Después de atravesar el infierno, ¿Podrá una chispa de fuego a medio prender transformarse en una ardiente hoguera?
¿Podrán dos corazones heridos y de hielo volver a amar y derretirse hasta el punto de ebullición?
¿Acaso un par de copas, música y sus mutuas caricias podrán cambiar sus vidas?
Esta es la historia de Daniela y Nikos, si quieren saber más solo sigan la novela.
Obra Registrada en los derechos de autor.
NovelToon tiene autorización de Enid Lémieux para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 14
~Este capítulo será narrado desde el punto de vista de Daniela y Nikos~
......................
...----------------...
Nikos
Su mirada es penetrante y lujuriosa, me invita a consumirme en el fuego de su deseo, un deseo mutuo que hace mella en el poco control que en estos momentos poseo, porque la ardiente necesidad de enterrarme en su interior me esta volviendo loco.
Deslizo una mano desde su cintura hasta su nuca, la atraigo para devorar sus dulces labios.
Necesito volver a besarla, lo necesito tan desesperadamente como el aire que respiro.
Quiero desnudarla, estoy ansioso por besar cada espacio de su piel y beber de su elixir hasta embriagarme.
Desde que la conocí me embrujo, y probar sus labios fue mi perdición, su sabor se convirtió en mi ambrosía.
Y por Dios que valió la pena ese golpe en la entrepierna después de aquel beso.
Esa noche estaba harto de ser el hijo de mi padre. Las mujeres se ofrecen a mí con la intención de atraparme frecuentemente, y mi padre aviva ese deseo con el dinero y el poder que ello conlleva. Ese día había llegado hacia unas horas a Chile, escapando de un matrimonio arreglado.
Mi padre al ser yo su único hijo, necesita un nieto, por ello convenció a la que se hacia llamar mi novia para quedar embarazada, bien dicen que el dinero es más fuerte que el amor, o eso es lo que aprendí en mi querida Grecia, algo que difiere totalmente con lo que me ha enseñado mi estadía en Chile.
He conocido personas, muchas para ser preciso, y también la he conocido a ella, quién me tiene irremediablemente hechizado. Creo que incluso estoy locamente enamorado, algo que me confunde enormemente. Porque si es amor esto que siento, esta sería la primera vez que me pasa.
Me separo de sus labios con la respiración acelerada, junto nuestras frentes y... ¡no me aguanto! La vuelvo a besar, esta vez más profundo, envolviendo mi lengua con la suya.
Quiero sentirla, tocar y saborear lo que esconde bajo su ropa.
Quiero perder el sentido o morir de placer si es con ella. Porque si esto es un sueño, por amor a Dios quiero quedarme aquí para siempre.
...****************...
Daniela
Los efectos del beso hacen estragos en mi sistema enloqueciendo mis sentidos.
Sus dedos grandes y gruesos desabrochan poco a poco mi abrigo, el cuál me puse al salir del bar. Me arranca el abrigo para dejarlo caer al piso. En la demás ropa se toma su tiempo, poco a poco me desnuda, sé que esta desesperado, me lo dice su mirada ardiente y lujuriosa.
Ambos somos fuego, y dentro de poco nos consumirá por completo.
Toda mi ropa desaparece, es muy hábil en esa diligencia....ahora estoy cubierta con nada más que mi piel. Lo que significa que estoy totalmente expuesta a él.
Su mirada es atenta y solemne, lo dejo observarme, no siento vergüenza alguna por eso. Él me hace sentir protegida, deseada. Las cosquillas en mi estómago y el calor palpitante al sentir su primer contacto comienza a correr por mis venas.
Sus manos comienzan delineando mi mandíbula, siguiendo más abajo hasta llegar al valle de mis senos. Sus caricias convierten mis piernas en gelatina, tiemblo y ardo de deseo por él.
¡Por piedad! Lo necesito haciendo algo más con esas manos perversas que solo tocarme.
Pero no se detiene, sigue con su tortuoso recorrido hasta llegar a mi estómago, en donde se detiene.
Mi cuerpo tiembla por la necesidad, y mis piernas ceden.
Entonces, él con presteza me toma entre sus brazos, me tiende sobre la cama y me vuelve a besar. Le respondo apenas con la respiración acelerada, cierro los ojos unos segundos y cuando se separa de mí, los abro un poco frustrada, pero mi alivio es palpable cuando lo veo desprendiéndose con rapidez de su ropa.
Después de unos segundos ambos estamos desnudos, observándonos en la penumbra, observándonos y devorándonos con la mirada. Esto de estar observándonos todo el rato me está consumiendo, el calor solo crece y el deseo se hace presente con más intensidad.
No lo soporto más y me levanto de donde estoy recostada, dejando que mis manos toquen su abdomen marcado. No es un adonis musculado, ni perfecto como en las novelas de romance que leo. Pero para mí es perfecto.
El silencio invade la habitación, y es interrumpido solo por nuestras respiraciones y el golpeteo de nuestros corazones.
...****************...
Nikos
Las ganas de hacerla mía me están matando, y la sensación de sentir sus manos tocándome me queman la piel.
¡Esta mujer me vuelve loco!
Pero no puedo darle lo que tanto desea todavía. Quiero recorrerla, besar cada espacio de su cuerpo que huele a brisa marina, deleitando mis sentidos.
Su mirada es de excitación y de ganas por sentirme en su interior, pero primero quiero explorar su cuerpo.
Esta mujer que me quito el sueño desde el momento que la vi, desde el momento que la besé, que me planto cara y me dio un rodillazo por mi osadía al besarla.
La recuesto de nuevo, todavía sus manos estan sobre mi abdomen.
No puedo creerlo, mi sueño, mi torturadora esta aquí, tendida como una diosa desnuda en todo su esplendor, una diosa hechicera que con sus pequeñas manos toca con ansias de más.
Sí, ahora la tengo aquí y el deseo se hace más intenso.
Comienzo con pequeñas caricias que no sacian por completo éste deseo de mas, pero las sensaciones indescriptibles que aparecen con cada roce, cada beso, recompensan en parte la tortuosa espera, que solo enciende mas la pasión de nuestros cuerpos. Consumiéndonos poco a poco por una atracción y pasión desconocida pero que en éste momento nos vuelve locos y dichosos.
...****************...
Daniela
Mis dedos exploran, y su cuerpo se estremece ante mi tacto, lo puedo sentir. Me deleito ante tal poder que tengo sobre él, el mismo que tiene sobre mí. Entonces todo cambia, la temperatura sube varios decibeles más, sus labios ansiosos bajan besando cada espacio de mi piel desnuda, que ansiosa por su toque se deleita al sentirlos; y sus manos antes suaves y lentas, hasta un poco torpes, se vuelven endemoniadamente expertas y laboriosas.
De pronto se detiene en mi abdomen marcado con pequeñas estrías que me quedaron de mi embarazo, y un instante después en una cicatriz que tengo en mis costillas, cicatriz que hizo mi ex. Deshecho los pensamientos, no quiero malos recuerdos en este momento, no quiero volver a ser víctima de ellos nuevamente. Ya no soy la misma, soy mas fuerte y deseo con todo mi ser esto que Nikos me hace sentir.
Vuelve a besar mi piel y con sus manos abre mis piernas, levanta su mirada para buscar la mía.
— Eres hermosa Daniela, eres la pieza faltante a mi complicado rompecabezas... —con esas palabras regresa a mi boca, sus dedos se cuelan por mi piel, tocando y haciendo circulos allí, donde esta el centro de mi deseo. Sus labios bajan de nuevo y me quedo quieta.
¿Él esta haciendo con su lengua, lo que creo que esta haciendo?
Y sí, esta haciendo eso, y yo me estremezco, sigue por unos minutos en ello... es un placer que nunca había conocido. El sigue tocando con sus dedos con ahínco. Me abro más a él, porque estoy a punto de explotar, y lo hago.
Un gemido escapa de mis labios, muerdo mi lengua para no gritar.
Este hombre es un demonio dando placer.
¡Mierda! ¿Esto es de verdad? Acaso estoy en una montaña rusa.
No puedo pensar con claridad, y no me deja pensar más, porque su boca vuelve a la mía y puedo saborearme a mí misma.
Mientras me besa, lo siento posarse en mi entrada, pero no entra completamente, solo un poquito, y otro poco más. Mientras yo estoy en mi nube de placer, sucede, y un grito que no soy capaz de silenciar se me escapa.
¿Será pecado sentirse así?
Sus embestidas son acompasadas con el movimiento de mis caderas. Estoy en una espiral de emociones y lo que siento en este momento me hace sentirme completa.
Su boca deja la mía y vuelve a su laborioso sobre la piel que tiene a su alcance; muerde, pasa su lengua dándo pequeños golpecitos que me hacen suspirar de placer.
Esto definitivamente no es un sueño.
Y valió la pena la espera, porque ahora estoy en un viaje de placeres que nunca había sentido, somos una hoguera, y literalmente al momento de alcanzar el clímax estoy en llamas, mi cuerpo explota estremeciéndose, y las sensaciones...
¡Es alucinante! ¡Oh mierda, estoy perdida!