Creí en el príncipe azul, el amor a primera vista y el para siempre, tantos cuentos y novelas con final feliz.
Pero nunca me interesó investigar si había algo diferente a eso, no sabía que podía ser todo lo contrario, ver a mis padres una pareja de más de 30 años de feliz matrimonio, idealice que así sería mi vida, un marido amoroso, respetuoso y fiel.
Que ingenua....
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13. Está conmigo
Gabriel era el que me estaba abrazando, mi cabeza hizo corto, que hacía ahí, de entrada como sabía dónde vivían mis padres y que yo estaba aquí, quien lo dejo entrar, mi cabeza comenzó a dar vueltas.
Sin decirme nada, reviso mis manos, limpio la tierra en ellas, me ayudó a ponerme de pie y me sentó en una silla, lo vi muestras recogía mi tiradero, en completo silencio.
Mi mamá subió con una jarra de agua y dos vasos, tampoco dijo nada, os puso sobre la mesa y se fue, que estaba pasando.
Gabriel término de recoger, se sentó del otro lado de la mesa, sirvió dos vasos de agua y puso uno frente a mí, lo bebimos en silencio, el término primero y lo dejo sobre la mesa.
-Lo que hiciste fue imprudente, pudiste haberte lastimado-
-Lo se- dije mirando él vaso en mis manos.
Estaba por preguntar que hacía ahí, pero se levantó rápido y se acercó a mí, quitó un mechón de cabello, saco un pañuelo y me limpio la frente.
Alcance a ver una mancha roja en el pañuelo, me tomo de la mano y me llevo dentro de la casa, le pidió a mi mamá el botiquín y ella se lo trajo, saco algunas cosas, limpio la herida y me puso una bandita, no creo que fuera más que un simple raspón, ya que no sentía molestia o dolor.
Se despidió y se fue, no sin antes mirarme por un momento largo, que diablos acaba de pasar.
-Que hacía el aquí- le pregunté a mis padres.
-Ven, hablemos- dijo mi papá haciendo un gesto para que me siente en la sala con él.
-Cuando perdiste al bebé él estuvo ahí contigo antes de que despertarás, ha estado al pendiente de ti, se presentó con nosotros-
-Pero es amigo de Damián-
-Si nos explicó, pero sabe por lo haz pasado y no quiere tener nada que ver con Damián-
-Como creerle-
-El día que te desmayaste aquí él te cargo y te llevo al hospital, nos había pedido que no mencionáramos nada, sabía que no quieres tener nada que ver con las personas de tu pasado-
-Debieron decirme-
-Lo sabemos, pero estás lidiando con mucho a la vez y en realidad este muchacho solo viene de vez en cuando a preguntar cómo estás, se ve genuinamente preocupado-
-Solo conviví pocas veces con él, no lo conozco bien, en ese tiempo no fue precisamente secano, de hecho siempre parecía estar molesto conmigo-
-Lo entiendo, si vuelve a venir le diré que deje de hacerlo-
-No es necesario- ahora me causaba curiosidad saber por qué venía, que pretendía.
Me fui a dar una ducha miré mi reflejo en el espejo y me quedé mirando la bandita en mi frente, la escena de hace un momento comenzó a pasar en mi mente a cámara lenta.
La semana de aniversario termino y mis ahorros se triplicado, los 3 millones de esta señora no los voy a tocar, los metí a una cuenta a nombre de Dilan.
Damián me mandaba mensaje para qué le pagará parte de ese dinero, porque según ellos los estafe, lo ignore por completo.
Gabriel no volvió a venir, según mis papás, pero ahora dudaba un poco, ya que por 6 meses había estado viniendo y preguntado por mí.
El huerto dio muchos jitomates grandes y bonitos y se los ofrecí a un conocido de mi papá que tiene un restaurante bar, en el centro, así que decidí llevarlo en total eran 4 cajas grandes.
Me estacioné en el callejón para bajar las cajas en la puerta trasera, las recibió el cocinero y me pidió que fuera al mostrador por el pago, deje el coche ahí y me di la vuelta.
Entre y vi que el Sr estaba ocupado, atendiendo unas personas así que me senté en un taburete a esperarlo.
-Ahora me estás siguiendo-
La voz desagradable de Damián a mi espalda me hizo sentir arcadas, habían pasado más de 6 meses que no lo veía y desafortunadamente me lo tenía que encontrar aquí
Hice como si no hubiera escuchado y seguí moviendo a mi teléfono.
-no finjas que no te queda- dijo Lilit
-Quieres ver por tus propios ojos lo feliz que soy sin ti, verdad-
-No estoy aquí por ti- dije sin dejar de mirar mi teléfono, me tomo del brazo y me giro en el banco.
Estaban ahí sus amigos y sus esposas y todos me miraban con desprecio.
-Que parte de que no te quiero ver no entiendes- dije tratando de soltarme de su agarre.
-Entonces porque estás aquí, cuando vengo con mi mujer y mis amigos-
-No sabía que a las amantes de las decía así en estos tiempos-
Lilit estaba por darme una cachetada, pero me hice a un lado y casi se cae, Damián me soltó para agarrarla.
-Mariana maldita perra si algo le pasa a mi bebe-
-que, que me aras, ninguno de ustedes 3 me importa-
Levanto la mano para golpearme, pero alguien me cubrió.
-Ella está aquí conmigo, no te atrevas a tocarla- una voz gruesa llena el lugar.
Reconocí el olor, era Gabriel que de nuevo me tenía pegada a su pecho.
-Amigo no sabía que te gustaba recoger la basura, me hubieras dicho que te gustaba, para traerte unas bolsas de la casa-
-No te confundas no somos amigos y lo que pasa es que muchos confunden la mierda con oro- lo dijo mirando a Lilit, ella se molestó.
-Tiene razón no es de amigos buscar a la ex del otro-
-No puedo ser amigo de alguien de tu clase- diciendo ese me jalo y me saco del lugar, me puso un caso y se subió a su moto, estaba por rechazar la invitación, pero Damián y Lilit nos siguieron, así que saque valor de no sé dónde y me subí.
-Mariana bájate de ahí, sigues siendo mi esposa- le mostré el dedo de en medio y abracé la cintura de Gabriel, este arrancó y nos fuimos a toda velocidad.
La adrenalina de la velocidad es muy emocionante, excitante, nunca me había subido a una moto, poco a poco mi cuerpo se relajó, seré los ojos y disfrute el camino, me sentí poderosa, poderles decir sus cosas a esos dos y salir victoriosa se sintió muy bien.
Me olvidé del pago de los jitomates, de que mi coche estaba ahí, solo me deje llevar, no importaba el camino, sentía mi celular vibrar una y otra vez, se que Damián me debía de estar llamando.
Sentí que Gabriel bajo la velocidad y abrí los ojos, habíamos salido de la ciudad y estábamos en el mirador, se podía ver toda la ciudad, con su ruido y tráfico habitual de medio día.
Me baja y estaba por quitarme el casco, pero él se me adelantó, camine a la barandilla, recargue mis manos sobre ella.
-Gracias por sacarme de ahí-
-De nada-
-no es necesario que pierdas tu amistad por mí, agradezco mucho tu ayuda pero...-
-Él no es mi amigo, lo conocí desde la prepa, pero no me caía muy bien, soy amigo o lo era de los demás, antes de ser conocido de él-
-Pero entonces porque ibas a la casa a las reuniones-
-Tenía mis propias razones- dijo recargándose en la barandilla-
-No se me hace correcto que tengas que lidiar sola con ellos, después de todo el daño que te han hecho-
-gracias, no creí recibir empatía de alguien de su círculo-
-te entiendo, permíteme ayudarte- repite profundo y asentí. Nos quedamos un rato más ahí mirando todo sin hablar.
Después me llevo de nuevo al restaurante, el encargado me pagó y antes de salir, Gabriel le pidió las grabaciones de la cámara de seguridad, me pidió mi número de teléfono y me mandó las grabaciones.
-Enséñale esto a tu abogada, avísame cuando llegues a casa- asentí y salí para ir por mi coche, al llegar les conté lo ocurrido a mis papás y le mandé los videos a Malena, estaba por darme un baño cuando sonó mi teléfono, vi que era Gabriel.
-Ya estás en casa- dijo cuando conteste.
-Sí, olvide avisarte- no estaba acostumbrada a hacer eso con alguien que no fueran mis padres.
-Bien, descansa-
-Tu también y de nuevo gracias-
ojalá ya Gabriel le ponga un estate quieto 🤭
el otro imbécil nunca pudo hacerla sentir lo que Gabriel🤭🤭🤭