Abandonar el egoísmo para descubrir la belleza interna, sería una página difícil de escribir. Dentro de mí llevaba una pequeña vida, muchas otras estarían felices en mi lugar, pero para mí era una catástrofe de la cual tenía que salir lo más rápido posible.
- ¿Doctor, qué tengo que hacer para practicarme un aborto?- de inmediato pregunte antes que el médico se fuera.
- ¿Estás segura de que quieres hacer eso?- me pregunto el médico.
- Doctor, Ariana esta con efectos del medicamento aun, deje que hable con ella- dijo Elián, logrando que el médico se fuera.
Su mirada no se apartaba de mi rostro, cuando mencione la palabra aborto enseguida aterrizó y volvió en sí.
- ¿Ariana, ese bebé es mío?- me Interrogó.
- ¿Cuál bebé?- mencione, haciéndome a la loca, cuando en realidad estaba muy cuerda.
- No es momento de chistes Ariana, ¿ese bebé es mío o, no?
- Este bebé no es tuyo ni mío, no es de nadie, porque no lo voy a tener.
- Ariana, por una vez en tu vida no hagas una cosa de la que te puedas arrepentir toda tu vida.
- Este bebé no es tuyo, antes de estar contigo estuve con Eduar, también con otro y con muchos otros más, no se quien es el papá, pero tampoco me importa, porque no lo voy a tener.
Podía ver toda la furia que emanaba en su rostro, por unos segundos tomó aire profundo, tomó un poco de calma, se acercó a mí me tomó de la mano.
- Ariana, déjame cuidar de ti y del bebé que llevas.
- No tienes que cargar con mis culpas Elián, deja de castigarte a ti mismo, huye de mi, sos una buena persona y te mereces ser feliz, pero no a mi lado, soy alguien que no siente nada por los demás y no sé si algún día cambiará eso, pero no quiero hacerte esperar. No quiero ni a mi propio hijo y piensas qué puedo querer a alguien más.
- Eso puede cambiar, ya no busques más justificación para que me aleje, no lograrás sacarme de tu vida fácilmente.
Era hora de perdonar mi pasado para dar un paso al presente, debía de sacar lo irracional de mi cabeza para no llorar más en silencio, ahora entendía de donde venía esa energía que intentaba sacarme de esa cárcel, pero no oía con claridez esa voz pequeña aún principio, toque mi plano abdomen con las palmas de mi mano, me arrepentía de haberme descuidado con las tabletas anticonceptivas, ya era tarde para arrepentimientos, debía asumir con mis responsabilidades.
- Elián ayúdame a escapar de este sitio- le dije después de pensar unos minutos.
No supo que contestar en ese instante, él era un hombre muy leal y entregado a su trabajó.
- Ariana, si te escapas toda tu vida vivirás perseguida por la justicia.
- Tienes mucha razón Elián- dije "mientras menos estés involucrado mejor", pensé después.
- ¿Puedo pedirte un favor?
- Puedes pedirme lo que quieras.
- Puedes contactarte con mi secretaria y hacer que venga.
- No te preocupes, lo más antes posible me moveré en eso.
Le agradecí, y luego se marchó, muchas ideas había en mi cabeza, debía planear mi fuga, no quería hacer esto, pero no iba a permitir que el niño que llevaba dentro tenga una vida miserable como la mía. No quería alejarme de mis pesadillas que me alimentaban todos los días para centrarme a los sentimientos que no conocía, me negaba a afrontar esa verdad, la fuente del amor no estaba en la superficie, sino en la profundidad del corazón, en lo más profundo donde también estaba mi sufrimiento, era momento de llegar ahí para salir del desierto en el que vivía.
Alguien llamó a la puerta, creía que era Valeria, cuando vi su rostro acercase al mío, no podía emitir ninguna expresión, en cambio él se mostraba triste y con muchas interrogantes.
- ¿El señor Ferreira te hizo daño?- me pregunto Nicolás sin quitarme la mirada al entrar.
- Odio a los hombres que quieran tocarme sin mi permiso- respondí.
- Conocía muy bien al señor Ferreira, aprendí mucho de él, lo veía como padre, pero al enterarme el deseo que tenía hacia las mujeres y el daño que les había causado cambio mi forma de pensar de él.
Nicolás sería mi vía de escape, tenía que aprovechar su visita, me tape la cara con mis manos y empecé a llorar.
- No quise lastimarlo Nicolás, en verdad lo siento- Dije.
Él me tomó de las manos y seco mis lágrimas.
- Tranquila Ariana, solo intentabas defenderte, no es tu culpa.
- Yo ya me iba para mi casa Nicolás, cuando él me tomó a la fuerza y me llevó a ese callejón, quiso violarme, no pude controlar mi fuerza, gritaba una y otra vez para pedir ayuda, pero nadie me oía. Me sentía acorralada tenía mucho miedo, no se dé donde saqué el valor y le clave con un cuchillo.- hablaba sin dejar de llorar.
Nicolás me abrazo para intentar calmarme- tranquila- me dijo, cubrí mi cuerpo con el suyo lo abracé muy fuerte, las lágrimas no cesaban.- No sabía que era padre de Eduar, perdóname por favor, vivía con miedo desde ese día, no tengo a nadie que me apoye y me ayude, mis padres viven muy lejos, todo esto es una pesadilla del cual quiero escapar- murmure a sus oídos.
- Ariana no estás sola, déjame ayudarte, todo este tiempo que estuve ausente te pensé mucho, quería saber de ti, intente sacarte de mi cabeza, pero no lo logré, hay un sentimiento aquí adentro que no me deja en paz.
- Recuerdo a la perfección el día que nos conocimos, cuando te vi, a los segundos sentí atracción, deseaba tu cuerpo, no pude contenerme y te afronte, tenía miedo a abrir mis sentimientos por miedo al amor, por eso intentaba alejarte de mí, ahora no se lo que pueda pasar conmigo y antes de eso quería que lo supieras.
Fue como una hermosa melodía para sus oídos cada palabra que decía, lentamente acercó sus labios hermosos a los míos y me besó con la mayor delicadeza, sus besos transmitían paz, Nicolás era un hombre hermoso, sus ojos color miel me atraían mucho, sus brazos fuertes me daban seguridad, por un momento me dejé llevar, y no sé por qué motivo sentía que besaba a Elián y al mismo tiempo Eduar sus besos se me vinieron a la cabeza, tal vez porque dentro de mí llevaba un pedacito de él o de Eduar.
La magia duró solo un poco, apartamos nuestros cuerpos lentamente, el sabía que me encontraba delicada de salud y que necesitaba reposo, antes de que se fuera debía actuar.
- Nicolás, ¿estarías dispuesto a irte conmigo muy lejos?- sin pensarlo mucho le dije.
Él me miró confundido por unos minutos y al final dijo- vámonos donde tú quieras Ariana- con una pequeña sonrisa.
- Pero antes debes saber que estoy embarazada, ¿aun así quieres irte conmigo?, quiero ofrecerle a mi hijo una vida estable, ¿aceptas o no?
- ¿Quién es el padre?
- Mi hijo no tiene padre, pero si tú lo deseas, puedes serlo, es tu decisión.
Nicolás salió confundido pero seguro de lo que haría. Antes de que se vaya le pedí un favor.
- Nicolás no tenemos mucho tiempo pero antes puedo pedirte un favor.
- Dime.
- No me preguntes nada, luego te lo voy a explicar, quiero que me compres ropa y lo dejes en hotel Olimpo. Puedes hacerlo.
- Claro que si.
- Gracias, pronto nos volveremos a ver.
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Comments
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
porque la escritora se le olvidó ese detalle del abogado, para que la defienda,y alegar que fue en defensa propia
2024-12-11
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Lucia Feliciano Falcao
Por qué a Ariana no le acompañó un abogado, por que ella confesó que lo mató sabiendo que eso era cavar su tumba ,🤔🤔🤔
2024-04-14
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Lucia Feliciano Falcao
Esta mujer parece que hizo un pacto con el diablo.👿👿😸😸
2024-04-14
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