Sinopsis: Enamorada del hermano de mi novio
Todo comienza cuando Gabriel Montes presenta a su novia, Kerly Sánchez, a su familia, sin imaginar que su propio hermano, Elian Montes, terminará enamorándose perdidamente de ella. Lo que empieza como una simple atracción se convierte en un amor prohibido que ninguno de los dos puede controlar. A escondidas de Gabriel, Elian y Kerly comienzan una relación clandestina, arriesgándose a destruir los lazos familiares por un sentimiento que crece cada día más. Pero cuando Gabriel descubre la traición, tendrá que decidir hasta dónde está dispuesto a llegar contra su propia sangre por la mujer que ama.
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Capítulo 13: Ya no le decía amor
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POV: Kerly Sánchez
Llegué a mi casa como a las siete de la noche, con una sonrisa que no me cabía en la cara. ¡Ay, juepucha!, yo no sabía qué me había hecho Elian, pero ese man me tenía vuelta nada.
Entré a mi habitación, cerré la puerta y me tiré en la cama mirando el techo.
—Ve, Kerly, vos sí estás llevada, mija —murmuré riéndome sola—. ¿Quién te manda a enamorarte del hermano de tu novio? ¡Qué problema tan bravo, ome!
Me tapé la cara con una almohada, pero no pude dejar de sonreír.
Lo que más me gustaba de Elian era que con él todo se sentía diferente. Me hacía reír hasta cuando estaba de mal genio, me escuchaba hablar de cualquier bobada y siempre encontraba la manera de sacarme una sonrisa. Cuando estaba a su lado, sentía que podía olvidarme de todas mis preocupaciones.
Y ese día me había pedido que fuera su novia.
Todavía recordaba su voz diciéndome que me amaba, que quería estar conmigo y que estaba cansado de esconderse. Yo también quería lo mismo, pero terminar con Gabriel no era tan sencillo como decirle que ya no lo quería y salir corriendo.
Gabriel había sido mi novio durante meses. Habíamos compartido momentos bonitos, y aunque mis sentimientos habían cambiado, no quería tratarlo como si nunca hubiera significado nada para mí.
Suspiré y agarré el celular de la mesita.
Tenía un montón de notificaciones.
Gabriel ❤️: Amor, ¿dónde estás?
Gabriel ❤️: Kerly, te he llamado varias veces.
Gabriel ❤️: ¿Todo bien, mi vida?
Gabriel ❤️: Avisame cuando llegués a la casa, porfa.
Gabriel ❤️: ¿Por qué no me contestás? Me tenés preocupado.
Me quedé mirando los mensajes sin saber qué responder. Antes, cuando Gabriel me escribía, yo le contestaba de una. Le decía mi amor, mi vida, le mandaba corazones y le preguntaba cómo estaba.
Ahora ni siquiera me nacía llamarlo así.
Abrí el chat y escribí:
Kerly: Hola, Gabriel. Ya llegué a la casa.
Su respuesta apareció casi inmediatamente.
Gabriel: Gracias a Dios, amor. ¿Dónde estabas?
Me mordí el labio.
Kerly: Salí un rato.
Gabriel: ¿Con quién saliste, mi vida?
Kerly: Con unas personas.
Me quedé mirando lo que había escrito. Ni siquiera tuve el valor de decirle que había estado con Elian.
Gabriel: Ah, bueno, amor. ¿Y por qué tenías el celular apagado?
Kerly: Quería desconectarme un rato.
Gabriel: Está bien, preciosa. Solo me preocupé. Vos sabés que te quiero mucho.
Sentí una incomodidad en el pecho. Gabriel no me estaba reclamando nada. No me estaba insultando ni armando una pelea. Simplemente estaba preocupado por mí.
Y eso me hizo sentir todavía peor.
Gabriel: ¿Nos vemos mañana? Quiero pasar tiempo con vos. Últimamente casi no hemos compartido.
Me quedé varios segundos sin contestar.
La verdad era que yo ya no tenía las mismas ganas de verlo. Pensar en pasar una tarde con Gabriel, escuchándolo hablar de sus obligaciones, no me emocionaba como antes. En cambio, recordaba la sonrisa de Elian y me daban ganas de salir corriendo a buscarlo.
Kerly: Mañana no puedo. Tengo unas cosas que hacer.
Gabriel: Bueno, amor. Será otro día. Te extraño mucho. ❤️
No le respondí con un corazón. Tampoco le dije que yo lo extrañaba.
Simplemente cerré el chat.
—Ay, no, Kerly, esto se está poniendo muy feo —dije en voz baja.
En ese momento me llegó un mensaje de Elian.
Elian ❤️: ¿Ya llegaste, preciosa?
Sonreí inmediatamente.
Kerly: Sisas, mi amor. Ya estoy en mi cuarto.
Elian: ¿Y por qué tan seria? ¿Estás pensando en mí o qué? 😏
Kerly: Jajajaja, vos siempre de creído.
Elian: Pero no me dijiste que no, mami. ❤️
Kerly: Sí, estoy pensando en vos. ¿Contento?
Elian: Muchísimo, preciosa. Ya quiero que llegue el día en que pueda decir que sos mi novia sin tener que esconderme.
Kerly: Ya falta poquito, amor. Te lo prometo.
Elian: Te amo, mi reina.
Kerly: Yo también te amo. ❤️
Dejé el celular sobre mi pecho y cerré los ojos.
Era increíble cómo podía pasar de sentirme culpable por Gabriel a sonreír como una boba cuando leía los mensajes de Elian.
Pero no podía seguir así para siempre. Tenía que hablar con Gabriel y terminar nuestra relación antes de comenzar una nueva con su hermano.
Me levanté de la cama y me miré al espejo.
—Mañana sí, Kerly. Mañana hablás con él y dejás las cosas claras.
Sin embargo, justo cuando estaba a punto de acostarme, mi celular volvió a sonar.
Era Gabriel.
Gabriel: Amor, necesito hablar con vos de algo importante mañana. Es sobre mi familia.
Fruncí el ceño.
—¿Y ahora qué pasó, pues?
No tenía ni idea de lo que quería decirme, pero aquel mensaje me dejó con una sensación extraña.
Porque si había algo que yo todavía no había pensado, era cómo reaccionaría Gabriel cuando descubriera que la mujer que amaba se había enamorado de su propio hermano.
Y esa conversación estaba mucho más cerca de lo que yo imaginaba.
Continuará…