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En Los Brazos Del Don Cruel

En Los Brazos Del Don Cruel

Status: Terminada
Genre:CEO / Mafia / Amor-odio / Completas
Popularitas:148.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Biah Santos

Klaus Glendson Cassano es el primogénito de la familia más temida de Manchester. CEO de una gran empresa y Don de una de las mafias más influyentes, es conocido por su frialdad, su inteligencia aguda y una brutalidad sin límites. Entre noches llenas de fiestas y una vida de poder absoluto, Klaus vive bajo la constante presión del consejo para cumplir un deber que insiste en postergar: el matrimonio.
Tras años evitando compromisos, el consejo decide intervenir y pone en riesgo su título como Don. Obligado a elegir una esposa entre las herederas de la mafia, Klaus se niega a ser manipulado. Acepta casarse… pero con una condición: la elección será suya, y solo suya.
Entre amenazas veladas, alianzas políticas y juegos de poder, Klaus inicia su propia cacería. Pero lo que era solo una obligación estratégica puede convertirse en un desafío aún mayor cuando la mujer equivocada —o demasiado correcta— cruza su camino.
Porque, en el mundo de Klaus Cassano, amar es debilidad. Y él no acepta flaquear.

NovelToon tiene autorización de Biah Santos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17.

Guxta.

—¡Voy a destruir todo el reinado de ese maldito Cassano! ¿Cómo se atrevió ese desgraciado a tocar a mi hermana?

Digo lanzando un jarrón contra la pared de la sala de estar. Los puños me sangran, pero la rabia es tanta que ni siento el dolor.

—Yo te advertí que no había sido Fenrril quien se la había llevado.

Dice Leon metiendo las manos en los bolsillos.

—¿Y cómo carajo iba yo a saber eso? Fenrril siempre fue un enfermo que se obsesionó con nuestra hermana cuando ella tenía apenas dos años. ¿Recuerdas? Ese desgraciado intentó abusar de ella cuando tenía CINCO años.

Lanzo otro jarrón, pero esta vez hacia Leon, que se aparta y el jarrón se estrella contra la pared.

—¿Te volviste loco, mierda?

Pregunta asustado.

—Estuve a punto de matar a Fenrril a golpes. Tú no tenías que meterte. ¡Por tu culpa se escapó!

Digo frustrado, sintiendo la sangre escurrir de mis heridas.

—Guxta, Fenrril ya no es nuestro enemigo ahora mismo. Deberías pensar en una manera de rescatar a nuestra hermana en lugar de intentar matarme.

—No digas pendejadas, Leon. Voy a cazar a Fenrril hasta en el mismísimo infierno, va a pagar por intentar tocar a mi hermana todos estos años. Pero tienes razón: ahora mi prioridad es encontrar a Alana. Ella no tiene culpa de nada.

Suspiro apretando los puños.

—Necesitamos elaborar un buen plan para sacarla de las manos de Cassano.

Miro a Leon esperando escuchar su propuesta.

—La Manchestary es la más grande y peligrosa del submundo, así que no podemos enfrentarla directamente. Jugaremos a sus propios aliados en su contra. Estarán demasiado ocupados intentando impedir que sus propios aliados entren en su territorio, y entonces nosotros entraremos a hurtadillas a rescatar a nuestra hermana.

Miro a Leon con una sonrisa.

—Es un excelente plan, lo reconozco. Pero será complicado: estaremos mucho tiempo fuera de nuestro territorio y eso llamará la atención de nuestros enemigos.

Digo.

—Yo puedo quedarme aquí a cargo de todo.

Dice, y me paso la mano por el cabello.

—Pensé que me ibas a acompañar.

Digo.

—Como dijiste, si vamos juntos, eso llamará la atención de los enemigos. Pero si confías en mí, no dejaré que ninguna rata pise nuestro territorio.

—No sé... voy a pensarlo. Mientras tanto, escala un equipo de diez de nuestros mejores soldados. Los quiero mañana frente a mí.

Digo subiendo a mi cuarto. Voy directo a bañarme y siento la sangre de las heridas mezclarse con el agua y escurrir hacia el desagüe. Después de una buena ducha, me pongo un short y bajo a cenar. No tenemos tantas empleadas, así que ando sin camisa.

Durante la cena, mi padre llamó varias veces. Sé de qué se trata: él y mi madre ya saben del secuestro. Cansado del timbrado, contesto.

—Hola.

Digo suspirando.

—Guxta, ¿qué pasó? ¿Sabes dónde está tu hermana? Yo te confié su seguridad. Tu madre y yo sacrificamos años sin verla para que Fenrril no sospechara dónde estaba, ¿y ahora la secuestran? ¿Qué clase de mafioso eres? Dijiste que estaba segura.

Dice mi padre alterado.

—Papá...

—Sin pretextos, Guxta. Escúchame bien: sé el maldito hombre que te enseñé a ser y trae a nuestra Alana a casa. Tu madre está mal sin tener noticias de ella.

Sin darme tiempo de decir nada, cuelga. Regreso a mi cuarto pensativo. La voy a traer de vuelta.

Por la mañana...

Bajo arreglado, con una maleta pequeña para los días que estaré fuera. En la sala veo a unos nueve hombres. Encaro a Leon, que estaba al pie de la escalera esperándome.

—Pedí diez de los mejores, no nueve.

Digo, pero de inmediato mi atención se desvía hacia la puerta que se abre de golpe. Por ella entra alguien de aproximadamente un metro setenta, cabello rojizo y cara de pocos amigos. Se suma a los demás dejándome sin palabras.

—Perdón por el retraso.

Dice, y miro a Leon que sonríe divirtiéndose.

—¿Qué está pasando?

—Qué te parece, pediste diez de los mejores. Ahí están.

Dice mirándome, y yo suelto una sonrisa sin ningún humor.

—¿Me estás tomando el pelo? ¿Una mujer? ¿En serio?

Digo, y ella me encara visiblemente fulminándome con la mirada.

—Debe ser una mierda ser machista y además necesitar a una mujer para que lo proteja.

—Cuida esa lengua afilada. Puedo accidentalmente arrancártela.

Digo, y ella en ningún momento agacha la cabeza. Qué atrevida. ¿Cómo se atreve a hablarme así? ¿Acaso no sabe quién soy?

—No le vayas con ella, es muy buena en lo que hace. Llegó ayer y derrotó a la mitad de nuestros hombres en la prueba de resistencia.

Dice Leon, pero no le pongo mucha atención. Mis ojos se fijan en los de ella, que me encaran con odio, lo que despierta la curiosidad de por qué esa mirada.

—Vamos a ver en la práctica si es tan buena.

Digo con una pequeña sonrisa. Esta misión está empezando a ponerse interesante. Dejo a Leon a cargo de todo y salimos de la ciudad.

____________________________

Felicia Agnes.

24 años, personalidad fuerte, especialista en artes marciales y tiro de larga y corta distancia, cara de ángel, mente de psicópata.

Guxta Martineli, 25 años.

Temido y odiado por la mitad del submundo, conocido por su impiedad, mente de sociópata, pero por su familia visita hasta el mismísimo infierno.

1
Stella Maris Piray
Excelentísima 💯💯💯💯💯💯
gracias por compartirla escritora hermosa historia 💯💯💯💯💯💯♥️🥰
ANIATASAR
Totalmente recomendable... Es excelente.
ANIATASAR
Excelente novela.. Me encantó
ANIATASAR
Que maldito traidor
ANIATASAR
Es muy linda
LEDYN
me encanta, Dios que bueno esta todas esas rondas 😂😂😛😛😛
Gladys Batista
👏👏👏👏👏👏
Lazaro Margoht
🥰🥰🥰🥰👏👏👏👏👏
Gladys Batista
👏👏👏🥰
Alicia Sciarrotta
MARTITA NO LA LEAS Y ẞE TE ACABO EL PROBLEMA, Y SINO PONTE A ESCRIBIR VOS Y YAAAAA
H. Parra
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🥰🥰
Gladys Batista
👏👏👏👏👏
Mary Meneses
muy bueno
Sandra hdz.
Muy linda la historia🤗
Gemma Selene Corzo Aguilar
con algunas frases raras pero excelente trama.
Maria Arias
es normal se trata de mafiosos
Yajaira Hernadez
excelente te felicito de verdad me atrapo👏
Yajaira Hernadez
está novela te atrapa
MARTITA
HAY EXCESO DE CRUELDAD Y MUY MALA LA TRADUCCIÓN
MARTITA
EL DON VA A SECUESTRAR A LA JOVEN DEL CONVENTO PARA SU VENGANZA
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