Narra la historia de Eliza Valantine, una mujer ruda de los barrios bajos que terminará reencarnando en Ofelia, la villana de secundaria de una novela que leyó. La Ofelia original era una mujer sin dignidad que drogó al protagonista, obligándolo a casarse con ella. Esta nueva Ofelia es una mujer empoderada, ruda y fuerte de pies a cabeza que no necesita usar a un hombre para ascender. No se deja de nadie y no necesita un héroe que la salve; ella es su propio héroe.
Si te gustan las protagonistas poderosas que reparten bofetadas a diestra y siniestra, quédate aquí.
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Explicación del plan para exponer a los Blanton
Todo empezó dos semanas antes, cuando encontré una hoja con bosquejos parciales de "Raíces y Futuro" sobre la impresora del departamento B. Eran croquis incompletos, pero suficientes para dar una idea de nuestras líneas principales. Sabía que nadie en mi equipo habría dejado eso ahí: Lucas guardaba sus bocetos en un cajón seguro, Julia tenía su tablet cifrada, y Alberto destruía cualquier papel que no usara.
Esa tarde, vi a Lara cerca de mi oficina, fingiendo revisar unos documentos mientras miraba hacia dentro. Cuando me acerqué, se apresuró a irse, pero dejé caer intencionalmente un sobre con papeles falsos sobre la calidad de nuestra piel sintética. Ella se agachó a recogerlo antes de que pudiera hacerlo yo misma, y vi cómo guardaba una hoja en su bolsillo mientras me entregaba el resto con una sonrisa nerviosa.
Esa noche, estuve despierta en el estudio, pensando en cómo enfrentarlo. No quería simplemente acusarla sin pruebas, y menos permitir que Blanton se apropiara de años de investigación. Entonces se me ocurrió: si ellos querían robar, les daría algo que valiera la pena robar... pero con trampa.
Primero, llamé a Sofía y le conté mi plan. Juntas, diseñamos tres vestidos que imitaran la estética de nuestra colección, pero con fallos deliberados que solo serían evidentes en condiciones de desfile: costuras con puntos visibles, tonos que variaban según la luz y telas que no tenían las propiedades de nuestra piel sintética. Yo misma las cosí, añadiendo una etiqueta con mi firma y un código de prototipo de prueba que usé hace años, para que pudieran usarlo como "prueba" de plagio.
Luego, preparé la escena: dejé la puerta de mi oficina entreabierta, hablé en voz alta de nuestro descanso en el café y puse los vestidos falsos en un lugar fácil de ver. Sofía se encargó de vigilar desde la calle, mientras yo llevaba al equipo a tomar un café a dos cuadras de distancia, asegurándome de que Lara tuviera tiempo suficiente para actuar.
También coordiné con nuestro departamento de I+D para preparar la demostración con luz UV: habíamos registrado esa característica de nuestra piel sintética meses antes, justo para casos como este. Bruno no supo nada hasta el día del desfile – quería que su reacción fuera natural, para que Loise no sospechara nada.
—«Si vamos a ganar la batalla —le dije a Sofía mientras terminábamos los vestidos falsos—, tenemos que dejar que ellos crean que tienen la ventaja. El orgullo es el mejor arma contra quien piensa que puede ganar sin esfuerzo.»
Estábamos en el estudio, las luces cálidas iluminando los rollos de tela apilados en las esquinas. Yo acababa de mostrarle el bosquejo encontrado en la impresora, y Sofía lo examinó con ceño fruncido.
—«No puede ser de nadie del equipo, jefa —dijo, pasándome el papel—. Lucas tiene su sistema de numeración propio, Julia siempre dibuja con tinta azul metálica... esto es tinta negra común, como la que usan en la oficina principal.»
—«Sé quién es —respondí, mientras cogía un trozo de piel sintética y lo pasaba entre mis dedos—. Lara, la asistente de Bruno. La he visto rondando varias veces esta semana.»
Sofía arqueó una ceja, sorprendida:
—«¿Lara? Pero trabaja directamente con el señor Díaz... ¿cómo podría hacer algo así?»
—«El dinero o el orgullo pueden hacer mucho —le dije, empezando a bosquejar los primeros bocetos de los vestidos falsos—. Pero no voy a acusarla sin más. Tengo un plan, pero necesito que estés conmigo.»
Le expliqué la idea de los vestidos defectuosos y la trampa. Sofía escuchó en silencio, luego asintió con determinación:
—«Me encanta. Pero ¿qué pasa si se dan cuenta antes? Si revisan la tela con cuidado...»
—«No lo harán —sonreí—. Loise Brandon es demasiado orgullosa para pensar que alguien podría anticiparla. Creerá que se ha llevado el tesoro, y no le dedicará tiempo a revisar detalles. Tu trabajo será vigilarla cuando venga a cogerlos – necesito que tengas pruebas de que fue ella quien los llevó.»
—«Claro que sí —dijo, cogiendo un par de tijeras y ayudándome a cortar tela—. Y para la demostración con UV? Ya hablé con el departamento de I+D – tienen la linterna lista y pueden traerla al desfile sin levantar sospechas.»
Con Lucas, Julia y Alberto – Día siguiente, en el departamento B
El equipo estaba reunido alrededor de la mesa de trabajo, donde habían puesto los moldes finales de la colección. Les conté lo del bosquejo y la sospecha sobre Lara.
—«¡No puedo creerlo! —exclamó Lucas, ajustando unas costuras en un prototipo real—. Yo le he enseñado algunos de mis trabajos cuando pasaba por aquí... ¡cómo se atreve!»
—«Tranquilo, Lucas —dije, poniéndome al lado suyo—. Por eso necesito que todos colaboren. Vamos a crear unos vestidos 'gemelos' de nuestra colección, pero con fallos que ustedes conocerán de memoria.»
Julia levantó la mano, con su tablet en la mano:
—«Los tonos – puedo ajustar los valores RGB para que en luz natural parezcan iguales, pero en la luz del escenario se vean desalineados. Es un truco que aprendí en mis primeros años como estilista.»
—«Perfecto —aprobé—. Alberto, ¿qué puedes hacer con los moldes?»
El diseñador de patrones sonrió con malicia:
—«Puedo hacer las costuras con un punto más flojo, de manera que se vean bien al principio pero empiecen a desprenderse con el movimiento. Y añadiré unas puntadas extra visibles – nada que afecte la estructura, pero suficiente para que se note en público.»
—«Y yo puedo poner mis sellos de prueba en las etiquetas —añadí—. Son los que usé cuando empecé en la empresa, antes de tener mi marca registrada. Loise no los conocerá, pero cualquier persona que haya trabajado aquí mucho tiempo sabrá que son míos.»
Lucas frunció el ceño:
—«Pero ¿no temes que dañemos la reputación de la colección si muestran esos vestidos?»
—«Al contrario —respondí, mirándolos a todos a los ojos—. Cuando demostremos la diferencia entre los falsos y los reales, nuestra piel sintética brillará aún más. Ustedes han trabajado semanas en esto – su esfuerzo no pasará desapercibido. Lo que queremos es mostrarle al mundo que el talento no se puede copiar.»
Alberto asintió, cogiendo un molde y empezando a hacer modificaciones:
—«Entendido, jefa. Vamos a hacer que esos falsos luzcan bien de lejos, pero que de cerca se vean lo que son: una mala copia.»
—«Y cuando todo salga bien —dije, poniendo una mano sobre la mesa—, cada uno de ustedes recibirá el reconocimiento que se merece. Esta colección es nuestra, y nadie la va a quitar.»
palabras de la autora:
ahora viene la parte más bonita de la historia, veremos el desarrollo de la pareja, van a empezar a conocerse mejor a tener más contacto y van a ser una pareja hermosa, este ese tipo de pareja que una vez que se unen nada lo podrá separar ni las intrigas de los villanos, nada. este capítulo fue una explicación de cómo la protagonista ideó todo el plan del capítulo anterior.
🙏🙏