Dolor, dolor puro y agonizante era lo que sentia mientras veia a mi compañero destinado, a quien se supone que me amaria para siempre, a quien habia sido mi mejor amigo por años, tomando como compañera y luna a otra mujer que no era yo y esa otra era nada mas y nada menos que Elaine Wood la hija del Gamma y mi mejor amiga.
En mi vida habian demasiados secretos, secretos que nunca me habia costado guardar, pero esos secretos se convertirían en mis enemigos y comenzarían a pensar en mi mente cuando llegara el, El rey Alfa.
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Capitulo 13: Feliz
Todos nos tensamos al oir ese nombre, esa manada habia estado en disputa con la nuestra cuando el padre de Jace era el Alfa, tuvieron algunos peleas por territorio y no se que mas, nunca supimos la verdad de porque peleaban en realidad, la disputa termino cuando se enteraron que la manada habia desaparecido, no quedo nada de ella.
— Ahora lo entiendo, su manada siempre estuvo en disputa con la nuestra, talvez y quiera retomarla.
— Pero ¿Por que ahora? Esa manada de picaros tiene bastante tiempo en esa misma base. ¿Por que ahora querrían algo como eso?
— No lo se, pero lo averiguaremos mientras tanto. Elliot asegurate que se duplique la patrulla, los entrenamientos se cancelaran por ahora, nadie sale ni entra a la manada hasta que este problema se resuelva estamos alerta.
— Si alfa.
Todos nos movimos para salir de la oficina cuando Jace me llamo
— Azula — me volteé y lo mire — ¿Podemos hablar?
— Si alfa
Me quede atrás, Alec me dio una ultima mirada y me susurro que me esperaba afuera, la puerta se cerro y voltee a ver a Jace, se levanto de su silla y se acerco hacia mi, se quedo a dos pasos de mi y hablo mirándome a los ojos.
— Queria darte las gracias Azula, controlaste el desastre ayer y cuidaste de Elaine, de verdad muchas gracias.
— No hay nada que agradecer alfa, es mi trabajo
El sonrio con nostalgia — El rey alfa tiene razón, naciste para se una Luna, debiste ser mi...
Ya sabia por donde iba esta conversación y debía pararla ya.
— Naci para ser una luna, La Reina Luna, para eso naci.
Él me miro y sus ojos cambiaron a su lobo, estiro el brazo hacia mí y yo me alejé, sus ojos volvieron a su color y él me dio una media sonrisa
— Eso era todo, puedes retirarte.
— Con su permiso, Alfa
Después de aquella charla salí con mi compañero aprovechando que tenía tiempo libre, ya que no habrá entrenamiento fuimos a ver a mis padres.
— Estoy en casa.
Mi madre salió de la cocina y fue abrazarme
— Mi pequeña ¿Donde has estado? Me tenías tan preocupada, si no fuera por tu hermano que me dijo que estabas bien no sabría nada de ti.
— Lo siento mamá, después del ataque me quede en la casa de la manada con mi compañero, he venido a presentárselo — Me solté de sus brazos y me acerque a Alec y tome su mano — Mamá él es mi compañero Alec Ashnot, El rey Alfa.
Mi mamá lo miro sorprendida sin poder creerlo, se quedó en silencio por un momento y después hizo una reverencia
— Mi rey es un honor tenerlo en nuestra casa, mi nombre es Zara Luna.
— No tiene que ser tan formal, es la madre de mi pareja, mi futura Reina Luna.
Él me abrazo a él y me miro con cariño, deposito un cálido beso en mi frente, mi mamá nos miraba con los ojos aguados, se quedó ahi solo viéndonos hasta que reacciono
— Pasen, vengan a la cocina, justo estaba cocinando con Lisa, la pareja de tu hermano, es un amor de niña.
— Lo sé, ya la conocí madre, es la hermana de Alec.
— Oh cierto — Mi madre rio — Ella me dijo, lo había olvidado.
Llegamos a la cocina y ahi estaba Lisa, picaba algo en la mesa mientras Aron la veía, sus ojos completamente puestos en ella, como si no hubiera nada más a su alrededor. Mirándola bien note que llevaba una marca en su cuello, mi hermano sí que no había perdido el tiempo.
— Mira quienes han venido a visitarnos.
Los dos subieron el rostro y nos vieron, Lisa sonrió de felicidad y vino hacia nosotros, creí que abrazaría a su hermano, pero vino a mis brazos y me abrazo fuerte
— ¿Azula cómo estás? Estoy feliz de que estés aquí.
— Lisa hola, también estoy feliz de estar aquí, los extrañaba a todos. ¿Tú como estás? ¿Como te trata mi tonto hermano?
— ¡Hey! — escuché a Aron quejarse de lejos y Lisa rio
— Me trata muy bien, es un amor, estoy tan feliz de que la diosa me haya bendecido con ser su pareja. Y tú ¿Como vas con mi odioso hermano?
— Estoy aquí Lisa.
— Lo sé — Lisa rio y yo reí con ella.
— Todo perfecto, también estoy agradecida con la diosa Luna por bendecirme con mi pareja
Lo miré sonriendo y él me devolvió la sonrisa, robando un beso de mis labios y Lisa chillo emocionada.
— Ay, son tan tiernos, nunca creí que vería a mi hermano así con nadie, siempre fue un ogro y muy pocas veces sonreía.
— Soy el Rey Alfa, lisa, no puedo andar con sonrisitas todo el tiempo
— Si, si, como digas amargado.
Lisa se alejó de mí y volvió a la cocina, hablamos mientras ellas cocinaban, mi padre llego después y comimos todos juntos. Mi padre y alec congeniaron rápidamente y se enfrascaron a hablar durante la cena y después de que termino.
Lisa se ofreció a lavar los platos sucios para que pasara tiempo con mi madre y le agradecí, salimos afuera y nos sentamos en la pérgola donde siempre me leía cuando era niña.
— Estoy feliz por ti Azula, hace tanto tiempo que no te veía sonreír como lo haces cuando miras al rey alfa.
Yo sonreí y tomé sus manos — Me siento feliz madre, como no me sentía hace mucho tiempo.
— Hace mucho tiempo vi como tu chispa se apagó, dejaste de ser tu y nos alejaste a todos de ti, se que enterarte de lo que eras te costo mucho y tener que guardar ese secreto te alejo de todos. Me sentí mal por no poder ayudarte, pero comprendí que ya no eras una niña, tenia que dejarte crecer y resolver tus propios problemas, has luchado y sobrevivido a la tempestad mi pequeña, estoy orgullosa de ti.
Abrace a mi madre fuerte, sintiéndome tan feliz en sus brazos, estuvimos por un rato ahí abrazadas hasta que decidimos pasar a la casa, todos estaban hablando en la sala y nos unimos a la conversación, hablábamos de todo un poco hasta que aquella conversación de la que no quería hablar llego.
— Azula ¿Es verdad lo que están diciendo todos por ahí?
— ¿Que están diciendo padre? No he escuchado.
— Que la Luna y el Alfa no son compañeros destinados, dicen que ayer en la batalla apareció el verdadero compañero de Elaine.