresa que él mismo había fundado. La rehabilitación de edificios viejos para convertirlos en talleres de arte u otras cosas. Lo que hiciera falta.
Karina era la dueña y señora de la "Torre Cabrera", ahora de nombre "Innovatech".
*Flashback*
Karina recibió un sobre anónimo. Este sobre contenía el último rastro de la estructura que Ángela había mantenido en pie durante años. Mientras Julián lloraba en la habitación del hospital, Ángela sacó a Karina al final del pasillo y le entregó un documento que cambiaría la percepción de todo lo ocurrido.
Al abrirlo, Karina no encontró reproches, sino escrituras y planos. Ángela le reveló que, durante los últimos tres años, Julián no solo estaba gastando dinero en su "segunda vida". Bajo el nombre de una sociedad fantasma que solo Ángela gestionaba, Julián había estado comprando las casas viejas alrededor del estudio de William. Pero no era para demolerlas. Los planos mostraban que Julián eataba diseñando un distrito artístico protegido. Su intención, en caso de que algo malo le pasara a él, era que William nunca tuviera que preocuparse por el dinero o por ser desplazado de su barrio.
Él no solo lo amaba con pasión, Karina, lo amaba con la única herramienta que conoce, la arquitectura. Estaba construyendo un mundo donde William pudiera ser libre, incluso de él mismo.
*Fin del flashback*
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Pareciera que todo había acabado para Julián, pero no fue así. Él esperó pacientemente, dedicándose en cuerpo y alma a su puesto de CEO, pero ya sin la sombra de Karina, porque ella había decidido no volver a verlo hasta que hubiera pasado un tiempo y pudiera olvidar su traición.
"Nadir Group" iba a la cabeza en cuanto a calidad y elegancia de los rascacielos, aunque en sus ratos libres se dedicaba a restaurar edificios viejos.
Julián era un experto en esos menesteres, sabía muy bien su trabajo. Había logrado superar a Karina, aunque no se veían, sabían que ahí estaban.
Julián seguía con su vida, de vez en cuando veía en la televisión y en las redes sociales que William seguía cosechando éxitos con sus galerías. Las fotos que estaban en el lugar eran muy distintas a las que estaba acostumbrado a tomar. Ahora reflejaban una paz inmensa que llevaba en su corazón.
Los paisajes, el cielo azul, la inmensidad del mar, etc., ahora componían toda su colección de fotos.
William había logrado sacar de raíz todo lo malo que había vivido, deseaba con el alma volver a ver a Julián Alfonso, ahora que sabía que ese era su nombre real.
No descartaba la posibilidad de perdonar y seguir con su amor.
Pero primero debía sanar completamente, así pasaran los años, pero él seguiría adelante.
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Tres años después...
Julián decidió dar un paseo por ahí, necesitaba despejarse de tanto trabajo. No había vuelto a ver a Karina ni a sus hijos. Él no había insistido porque Karina le había prohibido tajantemente que se acercara porque no lo iba a dejar verlos.
Y, a su vez, Karina les había dicho a sus hijos que su padre estaba muerto. Así evitaba más preguntas sobre él, y no tener que decir que él la engañó con un hombre. Para ella era mejor así.
Julián caminaba tranquilamente por una plaza llena de árboles, de pronto vio una figura que caminaba por el lado contrario, erguido, alto, atractivo, muy seguro de sí mismo. Parecía que se encontraba en la mejor etapa de su vida. Como estaba muy retirado no logró ver bien sus facciones, pero tan pronto como se iba acercando lo reconoció: William.
La cara de ambos se iluminó en cuanto quedaron uno frente al otro.
Julián Alfonso...
William...