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Olvido De Un Amor

Olvido De Un Amor

Status: Terminada
Genre:Pérdida de memoria / Amor a primera vista / Casada con el millonario / Completas
Popularitas:1.9M
Nilai: 4.9
nombre de autor: A.Gaby

Melisa Thompson, una joven enfermera de buen corazón, encuentra a un hombre herido en el camino y decide cuidarlo. Al despertar, él no recuerda nada, ni siquiera su propio nombre, por lo que Melisa lo llama Alexander Thompson. Con el tiempo, ambos desarrollan un amor profundo, pero justo cuando ella está lista para contarle que espera un hijo suyo, Alexander desaparece sin dejar rastro. ¿Quién es realmente aquel hombre? ¿Volverá por ella y su bebé? Entre recuerdos perdidos y sentimientos encontrados, Melisa deberá enfrentarse al misterio de su amado y a la verdad que cambiará sus vida.

NovelToon tiene autorización de A.Gaby para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El Dolor y Olvido.

Melisa estaba sentada en la camilla del hospital, su corazón latiendo con fuerza mientras miraba la puerta. Habían pasado horas desde que Alicia le sacó sangre y envió las muestras al laboratorio. Aunque intentaba mantenerse tranquila, la espera la estaba matando.

—No puede ser embarazo… no hay forma murmuró para sí misma, cruzando los brazos con fuerza. Alexander siempre fue cuidadoso. Siempre usamos protección. No hay manera de que esté embarazada… ¿verdad?

El silencio de la habitación la abrumaba. Cada segundo que pasaba parecía una eternidad. Finalmente, la puerta se abrió y Alicia entró con un sobre en la mano. Su expresión era seria, casi solemne.

—Meli… dijo suavemente, acercándose a ella.

—No Melisa negó con la cabeza, interrumpiéndola antes de que pudiera continuar. No puede ser. No es posible.

Alicia extendió el sobre hacia ella.

—Mis sospechas eran ciertas. Estás embarazada.

Melisa sintió que el aire se le escapaba de los pulmones. El mundo pareció detenerse por un momento. Miró el sobre sin atreverse a tocarlo.

—No… no puede ser repitió, esta vez con menos convicción. Alicia, Alexander y yo siempre usamos protección. Siempre.

Alicia suspiró y se sentó a su lado, colocando una mano sobre la de Melisa.

—Mel, ningún método es 100% seguro. Lo más probable es que en algún momento el preservativo se haya roto sin que se dieran cuenta… y aquí estás.

Melisa bajó la mirada hacia su vientre, llevando una mano hacia él casi instintivamente.

—Un bebé… susurró, como si las palabras fueran difíciles de pronunciar.

Para su sorpresa, la idea no la aterraba como había imaginado. En lugar de miedo, una calidez extraña comenzó a extenderse dentro de ella.

—Voy a ser mamá… dijo en voz baja, casi como si estuviera probando las palabras.

Alicia sonrió suavemente y le apretó la mano.

—Sí, amiga. Y sé que serás una increíble madre.

Melisa esbozó una sonrisa tímida.

—Cuando llegue a casa, le diré a Alexander… Espero que lo tome bien.

Mientras tanto, en casa, el sol apenas comenzaba a salir cuando Alexander despertó. Se estiró en la cama, notando la ausencia de Melisa. Sonrió al recordar que aún estaba en su turno.

—Voy a sorprenderla con un desayuno especial murmuró para sí mismo, levantándose de la cama.

Como no sabía cocinar, decidió comprar comida en una cafetería de lujo. Se vistió con rapidez y, antes de salir, se agachó para mirar a Michiru, quien estaba acostado en su camita.

—Ya vengo, gatito. No me extrañes demasiado dijo con una sonrisa.

Michiru le lanzó una mirada de indiferencia, y Alexander rió.

—Voy a comprar comida para tu ama… nuestra princesa. La voy a sorprender.

Con esa idea en mente, salió de casa y se dirigió a una cafetería de primera clase.

Todo iba bien, hasta que un dolor de cabeza insoportable lo golpeó de repente. Alexander se tambaleó y apoyó una mano en la pared. Su visión se nubló, y sintió como si miles de imágenes golpearan su mente al mismo tiempo.

—¡Que demonio hago aqui! exclamó en voz baja, casi como si estuviera recordando algo que había estado oculto durante mucho tiempo.

Vio flashes de su pasado: su padre, su madrastra Débora, el día en que descubrió que ella lo había asesinado, los documentos que había conseguido para desenmascararla, el momento en que lo secuestraron… y su escape.

—Salté de la cajuela de aquel auto… ¿y luego qué? murmuró, confundido.

Se miró a sí mismo, notando su ropa.

—¿Por qué estoy vestido así? ¿Dónde he estado todo este tiempo?

—Señor, ¿se siente bien? la voz del dueño de la cafetería lo sacó de su trance.

Samuel frunció el ceño.

—¿Dónde estoy?

—En una cafetería en el centro de New York. Entró aquí tambaleándose. Le hice oler alcohol para que reaccionara.

Samuel respiró hondo, tratando de ordenar sus pensamientos.

—Mi padre… mi hermano… esa maldita mujer… Tengo que volver a España cuánto antes dijo en voz baja, casi para sí mismo.

Se metió la mano en el bolsillo y encontró dinero.

—Parece que al menos no estoy completamente perdido murmuró.

Entonces Samuel (Alexander) le pide al señor de la cafetería.

—Un capuchino, por favor le dijo, quien asintió y se dirigió a preparar la bebida.

Samuel aprovechó para revisar su teléfono, pero lo encontró apagado y sin batería.

—Tengo que llamar a Gabriel dijo en voz baja, recordando el número telefónico de su amigo de confianza.

Gabriel Sotomayor era la única persona en quien confiaba completamente. Había sido él quien le ayudó a recolectar pruebas contra Débora antes de su secuestro.

Tomó su café rápidamente y salió de la cafetería con un solo objetivo en mente: conseguir un boleto de avión a España.

Caminó unas cuadras hasta encontrar un locutorio. Marcó el número de Gabriel y esperó con ansiedad.

—¿Sí? respondió una voz al otro lado de la línea.

—Gabriel, soy yo.

Hubo un silencio incómodo.

—¿Samuel? ¿Dónde diablos has estado todo este tiempo?

—Es una historia muy larga de contar, pero escúchame: Necesito que me envíes mis documentos de manera virtual. Estoy indocumentado y necesito arreglarlo para viajar de inmediato a España.

—¡Dios! Pensé que estabas muerto.

—No hay tiempo para eso. ¿Puedes enviarme los documentos o no?

—Sí, sí. Dame unas horas. ¿A qué correo los envío?

Samuel le dio la información y colgó. Su plan era volver a España, destruir a Débora y reclamar lo que le pertenecía.

Lo que no sabía era que, al hacerlo, estaba a punto de dejar atrás a la mujer que lo amaba… y al hijo que jamás recordaría haber concebido.

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Danny Silvano
gracias😭😭😭😭me encantó tu historia muy bonita😭😭😭
Danny Silvano
🥰🥰🥰🥰🥰🥰uyyyy se pone muy interesante y desestresante!!!!!!🤭
Danny Silvano
😕😕
Vanesa Garcia
yo no entiendo porque se enoja Melisa si ella sabía que en cualquier momento iba a recuperar la memoria y probablemente no se iba a acordar de ella y eso pasó no se porque tanto drama de parte de ella
Miriam Moreno
Marcos es un papacito
Elizabeth Rios
estuvo muy hermosa y triste pero me gustó mucho gracias por hacer está novela sigan así los éxitos siempre felicidades 🤭😍
Yudith Blanco
muy bonita la novela
Esther Jimenez Vergara
hermosa novela
Luisa Maria Prada
Excelente novela bendiciones
Britney Quispe
me gustó mucho
Anna
Divina, felicitaciones
Rosario Avalos
me encsnto graciss y felicidsdes que tengs mucho exito gracias👏👏👏👏🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Isabel Castellano
Hermosa me encantó, gracias a la escritora por tan hermosa novela./Plusone//Rose/
Isabel Castellano
🤣🤣🤣🤣Me encantó la broma de el
Isabel Castellano
Hay querido desconocido y desmemoriado ya te estás enamorando
Mirna Vargas olortegui
Una historia linda escritora como me gustan, sin tantos problemas y el amor verdadero sobresalió sobre todo, felicitaciones!
JOGXANDY BELLO
vaya el se olvido del hermano !! que fraternidad
Charlie House
Muchas felicidades autora es una gran historia,habla del amor y la lealtad en toda la extensión de la palabra
Anonymous
muy bien
Yolanda Villavicencio
llwvala aun siquiatra...no psicologo !!!!
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