Morí atragantado con un hotdog y reencarné en mi novela BL favorita.
¿Suena épico? No lo es, porque ahora soy el extra que muere en el capítulo 3.
Mi plan: pasar desapercibido y sobrevivir.
La realidad: el villano frío y temido del imperio se enamoró de mí.
Entre malentendidos, romance accidental y un destino que se salió del guion,
haré lo imposible por no morir otra vez…
aunque eso signifique robarle el corazón al villano.
✨ BL + comedia + reencarnación
✨ Villano obsesivo x extra caótico
✨ Final feliz (si no muero antes)
NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 13: Cuando el Respeto se Compra con Problemas
Aprendí que hay rumores que se disuelven solos… y otros que se sienten como invitaciones a que alguien pruebe suerte.
Yo estaba en la despensa, contando frascos de especias (actividad emocionante donde las haya), cuando escuché pasos demasiado seguros para ser de un sirviente. No levanté la vista de inmediato; error clásico número uno.
—Así que tú eres el chico —dijo una voz joven, con ese tono de noble que cree que el mundo le debe atención.
Levanté la cabeza despacio.
Un noble de cabello claro, vestido con telas finas y sonrisa ladeada, me miraba como si yo fuera un entretenimiento pasajero.
—Depende —respondí—. Si se refiere al chico que cuenta frascos con devoción, sí, ese soy yo.
—Me refiero al chico que el lord protege —replicó—. No pareces gran cosa.
—Gracias —dije—. Siempre quise destacar por mi normalidad.
El noble soltó una risa corta.
—No te confundas. La protección es temporal. Aquí, todo lo que no es fuerte, se rompe.
—Es una filosofía optimista —comenté—. ¿La enseñan junto con etiqueta básica?
El noble dio un paso hacia mí. Yo retrocedí otro, chocando con la mesa de madera.
—Escúchame bien —dijo—. No te acerques al heredero Solberg. No te acerques al lord Blackthorne. No te metas donde no perteneces.
—Eso suena a un plan de vida muy limitado —respondí—. Pero gracias por el consejo no solicitado.
El noble extendió la mano, como para tomarme del brazo.
No llegó a tocarme.
—Retira la mano.
La voz de Lucien cayó en la despensa como un portazo.
El noble se giró, sorprendido.
—Mi lord —balbuceó—. No pretendía—
—No me importa lo que pretendías —respondió Lucien, avanzando un paso—. Aquí no se toca a mi gente.
Ahí está de nuevo esa frase, pensé, con una mezcla peligrosa de alivio y vergüenza.
—Solo estaba… hablando —intentó justificarse el noble.
—Hablar no incluye amenazas veladas —dijo Lucien—. Y menos a alguien que no puede defenderse de tu posición social.
Yo alcé la mano.
—Puedo defenderme verbalmente —aclaré—. Físicamente… no tanto. Estamos en desarrollo.
Lucien me lanzó una mirada rápida, como si no supiera si regañarme o agradecerme por aliviar la tensión.
—Sal —ordenó al noble—. Y no vuelvas a dirigirte a él de ese modo.
El noble se retiró con el rostro rojo de rabia contenida.
Cuando quedamos solos, me apoyé en la mesa y solté el aire que estaba conteniendo.
—Gracias por llegar a tiempo —dije—. Estaba a punto de descubrir qué tan rápido me rompo.
Lucien me miró con dureza.
—No vuelvas a quedarte a solas con gente así.
—No estaba en la agenda —respondí—. Me encontró entre frascos.
—No me importa —dijo—. No te expongas.
—¿Eso es una orden?
—Es una preocupación mal formulada.
Sonreí.
—Suena a usted.
Lucien dudó un segundo.
—Te miró como si fueras… prescindible.
—Es un talento común —dije—. Ver a otros como piezas.
Lucien apretó los puños.
—No lo eres.
La frase fue corta. Firme.
Me quedé sin respuesta por un momento.
—Gracias —dije al final—. Por no dejar que me traten así.
Lucien asintió.
—No tolero ese comportamiento en mi casa.
—Qué suerte que yo esté en su casa —bromeé.
Lucien me miró.
—Quédate cerca de mí hoy.
—¿Eso es protección o arresto domiciliario?
—Lo que sea más efectivo.
Reí, nervioso.
—Está bien. Me quedaré donde pueda esconderme detrás de su sombra.
Lucien no sonrió. Pero caminó un poco más cerca de mí mientras salíamos de la despensa.
Y esa cercanía, incómodamente reconfortante, empezó a sentirse como un hábito peligroso.
🎵🎶Fondo, fondo, fondo🎶🎵🤣😆😈😆🤣😉