NovelToon NovelToon
Sariel. Él Inicio De La Eternidad

Sariel. Él Inicio De La Eternidad

Status: En proceso
Genre:Amor eterno / Reencarnación / Mundo de fantasía
Popularitas:52
Nilai: 5
nombre de autor: victoria illescas

Sariel portador del séptimo rayo, es elegido por el dios del amor para ser su guardián en la tierra humana, mientras trata de ser el observador cósmico del creador , conocerá la fragilidad de su esencia al conocer el sentimiento que solo los mortales estaban condenados a sentir , él amor , acompaña al guerrero de amatista a encontrar su verdadera misión entre él cielo, la tierra y el infierno en ese extensa línea de la Eternidad

NovelToon tiene autorización de victoria illescas para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 14. Negación

Capítulo 14. Negación

Mientras Sariel se alejaba con el alma deshecha, Gabriel y Rafael no permitieron que Miguel se ocultara tras su máscara de mando. Entraron en el salón, sus pasos resonando como una sentencia sobre el suelo de cristal.

- ¿ Cuándo vas aceptar que también amas a Alanis. Miguel? , preguntó Gabriel, con la voz cargada de una urgencia que rara vez mostraba el Mensajero. Hemos visto imperios caer por mentiras más pequeñas que esta. Sariel se está rompiendo frente a tus ojos.

Miguel no los miró. Se mantenía de espaldas, observando el horizonte dorado de las esferas celestiales, con las manos entrelazadas con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos.

- No hay nada que aceptar , respondió Miguel, su voz era una línea plana, artificialmente tranquila. Lo que Sariel sienta por Alanis es su carga. Lo que Alanis sienta por mí es un error de su parte.

- Mientes , dijo Rafael con suavidad, pero con la firmeza de quien conoce todas las enfermedades del espíritu. Ahora puedo ver el pulso de tu esencia, hermano. Cada vez que el nombre de Alanis cruza tus labios, tu luz vibra con una intensidad que te quema. La amas. La amas tanto que te aterra lo que ese amor podría hacerle a este reino.

Miguel cerró los ojos con fuerza. Por un instante, la imagen de Alanis , su risa como música antigua, la forma en que su luz lo envolvía sin pedir nada a cambio, amenazó con derribar sus defensas. Pero el peso de la corona de General era más fuerte.

- No la amo , sentenció, girándose finalmente con una mirada tan gélida que Gabriel retrocedió. Alanis es solo una guerrera más, una pieza más en el tablero, que puede ser reemplazada en cualquier momento. Si permito que un sentimiento tan volátil nuble mi juicio, todos caeremos. Sariel debe aprender a dominar sus pasiones, y yo… yo no tengo tiempo para debilidades.

Sin esperar réplica, Miguel salió del salón. Sus alas se agitaron una sola vez, barriendo el aire con una ráfaga que apagó la mitad de las antorchas del recinto.

Gabriel y Rafael se miraron.

- Dijo que es una pieza más , susurró Rafael, confundido, pero su espada brillaba con el color de la esencia de Alanis.

- Dijo que no la ama , añadió Gabriel, entrecerrando los ojos, pero ha olvidado que, al decir su nombre, el aire mismo en este salón se volvió más cálido. Nos ha mentido, Rafael… o se está mintiendo a sí mismo de una forma muy peligrosa.

Gabriel caminó hasta el lugar exacto donde Miguel había estado parado, observando las marcas de sus botas en el polvo estelar del suelo. El silencio que dejó el General era pesado, cargado de una tensión que no encajaba con sus palabras de indiferencia.

- No fue solo el calor del aire, Gabriel , murmuró

Rafael, acercándose a los ventanales que daban al abismo del tiempo. ¿Viste su mano? La que sostenía la empuñadura. Estaba temblando.

Miguel, el que nunca ha flaqueado ante legiones enteras, no podía mantener el pulso firme mientras pronunciaba que ella era “solo una pieza más”.

Rafael señaló hacia afuera, donde las corrientes temporales brillaban en tonos dorados y violetas. A lo lejos, la silueta de la torre de Alanis se erigía solitaria.

- Si no la ama , continuó Rafael, ¿por qué el flujo del tiempo está reaccionando a su salida? Mira las ondas. Están agitadas, erráticas. El tiempo se acelera cuando él se aleja de ella.

Gabriel suspiró, cruzando los brazos sobre su túnica blanca.

- Lo que me preocupa no es que mienta. Lo que me preocupa es que Miguel cree que el deber y el amor son fuerzas opuestas que se aniquilan entre sí.

Cree que si admite que Alanis es su centro, su espada perderá el filo. Pero lo que acaba de hacer… esa negación tan absoluta… ha dejado una grieta en la estructura de este salón.

- ¿A qué te refieres? ,preguntó Rafael.

- A que un arcángel que niega su propia verdad es más peligroso que un ángel caído. Si Alanis escucha lo que él ha dicho hoy, si ella cree que realmente es solo una pieza reemplazable en el orden cósmico… Gabriel hizo una pausa, mirando la oscuridad que comenzaba a filtrarse por los rincones.

El tiempo no solo se agitará, Rafael. Se detendrá. Y Miguel tendrá que decidir si prefiere un universo perfecto y congelado, o un universo roto donde él se atreva a ser vulnerable.

En el pasillo exterior, lejos de la vista de sus hermanos, Miguel se apoyaba contra una columna de jaspe, con los ojos cerrados y la respiración entrecortada. El brillo de su espada seguía pulsando con ese tono ámbar que solo pertenecía a Alanis, una luz que él no podía apagar por mucho que lo intentara. Había ganado la discusión, pero mientras se alejaba, sentía que cada paso era una traición a la única verdad que le daba sentido a su eternidad... continuará

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play