Mi nombre era Cecilia y !reencarne en una princesa de una novela! Encima en una princesa olvidada cuyo destino es trágico. Voy a cambiar eso! Me apartare de ese destino para no morir.
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Fiesta de Té y alcohol.
Fueron llegando todas las nobles y plebeyas que habíamos invitado. La idea era divertirnos sin tantas formalidades, relajarnos, tomar alcohol, al menos para las que quisiéramos y sino que haya opciones más "tranquilas". Probarnos ropa para la fiesta de disfraces y por supuesto infaltable, hablar de hombres y quizá porque no un poco de orientación y guía en la sexualidad. Iliana y yo estábamos al tanto que era un tema tabú en esta época y queríamos cambiar eso. Sabíamos que quizá no llegaríamos a que se hablara libremente, pero al menos aprovecharíamos para hacer este tipo de reuniones y concientizar a las chicas. Existía el té anticonceptivo pero Iliana había desarrollado una pastilla similar a la que usábamos en la modernidad. Queríamos avances positivos y duraderos.
Comenzó la fiesta, y costó un poco que se vaya la timidez y la vergüenza, pero nada que el alcohol no ayude a solucionar jaja.
Nos fuimos probando la ropa que había traído la modista, y entre risas y bebidas, las otras chicas les fueron pidiendo también ropas más provocativas. Iliana y yo nos habíamos pedido disfraces de gatas y le pedimos también que le hicieran uno igual a Sofía, cada una elegimos un color, en mi caso fue negro, para Iliana un atigrado, según ella quería ser una gata salvaje y para Sofía le pedimos uno azul marino, algo quizá un poco más sobrio... Estaba roja de vergüenza cuando se lo probó pero al verse en el espejo le encantó, estaba emocionada por usarlo en la fiesta.
Las otras chicas miraban asombradas los disfraces y la modista aprovechó para mostrarles bocetos de ropa interior que le había pasado. Además de pantalones, calzas y tops como los que utilizábamos. Algunas pensaban en disfrazarse de muñecas sexis ya. El alcohol había logrado que se desinhibieran bastante. Entre risas y cantos ya de algunas que estaban bastante alegres, les explicamos algunos tips para las relaciones con los chicos, además de proveerles las pastillas para que cuando decidieran hacerlo pudieran cuidarse. Después de todo tenían el derecho de elegir cuándo tener hijos, también podían disfrutar sin presiones.
- I.Ilianaaa.. Dije yo ya bastante alegre... te parece que el disfraz leee gusteee a Charleess... Quiero que sea una noche especialll hip...hip- me había hecho 2 colitas y estaba haciendo un puchero en ese momento..
- Perooo clarrroooo Griselddda- la emperatriz estaba peor que yo jaja.
- Ademásssss te ves hermosaaa...tiene que estarrr loco si no lee gustaa tuu disfrazzz...
- Chicaaas uste ustedesss que opinann...
- Claro emperatriz, se ven hermosas, dijo Sofía bastante alegre pero no tan pasadas como nosotras-
- Si Griselda, tiene razón la emperatriz. Todo va a salir bien.- Dijo otra de las chicas... Lo vas a tener al archiduque pegado a ti.
- Quienes no van a estar muy contentos son el emperador y tu hermano... dijo Sofía.
- Ay par favaarr, mi hermano va a estaar ocupadoo con cierrta personita y mi paadre con Ilianaa...
- Necesito salir un rato al jardín, dije, ya que me estaba pegando mal el alcohol que habíamos tomado. Pero alguien nos había estado vigilando y dio aviso al Archiduque y al emperador de nuestras borracheras. Mi hermano también se enteró... Así que cuando salí al jardín, no estaba sola. Charles estaba ahí... Al verme en ese estado y como estaba vestida, vi algo que me dio ternura y lujuria a la vez, su cara roja y algo estaba despierto jajaja... Me lancé y lo besé, como pudo me besó también, pero antes de seguir me dormite en sus brazos... me susurró que me amaba, que moría por hacerme suya y me llevó a mi habitación para dejarme allí y retirarse, después de todo era un caballero.
A Sofía, la acompañó en su carruaje mi hermano, estaba bastante alegre por lo que lo abrazó y le dio un beso corto, dormitándose la mayor parte del camino. Robert la miró con ternura y se dijo a sí mismo que la haría su esposa, el bichito del amor le había picado...
Y la emperatriz, bueno Thomas la fue a buscar a su palacio. Pidió que prepararan habitaciones para que se quedaran las chicas que no estaban en condiciones de irse, así no serían regañadas por sus padres. Reconoció a la doncella de su hija, Carlota, durmiendo porque había tomado bastante alcohol, así que la dejo descansar. Y se llevó en brazos a Iliana, quien no paraba de tocarle sus pectorales, diciéndole a cada rato que era su papucho y que lo quería bien duro y fuerte. Esto a Thomas lo tenía como loco, así que llegaron a la habitación e hizo lo que su amada le pedía, que para estas alturas estaba sobria y con ganas de otro tipo de diversión.
A la mañana siguiente habría muchas resacas...