En una sociedad, donde el amor se mide por la belleza, un joven gordito vive ocultando su verdadero yo tras un manto de conformidad. Mientras su familia intenta cambiarlo a toda costa, su corazón anhela algo más: la aceptación.
Todo cambia el día que un chico atractivo, cruza su camino. Su mirada despierta en él un deseo prohibido y una conexión inesperada.
Pero, ¿puede el amor florecer en medio de la adversidad y las expectativas familiares?
NovelToon tiene autorización de Aiyareth para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 1: príncipe sanguinario
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Jenko Saldivar, era un hombre de 23 años de edad. Un príncipe sanguinario, un hombre temido en el campo de batalla, considerado un salvaje por sus métodos de tortura. Desde temprana edad, fue enviado al campo de batalla, logrando grandes méritos y ganando territorios para el reino. Debido a su reputación, eran pocos los nobles que querían casar a sus hijas con el hombre y a este no le interesaba casarse con esas señoritas arrogantes.
En estos momentos, el hombre regresaba de una batalla de dos años. Por lo que los nobles estaban reunidos en el salón del trono, dónde las antorchas parpadeaban, proyectando sombras inquietantes sobre sus rostros. El aire estaba cargado de tensión, y los murmullos se desvanecían al entrar el príncipe sanguinario, con su armadura reluciente manchada de sangre. Jenko avanzó en medio del salón con su mirada feroz, como lobo hambriento, los nobles lo miraban y apartaban la mirada, algunos con miedo, otros con asco y otros pocos con admiración.
— Padre, he regresado luego de dos años fuera— expresó el hombre para hacer una reverencia
— Bienvenido, príncipe heredero— dijo con un tono de voz distante
Los nobles observaban al chico, queriendo saber que había sucedido en la guerra que estaba librando y también saber sobre la reputación que se había ganado.
—Su Alteza, se dice que sus enemigos temen su nombre más que la muerte misma— expresó un noble de carácter fuerte
Al escucharlo, Jenko sonrió de manera siniestra, colocando su mano en el pomo de su espada.
—La muerte es un alivio para ellos —respondió con voz grave—. Mis métodos son un recordatorio de que el miedo puede ser una herramienta más poderosa que la espada.
Ante las palabras del principe, muchos se horrorizaron, entre ellos una noble perteneciente a la corte.
—Príncipe, ¿no hay honor en la guerra? La tortura no es más que una barbarie, un acto de salvajes.
Jenko volteó a ver a la mujer, con sus ojos brillando con una mezcla de diversión y desprecio.
—Honor es un lujo que no se permite en el campo de batalla. Quien no puede soportar el dolor no merece vivir.
Mientras hablaba, el silencio se apoderó del salón y cada noble tragaba con dificultad. El príncipe se acercó a la ventana, observando el horizonte, recordando cada batalla y el suelo manchado de sangre.
—Este reino necesita un líder fuerte y yo no me detendré ante nada para mantenerlo en pie.
Los murmullos comenzaron de nuevo, pero esta vez, había un aire de respeto mezclado con miedo. La leyenda del príncipe sanguinario, el salvaje, se cimentaba aún más en las mentes de aquellos que lo rodeaban. Saliendo de sus pensamientos, Jenko volvió frente al rey para dar todos los detalles de la guerra.
Al terminar la reunión, el hombre fue a su palacio para asearse, comer y tratar de descansar. Jenko estaba recostado en su cama, cuando tocaron a su puerta, un poco molesto dió el pase viendo entrar al hijo del cocinero, un jovencito gordito y tierno.
— Hola meloncito, te has puesto mucho más lindo y tierno— dijo con una sonrisa
— Buenas tardes, p-príncipe— respondió un poco nervioso, mientras dejaba la comida en el pequeño comedor
— ¿Que te sucede? ¿Por qué estás nervioso? ¿Me tienes miedo ahora?
— L-Lo siento, usted me pone nervioso.
— Nos conocemos desde niños, no tienes por qué estar nervioso.
— B-Bueno, se dicen muchas cosas horribles de usted y que además no le gusta que lo molesten.
— No me gusta que nadie me moleste, solo tú. Tu presencia me hace muy feliz.
— ¿Cómo le fue en la guerra? ¿Tiene heridas?— preguntó al recordar que le habían dicho que el hombre había llegado lleno de sangre
— Me fue muy bien, siempre regresaré con bien solo para ver tu hermoso rostro.
Feliz por ver al chico, Jenko se levantó de la cama para darle un abrazo y un beso en la mejilla.
— Príncipe, ya no somos niños para que haga eso— sonrojado
— Lo sé, sé que ya no somos niños. También sé que me gustas mucho.
— Príncipe, usted sabe que eso no es bien visto en la sociedad. Además, usted es un príncipe y yo un simple plebeyo. Usted debe casarse con una mujer para continuar el linaje de la familia real.
— No me importa el linaje de la familia real, me importa saber si correspondes a mis sentimientos…... Si correspondes a mis sentimientos, me encargaré de que la sociedad no nos moleste.
El joven nervioso tragó saliva, consciente de sus sentimientos por el príncipe, Pero también consciente del castigo para aquellos que tuvieran una relación con otra persona de su mismo sexo.
— príncipe, si alguien lo escucha, se meterá en problemas. No vuelva a decir eso.
— Einar, te estoy confesando mis sentimientos. Me gustas mucho, en verdad me gustas y quiero ser tu pareja.
— T-También me gusta, me gusta mucho, Pero esto es imposible. Ambos somos hombres y el castigo para las parejas del mismo sexo es muy cruel.
— Como príncipe me ocuparé de todo, para que nadie nos separe.
— ¿De verdad podemos estar juntos?
— Claro que sí, quiero estar al lado de mi meloncito. Quiero una oportunidad para ser tu pareja.
— príncipe…… me gusta mucho, Pero tengo miedo de que por mi culpa le hagan algo.
— Nadie es capaz de meterse conmigo. Desde que reconocí mis sentimientos hacia tí, me he encargado de infundir mi poder a través del miedo y el respeto. De esa forma nadie se atreverá a refutar mis decisiones sin antes pensar en las consecuencias.
— Príncipe!!
— Einar, acéptame, acepta ser mi novio. Prometo cuidarte mucho.
— Está bien, acepto ser su novio— respondió sonrojado y con su corazón latiendo con fuerza.
Al ser aceptado, Jenko abrazó al joven sonriendo, para luego darle un profundo beso.
— Acompáñame a comer, quiero saber cómo has estado en estos dos años.
Einar feliz, se sentó al lado del príncipe para hablarle de lo que había sucedido en el palacio durante su ausencia, que había hecho y como había aprendido a leer y escribir.
— Felicidades por tus logros, Einar.
— Gracias príncipe, me esforzaré más para no avergonzarlo.
Entre charlas y risas, la pareja comió. Al terminar, Jenko le dió un beso al joven y este se fue a continuar con su trabajo.
por que no ya el papá de Mario se divorció y la manda lejos y ya está
que ellos sean felices 🤩 por hasta en esta vida hay quien les hacen daño e intervienen en su felicidad ♥
se nota como personas calumnias a otras sin pruebas 🙄🙄🙄lle buscan las cinco patas al gato 🐱 que no tiene 🙄🙄🙄