NovelToon NovelToon
Hasta Que El Divorcio Nos Separe

Hasta Que El Divorcio Nos Separe

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Reencarnación(época moderna)
Popularitas:10.5k
Nilai: 5
nombre de autor: 𝐁𝐄𝐀𝐓𝐑𝐈𝐙 𝐘𝐎𝐒𝐄𝐅

Elena yacía en el asfalto, envuelta en su propia sangre, preguntándose cómo el amor de su vida, su hermana y su mejor amiga habían terminado convirtiéndose en sus verdugos. Diez años de matrimonio, confidencias y promesas rotas se desvanecían en un segundo de traición absoluta.

Pero la muerte no fue el final.

Un parpadeo, un susurro de deseo no pronunciado, y el tiempo retrocedió. Diez años exactos. El mismo día, la misma decisión fatal que lo cambió todo. Ahora Elena despierta con el sabor metálico del miedo en la boca y un fuego frío en las venas: sabe lo que viene. Sabe quiénes son en realidad.

Esta vez, no será la víctima.

Una mujer traicionada, un plan imposible, y una fortuna que todos quieren.
¿Hasta dónde llegará Elena para evitar que la historia se repita?
¿Y qué precio pagará por jugar con el destino?

HASTA QUE EL DIVORCIO NOS SEPARE
Porque algunas segundas oportunidades no son un regalo… son una guerra.

NovelToon tiene autorización de 𝐁𝐄𝐀𝐓𝐑𝐈𝐙 𝐘𝐎𝐒𝐄𝐅 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Celebrando la Victoria

Opté por dejar la oficina con el subidón todavía corriendo por mis venas, la botella de Dom Pérignon estaba guardada en la nevera para otra celebración mayor y el teléfono se encontraba lleno de mensajes de felicitación que me había encargado de enviarme a mi mismo en borradores, porque nadie más necesitaba saber lo que había acabado de lograr. Elena seguía sumida en su mundo de silencios y secretos, creyendo que me tenía contra las cuerdas con sus fideicomisos y sus reuniones secretas con los abogados; pobre, no tenía ni una mínima idea de cómo yo ya me había encargado de dar el primer paso y el primer salto maestro.

Evans Castillo había contestado positivamente a la llamada, había logrado obtener que el mordiera el anzuelo de la “cooperación estratégica” y ahora solo era cuestión de días para que firmara los documentos preliminares. Cuando eso sucediera, tendría acceso a su capital fresco, podría tapar todos los agujeros que Sofía y yo habíamos abierto con nuestros gastos, y Elena se iba a quedar con las manos vacías cuando llegara el divorcio. ella pensaba que me estaba arrinconando; yo me encontraba a punto de comprarle el ring entero.

Conduje directo hacia el Hotel Gran Palacio, la suite presidencial que siempre reservaba bajo un nombre falso para este tipo de ocasiones. Sofía ya se encontraba esperándome —me había enviado una foto desde el ascensor, solo con el abrigo puesto y esa sonrisa traviesa que me hacía volverme loco—, y cuando logré llegar y abrí la puerta con la tarjeta llave, allí se encontraba ella, descalza sobre la alfombra gruesa, con el abrigo completamente abierto mostrando la lencería negra que había comprado la semana pasada “para celebrar cuando llegara el momento”. La habitación tenía un aroma a sus perfumes caros y a las velas que había encendido, y la ciudad brillaba detrás de las cortinas entreabiertas como si aplaudieran mi victoria.

—Cariño... ¿es verdad? —inquirió con ese tono de voz ronco que siempre me ponía cada vez que me encontraba excitado, aproximándose despacio hacia mí, mientras dejaba caer el abrigo al suelo.

—Es más que verdad —contesté, limitándome a quitarme la chaqueta y aflojandome la corbata mientras la atraía hacia mí, mis manos recorriendo su cuerpo hasta ir directo hacia su cintura, sintiendo la curva de su barriga apenas abultada bajo la seda—. Castillo aceptó la reunión, pico por completo. En unas semanas tendremos su dinero inyectado, la empresa estabilizada, y Elena no podrá tocar ni un solo centavo cuando firme el divorcio. Somos intocables ahora.

Ella soltó una risa baja, jubilosa, y me besó con hambre, mientras sus dedos desabotonaban mi camisa, y yo la empuje hacia la cama king size. —Eres un genio, Marcos —murmuró contra mi boca, sus uñas arañando ligeramente mi espalda—. Siempre supe que saldrías de esta. Y ahora... ahora vamos a celebrar de verdad.

Caímos sobre las sábanas revueltas, sintiendo su cuerpo cálido y suave bajo el mío, y la lencería fue desapareciendo pieza por pieza entre risas y jadeos. La besé por todas partes, y saboree su piel, celebrando cada caricia como si fuese un brindis por la victoria que había acabado de ganar. Elena podía tener su fortuna, sus tratamientos baratos y sus silencios fríos; pero no comprendía ni sabía nada, no sabia completamente nada de esto. Y mientras ella creía que me traía acorralado, la realidad era que yo me encontraba a punto de darle jaque mate en donde más le duele, desde un tablero que ella ni siquiera veía.

—Imagínalo —le comenté entre besos, y ella se arqueó debajo de mí, con sus manos enredadas en mi cabello—. En el aniversario de la empresa, anunciamos la alianza con Castillo. Todos van a aplaudir, y Elena se quedará con esa cara de quien no entiende nada, y nosotros ya con el dinero en el bolsillo, listos para desaparecer si hace falta.

Sofía se rió de nuevo, un sonido triunfal y lascivo, y me atrajo más profundo, optando por envolver sus piernas sobre mi cuerpo, y nos movimos al ritmo de nuestra propia celebración. —Por nosotros —jadeó—. Por nuestro hijo. Por la vida que vamos a tener sin ella.

—Por nosotros —volví a repetir, perdiéndome completamente en ella, en el calor, en el placer que sabía a venganza dulce y a un futuro asegurado.

Horas después, exhaustos y sudorosos, nos encontramos tirados en la cama, entre las sábanas revueltas, con una botella de champagne abierta que había tomado del minibar, y dos copas medio terminadas encima de la mesita. Sofía tenía su cabeza recostada sobre mi pecho, con una mano haciendo dibujos de círculos perezosos encima de mi abdomen, y yo observaba el techo con una sonrisa que no se me borraba.

—Esto es solo el primer paso, amor —agregué, limitándome a besar su frente—. Castillo no sabe con quién se metió. Y Elena... Elena va a aprender que nadie me gana.

Ella alzó la cabeza, y sus ojos brillaron con la misma malicia que yo estaba sintiendo. —Y cuando todo esté hecho, brindaremos de nuevo. Pero esta vez en una suite privada, lejos de todo esto.

Asentí lentamente, levantando mi copa hacia la ventana, y hacia la ciudad que pronto iba a ser testigo de mi triunfo absoluto. Nada podía salir mal. Lo había tenido todo controlado. Y esta noche éramos invencibles.

1
Mariana Posternak
no tardes tanto en actualizar 🙏
Mariana Posternak
cuando nuevos capítulos o es otra novela sin terminar 😡
Esmeralda Silva Montoya
y eso que le faltó decir que estaba embarazada
Esmeralda Silva Montoya
espero que sea buena
Lismarien Rosales
aaaaaah!!!!! me encanto esta frase!
Maritza Suarez
👍
juan andres palacios
me alegra que reconozca su error, su maldad, su egoísmo
Martha Mena Wong
Ojalá los haga pagar a los mendigos quiero sangre muaaaaaaaack
Eliana Galann
y ahora toca hacerse cargo de las consecuencias,
Blanca Ramirez
excelente historia
IsChez5678🖤🤭
me encanta🥰🙏más más 🙏🙏🤭
IsChez5678🖤🤭
fascinante👏🥰....
👏más....
Johanna Batista
exelente trama pero porque dura tanto tiempo para actualizar por favor escritora no me castigue así please más capitulos por favor
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play