Tormentosa, dolorosa hasta que llega el.
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Cap.21
Cuando su esposa murió, rogó cada noche, por encontrarla en sus pensamientos mientras dormía. Se sentía el culpable de su muerte, habían peleado esa tarde, y justo perdió la vida un par de horas después, sin un último beso, sin un último abrazo, y ahora que sentía que la tenía de nuevo no la iba a soltar.
Mientras tanto, Emily, empezaba a quedarse sin aire, no comprendía que estaba pasando. Con mucha dificultad, dejó de rodear la cintura de Jackson para llevar sus manos hasta sus hombros, tratando de quitárselo de encima. Pero hacer eso fue jugar en su contra, porque Jackson ejercía más presión, tanto que Emily empezó a perder fuerza en su anatomía, dejándola a su disposición.
-Basta, me lastimas. –Emily habló en un susurro ahogado, necesitaba tomar aire, pero era imposible con la fuerza que Jackson ejercía en ella.
-Jamás te lastimaría. –Jackson habló incoherentemente –, Por favor cariño, quédate, no me dejes de nuevo, lo siento, lo siento. Perdóname por favor. El duelo que tenía la mente de Jackson no lo dejaba diferenciar la realidad, del estado dé sus pensamientos, estaba absorto en que Emily era su amada esposa, y que, por el simple hecho, de soltarla la perdería de nuevo.
-Lo estás haciendo. –Respondió a punto de perder el conocimiento, se estaba quedando sin aire, y esto la asustaba, la conducta de Jackson la confundía si no le quería hacer daño porque la estaba ahogando. Los ojos de Emily se cerraron con fuerza, dejando derramar una lágrima, pensando en que tal vez ya todo estaba perdido para ella.
- ¿Qué haces Jackson? –La sublimé voz de Antón, construyo de nuevo los pensamientos vigentes de Jackson, quien de inmediato abrió los ojos, dándose cuenta de la presión que tenía ejercida en Emily. De inmediato la realidad lo golpeó, aflojo su agarre, y sintió como casi Emily cayó al suelo, la tomo nuevamente mientras recuperaba la movilidad, susurrando muy bajo un –lo siento.
Los pensamientos de Jackson se disolvieron en lo que había sucedido, olvidando por completo a Antón, quien se encontraba recostado en el umbral de la puerta, con sus ojos fijos en Emily. Trato de entender como ese simple contacto con ella lo pudo llevar de nuevo a ese Jackson amoroso y gentil de hace casi ocho años, Cuando la muerte de su esposa fue uno de esos duelos más difíciles de superar. Jackson tuvo que Enfrentarse a uno de los acontecimientos más dolorosos para él, que lo llevo a vivir una estresante vida, solo el quién fue el que lo vivió, puede entender que tan desgarrador pudo ser, cuando según él caminaba seguro por el mundo con un nivel de certeza que jamás pudo controlar como él quería.
Sintió algo de vértigo, el mismo que experimentaba todas las mañanas cuando habría sus ojos, y pensaba que todo era una pesadilla. Revivía día con día la confusión y el desconsuelo. Pero solo cuando la realidad lo golpeaba volvía a su patética vida de mierda, recordándose que para él ese sentimiento cálido que le brindó su esposa durante un año, no lo volvería sentir jamás.
Dejar ir a su esposa fue probablemente la tarea más dura a la que tuvo que enfrentarse Jackson, por eso un 25 de octubre de 2014, mientras la tierra se tragaba el cuerpo sin vida de su amada, prometió no volverse a enamorar. Su corazón le pertenecía solo a ella y no descansaría hasta buscar el culpable de su muerte y matarlo con sus propias manos.
-Jackson. –Antón hablo nuevamente, esta vez Jackson lo miro a sus ojos, esos mismos que de vez en cuando con cierta picardía miraba el cuerpo desnudo de Emily.
-Trae algo para cubrirla. –Espetó aun si separarse de Emily, pues no sabía por qué de momento le fastidió la mirada de Antón sobre su cuerpo. Mientras Antón volvió a la habitación, Emily empezó a retomar su respiración normal, pero aun con su cabeza abajo, acto seguido Jackson la alejo un poco para tomar su mentón y mirar su rostro que recobrara su color natural
- ¿Quién te iba a hacer daño? –Jackson preguntó nuevamente en un tono un poco más suave, pero al no tener respuesta de Emily, volvió a ponerse tenso, odiaba que lo dejaran con la palabra en la boca, iba a iniciar con su reprimenda hacia Emily cuando sintió la sábana caer sobre su cuerpo, con rabia miro hacia Antón que seguía sopesando su mirada en el cuerpo de Emily, de inmediato Jackson tomo la manta y cubrió su cuerpo para decir:
-Para ser su protector, eres bastante pernicioso. Cuando Jackson dijo eso, el cuerpo de Antón se enderezó, logrando recomponer su compostura, según él no era su culpa, al igual que Jackson era la primera vez que apreciaba una mujer tan hermosa e inocente como Emily.
- ¿Emily? –Nuevamente Jackson retomó su conversación, pero Emily al parecer estaba abnegada a responder, solo con un movimiento de su cabeza hacia el espejo, pudo mostrar el causante de su estado. Cuando Jackson miro hacia la pared que era decorada con un espejo de cuerpo completo, pudo descifrar que el mismo reflejo de Emily la había asustado.
Soltó todo el aire, para sacar paciencia de donde últimamente no tenía, y tomarla de los hombros para obligarla a caminar hacia el espejo. Cuando estuvo allí al frente, se llenó de un miedo que la estremeció, he hizo que apretara sus ojos, pero un instante después la voz ronca y amenazante de Jackson, oreándole que los abriera, la hizo obedecerle de golpe para fijar sus ojos en el reflejo de Jackson y la mujer que la había asustado.
-¿Esa fue la mujer que te asustó mocosa? –Preguntó esta vez molesto, pues le jodía que por un berrinche estúpido de Emily haya tenido que arruinar la puerta.
Emily lentamente asintió, afirmando que era ella, sin inmutarse y aparentando la sábana con fuerza sobre su pecho, mientras Jackson soltaba todo el aire y frotaba su rostro para no perder la paciencia.
-La mujer patética, con cara de momia, mugrienta y mocosa, qué vez ahí. –Dijo Jackson enfadado, apretando cada palabra. –Eres tú.
-Así que, si quieres evitar que tu puto reflejo te asuste, pues límpiate, que por cierto pareces una pordiosera y aparte de eso, apestas. -Las palabras de Jackson sonaban hirientes, pero Emily estaba tan concentrada mirando su reflejo en el espejo que olvido por completo que Jackson estaba detrás de ella dándole insultos, que ante los oídos de Emily eran sordos. Ella estaba sumida en otras dimensiones, deslumbrada porque era la primera vez que se conocía frente a frente.
Antón sonrió, le pareció gracioso que su gran amigo, el que nunca padecía de paciencia, se hubiera controlado en una situación como la que acababa de presenciar, pues Jackson no gozaba de esa virtud y verlo hay de frente al espejo, explicándole a Emily que era su reflejo lo que la había asustado, le daba a entender que aún tenía una oportunidad.
Jackson salió como alma que lleva el diablo golpeando el hombro de Antón, quien veía divertido toda la situación, lo fulminó con la mirada y camino hasta su habitación, entro al baño para deshacerse de la ropa sudada con mucha impaciencia. Cuando se gira para entrar a la ducha, uno de los espejos que está frente al lavabo le devuelve el reflejo en sus ojos. Vio ese brillo que lo caracterizó hace un tiempo. Suspiró, apartando la mirada, naciendo la necesidad de destruir, en sus planes no estaba permitido sentir afecto por alguien más, y que justo Emily le haya propinado un poco de su pasado, lo hizo dudar, y dudar no era una opción para Jackson. Se reprendió golpeando con furia el espejo, el cual rompió en mil pedazos, prometiéndose en ese mismo instante mantener a la mocosa a metros de su cuerpo.