¿Qué sucede cuando la mafia y el romance se juntan? Bastian es un bravucón de corazón frío que esconde un deseo particular: quiere amar de verdad. La vida le sonríe cuando Nadir aparece en la preparatoria como el estudiante nuevo y ambos se embarcarán en una relación bastante curiosa.
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...MAFIA ROMÁNTICA es una obra original de IRWIN SAUDADE...
...TikTok: Irwin Saudade...
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¡Oficialmente estoy en quinto semestre de preparatoria!
—¿Cómo te sentiste en tu primer día? —Armando camina a mi lado.
—¡Estuvo padre! Conocí a todos mis profesores y creo que les caí bien a mis compañeros. Ya sabes que soy buena onda.
—Me da gusto escuchar eso. Aún no puedo creer que estemos en la misma preparatoria.
—¡Yo tampoco me lo creo! Apenas han pasado tres días desde que nos mudamos.
—¿Ya terminaste de acomodar tu habitación?
—Todavía no, aprovecharé la tarde de hoy para instalarme bien. Encontré mi PlayStation One.
—¡¿Todavía lo tienes?!
—Sí. Deja que encuentre mis videojuegos y que me instale bien. ¡Tenemos que jugar!
—Yo tengo el PlayStation... —pero no termino de hablar.
Un chavo empujó a Armando, usó sus manos para impactarlas en su espalda y provocó que su celular resbalara de sus manos. ¡La pantalla se estrelló al instante que tocó el suelo! Yo me agacho para recogerlo.
—¡Mierda! Se rompió la pantalla —dice él.
—Deberías reclamarle a ese tipo, fue él... —No me da miedo señalarlo con el dedo.
—No, no pasa nada. Lo llevo a componer y ya está.
—Pero él tiene que pagar, no fue un accidente, yo vi como te empujo.
El sujeto seguía caminando por el pasillo junto a su grupo de amigos. Eran cuatro muchachos.
—No te preocupes. No pasa nada.
Pero yo no me aguanto el coraje de ver que mi primo está dispuesto a conformarse con la pantalla estrellada de su celular.
—¡Oye tú! ¡Greñudo! —No me da miedo gritarle.
No me hace caso y eso me enoja. Arrancó un cronograma de la pared y lo hago bola. Con todas mis fuerzas la lanzo. ¡Logró pegarle en la nuca! Él se frena y al dar la vuelta...
—¿Quién me lanzó esto? —Pregunta él.
Sus amigos de detienen y también dan la vuelta. Hago contacto visual con ellos.
—¡Fui yo! —Lo digo con mucha seguridad.
Él parece reír y sin pensarlo dos veces, comienza a caminar en mi dirección.
—¡Déjalo! Te meterás en problemas —Armando me toma de la muñeca, pero yo no puedo dejar esto así.
—¿Quieres morir? —Pregunta el bravucón.
—¿Tú me matarás? —Lo miro directamente a los ojos—. ¡Eres un cobarde! Rompiste el celular de mi primo.
Le muestro la pantalla rota, él parece examinarla.
—¿Cómo sabes que yo la rompí? Tu primo estaba estorbando mi camino.
—¿Eres tonto o te haces el tonto? —Mi voz es firme—. Yo te vi cuando lo empujaste.
No responde nada, solo me observa, piensa y entonces me arrebata el celular. ¡Lo azota una vez más contra el suelo!
—¿No sabes quién soy?
—¡Yo te mataré! —Y con un movimiento rápido, tomó su mano y le hago manita de puerco. Ejerzo presión hasta hacerlo gritar de dolor, meto la mano en su bolsillo y saco su celular—. ¡Que patético eres! —Lo libero de mi agarre, se da la vuelta y yo azoto su celular contra el suelo. ¡Le rompo el dispositivo!
—¡Estás muerto! —Él parece enojado. Alza su puño y lo dirige hacía mi rostro.
—¡Es suficiente! —La voz de su amigo lo pone frío, como congelado—. ¡Déjalo! Te ha demostrado que eres patético.
Él muchacho que interviene me mira a los ojos, hay frialdad en sus pupilas y su altura no me sorprende.