NovelToon NovelToon
IMPERIO DE CRISTAL " LA REYNA DE MAXIMILIAN"

IMPERIO DE CRISTAL " LA REYNA DE MAXIMILIAN"

Status: En proceso
Genre:Amor-odio
Popularitas:1.3k
Nilai: 5
nombre de autor: mailyn rodriguez

Maximilian es el Faraón del siglo XXI, un hombre que no perdona errores y que ha construido su mundo sobre el orden y el oro. Amara es la joya que él ha deseado en silencio, la mujer que rescató de un destino cruel para sentarla en un trono que ella nunca pidió.Pero en los pasillos dorados del palacio de cristal, los secretos pesan más que las joyas. Mientras las copas de cristal se alzan en honor a su unión, un beso robado en las sombras y un plan de huida están a punto de derribar el imperio de Maximilian.Él le dio el mundo. Ella solo quería un corazón. Cuando el hombre más poderoso del planeta descubra que su reina ama a un peón, la ciudad de oro conocerá la verdadera furia de un rey traicionado. Porque en la guerra por el amor, Maximilian no está dispuesto a perder... y Amara no está dispuesta a dejarse poseer."

NovelToon tiene autorización de mailyn rodriguez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16: El Destierro sin Huellas

El amanecer en Neo-Luxor nació con un sol pálido, casi avergonzado, que apenas lograba atravesar la bruma del canal. Dentro de la Torre Ra, el silencio no era de paz, sino de muerte. Maximilian no había dormido. Había pasado la noche sentado en su despacho, rodeado por las pruebas de la supuesta traición de Amara, bebiendo el veneno de la duda hasta que su corazón se convirtió en una piedra de obsidiana.

Cuando Amara salió de la habitación, con los ojos hinchados y el alma en pedazos, se encontró con Maximilian esperándola junto a la puerta de servicio. Ya no vestía su túnica de seda; llevaba un traje negro, cerrado hasta el cuello, que lo hacía parecer el ejecutor de su propia felicidad.

—No habrá maletas, Amara —dijo él, su voz tan plana y fría como el mármol que pisaban—. Saldrás de aquí tal como llegaste, sin nada que te vincule a mi nombre o a mi fortuna.

—Maximilian, no puedes hacerme esto —suplicó ella, con una voz que era apenas un susurro—. Estoy embarazada. ¿Cómo puedes lanzarme a la calle sin siquiera escucharme? ¿Acaso nuestro tiempo juntos no vale nada frente a unos trozos de papel impreso?

—Lo que no vale nada es una lealtad que se vende al mejor postor —respondió él, sin siquiera mirarla—. El coche te espera abajo. Un conductor te llevará a casa de tus padres. Les he enviado una comunicación privada: recibirán una asignación mensual para cubrir tus gastos médicos y tu alimentación, pero con una condición inamovible. Si alguien, ya sea la prensa o un conocido, se entera de lo que ha pasado, esa asignación se convertirá en una orden de embargo.

Amara sintió que el frío de las palabras de Maximilian se le metía en los huesos. Él no solo la estaba echando; la estaba borrando. La estaba condenando a una existencia de sombra, a un exilio donde su propia voz no tendría valor. El ascensor de servicio, ese que usaban los empleados para no molestar la vista de los reyes, se abrió frente a ella.

—Vete, Amara. Y reza para que ese niño se parezca a mí, porque si algún día descubro que realmente llevas la semilla de ese hombre, Neo-Luxor no será lo suficientemente grande para esconderte.

El trayecto en el coche fue un borrón de luces y rascacielos dorados que ahora le parecían monumentos a su propia miseria. Al llegar a la modesta casa de sus padres, el contraste fue brutal. Las paredes descascaradas, el olor a humedad y el sonido de la calle humilde la recibieron como una bofetada de realidad.

Elena y Omar abrieron la puerta con el rostro desencajado. Maximilian ya les había avisado. No hubo abrazos de consuelo, ni palabras de apoyo. Sus padres la miraron con una mezcla de miedo y reproche. Para ellos, Amara no era la hija que sufría; era la gallina de los huevos de oro que acababa de morir.

—Entra rápido, Amara —dijo su padre, tirando de su brazo para meterla en la casa antes de que los vecinos pudieran verla—. Maximilian ha sido muy claro. No queremos problemas con él. Te quedarás en tu vieja habitación y no saldrás a menos que sea estrictamente necesario.

Amara entró en el cuarto que creyó haber dejado atrás para siempre. Se sentó en la cama estrecha, rodeada de sus viejas cosas, sintiendo cómo el heredero del imperio se movía apenas dentro de ella. Estaba sola, repudiada por el hombre que amaba y vigilada por unos padres que solo veían en ella un cheque mensual. El silencio del destierro había comenzado, y en la Ciudad del Sol, la reina acababa de convertirse en un fantasma.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play