PAUSADA, por el momento no tendra actualización
NovelToon tiene autorización de huracán para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¡Soy su esposa!
Los besos no tenían freno, los dedos de Elaheh jugaban con la camisa de Baldur, dos botones ya habían desaparecido, Lamentablemente el anciano Zaid entró peleando sin percatarse de la escena.
Anciano Zaid: ¡Eres un irresponsable no te eduqué para que arruinaras tu futuro, te he dicho más de una vez que si esa mujer no te amó en tu pasado, menos lo hará ahora! ¿Cómo pudiste proclamar que era tu esposa? ¡esto es inaudito!
El anciano estaba furioso y gritaba a todo pulmón, para suerte de la parejita, ya no quedaba ni un alma en los pasillos
Cuándo el anciano Zaid, enfocó su mirada al escritorio se encontró con una escena que lo dejó tieso, nunca penso encontrar a su nieto tan acaramelado con esa mujer y menos en su oficina.
Elaheh entendió perfectamente lo que quería decir el anciano, lo miró con ferocidad y disgusto, no le importaba quién era, pero nadie cuestionaría sus sentimientos hacia Baldur
Elaheh Harper: Repita lo que dijo.
Las palabras de Elaheh era autoritaria, sus ojos habían cambiado de tonalidad, se habían vuelto más claros. La furia corría por sus venas, ese Anciano no sabía a quién se estaba enfrentando
El anciano Zaid se dio cuenta de que la mujer que estaba enfrente de él, era una Harper, ahora más que nunca tenía que alejar a su nieto de ella.
Anciano Zaid: No he dicho nada que no sea cierto, ¡no mereces estar al lado de mi nieto! ¿quién te crees que eres para arruinar su vida por segunda vez?
El anciano mantenía su postura elegante y firme, pero Elaheh no se quedó atrás.
Elaheh Harper: ¡Soy su esposa! escúchame bien; ni siquiera la muerte nos pudo separar ¿cree usted que podrá hacerlo? ¿quién le ha dado el derecho de meter sus narices en donde no lo llaman? váyase a un ancianato por su propia voluntad, no tengo mucha paciencia y usted es pero que un grano en el trasero.
Anciano Zaid: ¡Baldur haz algo! ¿vas a permitir que me hablas así?
Baldur Forbes: Abuelo te he dicho que en mi vida personal no intervenga, sabes muy bien que amo a Elaheh, tanto así que morí por amor a ella ¿Qué te hace pensar que mi señora sería otra mujer? escúchame bien abuelo, porque creo que te has vuelto sordo con el paso de los años. ¡Nadie merece ser mi mujer! a excepción de mi amada Elaheh, ¿no te has puesto a pensar que mi abuela no te amaba?
Al anciano Zaid cambio de color, estaba más rojo que cuando entro
Anciano Zaid: ¿No menciones a tu abuela,ella sí era una mujer decente, no como la que tienes en tus brazos?
Elaheh Harper: Silencio! no se atreva a ensuciar mi nombre, no me conoce, mucho menos mi pasado, una palabra más y no respondo por mis acciones.
Anciano Zaid: ¿Es una amenaza?
Elaheh Harper: Es una advertencia, pero puede tomarlo como guste, cualquiera de las dos es válida.
Anciano Zaid: ¡Insolente!
Baldur Forbes: Cállate abuelo! no pases el límite, no le vuelvas a alzar la voz a mi mujer.
Anciano Zaid: ¡Está cegado, por esa mujer!.
Baldur Forbes: Esa mujer tiene nombre, se llama Elaheh Harper y es mi esposa. Elaheh me recordó cuando tenía Diez años, puedo intuir que fue en el mismo momento en que volví en el tiempo, ahora Respóndeme algo ¿por qué la abuela no te recordó, no tu a ella? porque cuando recuperaron sus memorias ya era demasiado tarde.
El anciano quedó en silencio por unos minutos, no se imaginaba que esa mujer también pudiera recordar a Baldur.
Baldur Forbes: Te diré el porqué; la abuela no te recordó, ni tú a ella, porque su conexión era pésima, podrás haber amado mucho a la abuela, pero nunca tuvieron una conexión fuera de lo superficial.
El anciano estaba hirviendo en rabia, esa mujer era una mala influencia para su nieto. lastimosamente el pobre no sabía que los dos estaban hechos el una para el otro.
Anciano Zaid: ¡No te permito que empañes la memoria de tu abuela!
Baldur Forbes: Y yo no te permito que te metas en mi vida privada, Elaheh es mi esposa y ni tú ni nadie intervendrá en mis decisiones.
Anciano Zaid: ¡Malagradecido!
Baldur Forbes: Yo nunca te pedí nada, lo que hiciste fue porque quisiste. No me vengas con tu falso moralismo, es absurdo que sigas a mi lado si no aceptas mi felicidad, es mejor que te mantengas alejado de mi familia, eso incluye a mi hermana.
Anciano Zaid: No puedes prohibirme ver a mi nieta.
Baldur Forbes: Claro que puedo, se te olvida que Kendra es menor de edad, y que yo tengo su custodia.
Anciano Zaid: Soy tu abuelo ¿Cómo me haces esto?.
Baldur Forbes: Porque eres una amenaza latente para la paz de mi mujer, y no pienso permitir que arruines nuestra tranquilidad.
El anciano salió furioso, había sido humillado por culpa de una mala mujer, ya vería cómo hacer para revertir esa situación
Elaheh Harper: Mi amor, no me gusto que pelearas con tu abuelo, es tu sangre, me lo hubieras dejado a mí, ese vejete merece una lección.
Baldur soltó una pequeña risita, Elaheh seguía siendo tan vengativa como en su vida pasada.
Baldur Forbes: Eres mi todo Elaheh, por ti sería capaz de desafiar hasta el destino, elegí ser feliz a tu lado, no dejemos que un trago amargo arruine nuestro reencuentro.
Elaheh Harper: Eso no pasará, además ya es tarde, tenemos que irnos.
Baldur Forbes: ¿No dormirás conmigo?.
Baldur le daba pequeños besitos en el cuello, este era el punto débil de su amada esposa.
Elaheh Harper: No veo anillo en mi dedo, así que me voy.
Elaheh estaba dispuesta a aprender su huida de los brazos de Baldur, pero él no la dejó
La abrazó por la espalda y repartió pequeños besos por su cuello dejando a Elaheh sin argumentos
Baldur Forbes: Yo te llevaré a tu casa, no tienes un esposo de adorno, tendrás que acostumbrarte a mi presencia
Baldur la arrastro hasta su coche, en donde siguió la sesión de besos, el pobre chofer no sabía si reír o llorar, no le habían dado órdenes y ni loco interrumpía, quería conservar su vida.
Baldur Forbes: ¿Mi Dios a dónde vives?
Baldur no le daba descanso a Elaheh, sus labios ya estaban inchados por las seciones de besos tan candentes.
Elaheh Harper: En la residencia Villa Olímpica.
La sesión de besos no paró Baldur estaba aprovechando al máximo a su mimosa, sería una verdadera tortura no tenerla a su lado está noche, estaba duro como una roca, tendría que darse una ayudita Manuel.
Elaheh Harper: Baldur folder respeta al chofer, no hay más besitos hasta mañana.
Se quejó Elaheh haciendo un gran puchero, pero su enérgico esposo no la dejaría escapar tan fácil, y siguió besándola a pesar de las protestas de su esposa, que cabe resaltar, no duraron mucho.
Felicitaciones por la historia