NovelToon NovelToon
La Pobre Viuda, Y El Magnate Cruel

La Pobre Viuda, Y El Magnate Cruel

Status: Terminada
Genre:CEO / Maltrato Emocional / Venderse para pagar una deuda / Amor-odio / Mujer despreciada / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:2.6M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Angie de Suaza

"UNA MADRE DESESPERADA, UN SALVADOR AMENAZANTE

¿Qué límites cruzarías por salvar a tu hijo?

Adelaida, una madre desesperada, hará cualquier cosa para proteger a su hijo, incluso si significa sacrificar su orgullo.

Pero cuando Kento, un misterioso y poderoso hombre, se convierte en su única esperanza, Adelaida se encuentra atrapada en una red de rencor y pasión.

Kento, su redentor y verdugo, no sabe que Adelaida es la clave para desentrañar su propio pasado.

¿Podrá Adelaida salvar a su hijo y descubrir la verdad detrás del enigmático Kento?

“Descubre esta historia de amor, venganza y redención.”

NovelToon tiene autorización de Angie de Suaza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

ℂapítulo ℂatorce

Kento, instaló a Josefina en una habitación de la planta baja. A pesar de que ella se negaba a vivir ahí, Kento la convenció diciéndole que ella iba a ser contratada como la niñera de Francis, por lo tanto, ella debía vivir en la mansión. Luego fue a mostrarle a Francis la habitación de él y el niño gritaba de la felicidad al ver que su habitación, a pesar de oler a hospital y tener solo lo básico, estaba decorada con los personajes de su película favorita «Coco»

—Gracias, amigo Ken. Me gustó mucho mi habitación —Francis, muy feliz, se acostó en la cómoda cama.

Adelaida también le dio las gracias a Kento. Ver feliz a su hijo es su mayor recompensa.

—Ven, querida, te voy a mostrar dónde me vas a agradecer —. La tomó de la mano y se la llevó a mostrarle su habitación, aprovechando que Josefina había llegado para quedarse con el niño.

La habitación de Kento es muy grande, más grande que el piso que ocupaba con Josefina en el Saint Louis. Tiene una antecámara con sala y televisión, el que se volteaba hacia la habitación si quería ver una película desde su cama. La cama King size era ostentosa, con sábanas de satín negro en estilo minimalista, estaba enmarcando la habitación hacia un gran ventanal donde se había una terraza con cómodas sillas y una mesa de desayuno, con una vista monumental hasta la costanera. A un lado, separado por un cristal, estaba su gran vestier y el majestuoso baño. Todo en él gritaba lujo, pero Adelaida lo veía todo sin pizca de asombro. Eso mismo tuvo en la mansión de Versalles, y aunque no va a negar que lo disfrutó, solo fue al principio de su matrimonio, antes de tener a Francis.

—Ya pedí que todas tus pertenencias las ubicaran en la habitación. Si necesitas algo más, no es sino que digas. —Kento que la incitaba a que le pidiera algo más, así como estaba enseñado a que Madeleine le pidiera, pero Adelaida negó con la cabeza.

—No, Kento, no necesito nada. Así está bien —le respondió mientras se dirigía a observar el paisaje a través de la ventana.

—Ni has mirado todo lo que te compré. —Kento insistía.

—Gracias, Kento. La verdad es que a mí me gustan más las cosas sencillas. —Entró a la terraza seguida de Kento, y se sentaron en un gran sofá. Ambos se quedaron mirando uno al otro. Hasta que Kento rompió el silencio.

—Y cuéntame de tu vida —Kento, empezó a tantear si Adelaida era sincera con él.

—Mmm, es poco lo que le puedo contar. No tengo padres, crecí en un orfanato, pues nunca me adoptaron. Al salir trabajé de actriz de teatro, pues en el orfanato recibí clases de artes escénicas. Estudié literatura contemporánea en la universidad pública de París y luego, —Adelaida tragó saliva —. Conocí a un hombre, me casé, tuve a Francis y al ser un bebé enfermo, mi esposo lo rechazó. Casi no lo veía, aunque seguía respondiendo económicamente por el niño. Hasta que el día que me llevaba el documento donde supuestamente estábamos divorciados, falleció en un accidente.

Adelaida terminó de relatar ante el asombro de Kento, que no se imaginó que le contaría su historia. Definitivamente, Adelaida es un libro abierto. Pero le intrigaba quién es el miserable que rechazó al pequeño Francis solo por haber nacido enfermo. Definitivamente, es un poco hombre.

—Es un idiota, bien muerto, sí que está —Kento decía con rabia.

—Me hizo firmar el divorcio con mentiras, me hizo creer que era para autorizar un tratamiento nuevo para Francis. Y era para casarse con su amante, que está embarazada de él. —Ahí Adelaida no quiso hablar más. Cayó en cuenta de sopetón que ella se parece a Madeleine y ese hombre, al parecer, tuvo algo con esa mujer.

—¡Baka! —Kento da un insulto al finado de François, y sigue preguntando mientras que Adelaida ruega que no lo siga haciendo —. Quiero saber de qué era lo que actuabas.

—Hacía el papel de “Eloisa” en el teatro callejero de “Le Hayes”, en la obra... —Kento la interrumpió.

—“Cartas de Abelardo y Eloísa” Una historia de amor muy trágica. Me gusta y debo confesarte algo. Yo hace diez años te vi en “Les Hayes” actuando. Tenía la duda de si eras la misma Eloísa y gratamente lo acabo de confirmar. Lo haces muy bien, ¿y no volviste a actuar? —Kento quería saber más de su Eloísa.

—En “Les Hayes” estuve solo dos años, y de ahí un productor de cine me vio y me llevó a trabajar en la película ¡Oh La La! Dándome un papel secundario, al terminar el rodaje de la película fue que me enamoré y me casé y el resto de la historia ya la sabes. —Kento la notaba incómoda al hablar de su esposo.

—¿Aún lo amas? —esa pregunta sorprendió a Adelaida.

—Lo amé, tiempo pasado. Lentamente, con sus actos y el desprecio a Francis, fue desplazando el amor que le llegué a tener. No lo niego, lo amé mucho, fue mi primer amor y era un hombre totalmente diferente al que se convirtió. Pero ese amor, él mismo, lo mató. —Adelaida fue muy sincera y eso tranquilizó extrañamente a Kento.

—No se merecía a una mujer como tú —se levantó abruptamente del sillón, y se despidió de Adelaida diciendo que debía ir a la empresa.

—¿Llegas a cenar? —alcanzó a peguntar Adelaida.

—Vamos a una gala de apertura de una empresa japonesa en París. Es de un amigo y es la ocasión perfecta para que todos conozcan a mi prometida. A las ocho llego por ti —Ahí sí salió.

Adelaida se fue a la cocina que conocía a la perfección, y se extrañó al ver a Margarita, que la miraba con odio. Pero si ella se había portado bien con ella, los pocos días que trabajó en la mansión. No entendía su cambio de actitud.

—Hola, Margarita, buenas tardes —Adelaida, saludo muy formal. Pero contestó más la nevera de la cocina, que Margarita —¿Qué pasa, Margarita? Te hice algo que ni el saludo merezco.

Margarita se quedó mirándola y cayó en cuenta que estaba siendo injusta con Adelaida. Pues no creía que ella era como decían los empleados de la mansión: que era una arrogante y grosera. Que ni permitía que le hablaran con confianza. Ella es muy diferente a la prometida del jefe que ellos mencionan.

—Perdón, señora Adelaida, por no saludarla. Buenas tardes.

1
Milagros Calderon
Excelente me Encantó Felicitaciones
MONICA GODOY RIOS
Que mujere más noble y resistente ❤️❤️❤️❤️❤️
MONICA GODOY RIOS
Una bella historia de Amor Llena de emociones variadas Gracias gracias gracias 🥰
MONICA GODOY RIOS
Ufffff llore , rei , me encanto Felicitaciones maravillosa
MONICA GODOY RIOS
Ese diablillo🤭🤭y su abuelito😂😂
MONICA GODOY RIOS
Cuanta Sabiduría del abuelo ❤️
MONICA GODOY RIOS
Que viva el amor del Bueno💞💞
MONICA GODOY RIOS
💞❤️💞❤️💞❤️
MONICA GODOY RIOS
Wajajajaj 🤭🤭🤭 bien primera lección
MONICA GODOY RIOS
Por tonto la perderás 🥺
MONICA GODOY RIOS
Es un tonto le gusta pero no la trata bi💔🥺
MONICA GODOY RIOS
💞🤭🤭🤭🤭🤭
MONICA GODOY RIOS
No quiero llorar🥺🥺🥺💔💔
MONICA GODOY RIOS
bien muerto esta....por ser un desgraciado con su Familia
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Que asco de hombre menudo machista desgraciado
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Estás personas no pueden donar sangre porque los debilitan mi marido lo tiene y mi hijo lo tenía murió hace cinco años por la pandemia el donaba sangre pero no sabía que el.no.podia darla o sea que esto se puede ir de padre a.hijos.o sea si una persona tiene 4,600.000 de sangre los que padecen de esa enfermedad tienen 6.500.000 de sangre pero eso no quiere decir que son más fuertes es al contrario ellos necesitan esa sangre no pueden donar . Creo que es lo mismo que dice la autora o parecido mi marido no sabía que tenía eso se lo devkaro un médico .
Maria Victoria Ruiz Alcaide
A ver quién es la zorra si es nuera o es ella mejor digámosle bruja
Euvenia Yvonne Avilés Sánchez
muy emocionante, gracias
Joselin Charon
guauuuu el nombre no le hace justicia, ese Desiderio está muuuuy lindoooo!!
Maria Susana Varela
me encantó mucho,acá de Argentina felicitó al autor
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play