No podía ir atrás ni adelante, el tráfico de la ciudad comía mis ansias, bocinaba una y otra vez, para ver si los autos que estaban delante de mi avanzaban, "llegaré tarde a la cita con Tomás" pensaba. Tendré que esperar hasta que empiecen a moverse, veía como algunos policías intentaban estabilizar la circulación, a poca distancia llego a mirar a Elián, que se lleva a un hombre a la fuerza, intento pasar desapercibida, pero logra reconocerme ante tanto desorden y disturbio.
- ¿Espero no tengas tanta prisa?, porque esto tiene para rato- me dice, tocando mi mano. Me esfuerzo para sonreírle, cuando en realidad quiero escupirle en la cara, para que se aleje.
- Buenos días, Elián- le contestó, intentando mantener la calma, para no empeorar las cosas.
- Puedo notar tu irritación, ve por aquel carril, dejaré que te vallas... - me dijo.
- Gracias por tu amabilidad.
Encendí el auto y a paso lento pude salir, un auto atrás mío me siguió pretendiendo pasar y me chocó, no pude controlar el volante, quise frenar, pero todo se volvió oscuro. Sentí como mi cuerpo se golpeó contra las puertas del auto, intente protegerme, pero perdí la noción del tiempo.
Mi cuerpo estaba en una camilla, escuchaba murmurar muchas voces, pero ninguna se me hacía familiar, intente abrir los ojos, pero me pesaban, sentía como alguien me quita la ropa para hacerme un RCP, estaba segura de que este no era mi final, una y otra vez intentan que mi corazón funcione con las ondas eléctricas, después de mucho trabajo mi olfato débilmente inhala aire y entra a mis pulmones, mi pulso aumenta de ritmo, me ponen una máscara para aumentar mis niveles de oxígeno.
Sentía como el dolor se irradiaba por todo mi cuerpo, no podía evitar sentir esa sensación, mis masas musculares se quejan y no podían gritar.
- No lo vi venir, discúlpame Ariana, me siento culpable, quiero abrazarte y darte toda mi energía para que te recuperes pronto. Si sales de esto, prometo cuidar siempre de vos, la angustia me esta matando y no sé cómo luchar contra esto- percibí la voz de Elián.
Quería sacarlo a empujones de ahí, no quería que me vea vulnerable y débil, pero esta cama me lo impedía, sentí como sus manos tocaban mi piel, como lo aborrecía en este momento. "Saca tus inmundas manos de cuerpo" mi inconsciente hablaba. Alguien tocó la puerta y dejo de tocarme.
Escuche unos pasos lentos que se acercaban, sentí un poco de alivio, las manos de Elián dejaron de tocarme y pude respirar con más libertad.
- Buenas tardes, detective Davis, ¿Cómo está Ariana?- le pregunto Eduar angustiado tomando mi mano, para que sintiera su presencia.
- Está muy débil, sus signos vitales mejoran, pero de a poco- contestó Elián.
- Ariana, mi amor, tienes que mejorarte- dándome un beso en mis labios me dijo.
Sentí su roce, si no estaría postrada en esa cama delante de Elián respondería a sus labios.
Por otro lado, no quería que estuvieran ahí, no necesitaba de ninguno de ellos, maldita suerte que tengo, ¿por qué no me dejan sola?, gritaba en mi interior.
- ¿Tú y Ariana tienen algo?- le preguntó Elián.
- Ariana mueve mi mundo, y por ningún motivo la dejaré, ella sabe que estoy enamorado de ella, tuvimos algunos encuentros, no me dijo que sí, pero tampoco dijo que no, día a día estoy intentando llegar a ella- Eduar le respondió.
No le gusto escuchar esa verdad a Elián, era claro que tenia competencia si en algún momento pensó en estar conmigo.
- Ariana es una mujer excepcional, ¿quién no desearía estar con ella?
- Veo que usted también está interesado en ella, aunque intente ocultarlo.
- Ariana será quien decida al final.
"Porque hablan de mi en mi presencia", pensé.
Elián tenía trabajo que hacer y se marchó. Eduar cuidó de mí esa tarde, ningún momento se apartó de mí lado, al llegar la noche se marchó, tenía una cena muy importante de trabajo.
Toda la noche me queje del dolor, la enfermera de turno venía de rato en rato a cambiar mi suero, odiaba no poder moverme, quería abrir los ojos de una vez, salir de este maldito encierro.
Por las ventanas escuchaba como las gotas de la lluvia golpeaban, ese ritmo me tranquilizo y entre en un sueño profundo. No recuerdo cuanto tiempo paso, pero mi función motriz me obligaba a estirar mis músculos, lentamente moví los dedos de mi mano, porque sentí que alguien me tocaba, me esforcé por abrir los ojos, después de mucha pelea, lo logré.
- ¡Por fin abres los ojos!... - alegremente, escuché la voz de Elián, su rostro se veía cansado, sus ojeras eran como una mochila pesada, pero ahí estaba parado y cansado, intentando ser feliz.
Me quedé sin palabras, mi boca en ese momento lo único que quería era unas gotas de agua para hidratar mis paredes bucales. Una enfermera llamó al doctor, inspeccionaban mi cuerpo, decían muchas cosas, pero no podía entender nada, cada palabra era como una bomba en mis oídos, era interminable este momento, pero cuando por fin terminaron, Elián intento darme un poco de agua con un sorbete, al ver que no podía engerir tomó una cucharilla, puso pequeñas gotas en mi boca, no podía agradecerle en esos momentos, pero en algún momento lo haría.
El olor a hospital me recordaba episodios espantosos de mi vida, por un momento me olvidé donde estaba y con quien, volví al pasado en cuestión de segundos y empecé a llorar, me exalte y grité sin control, sentía que alguien quería lastimarme eh intentaba defenderme, Elián se asustó al ver mi reacción, trató de calmarme y sin querer le pegué, y callo al suelo, se levantó y me abrazo muy fuerte, sentí una energía que intentaba protegerme y consolarme a la vez. Los motores de alerta en mi cuerpo, bajaban de a poco los niveles de adrenalina, mi lucha interna había salido a la luz, no pude esconderlo más, era hora de afrontar con el peligro.
Volví en sí, Elián al ver que me calme, con sus manos secó mis lágrimas y me miro atentamente a los ojos, quería escabullirse en ellos y buscar el problema, repasaba una y otra vez, pero nada encontraba, tardaría mucho tiempo en descubrirlo, porque sabía que en mi interior guardaba algo, y él quería saberlo.
- ¿Estás bien Ariana?- me preguntó, tomando de mis manos.
- Elián, quiero que me dejes sola por favor- le dije quitando mis manos de las suyas.
- ¡No!... no me iré, no quiero separarme de tu lado, todos estos días vine a verte, sacrifique muchas cosas para estar aquí, ahora que estás despierta no puedes echarme así de fácil, ¡estaré aquí!...
¿Días?..., ¿cuántos días estuve aquí?, me cuestione.
- Solo vete, largo de aquí..., no te soporto, tu presencia me enferma...- insistía a que se fuera, pero no me escuchaba.
- ¿Dime que fue lo que te paso hace unos minutos?
- No me pidas que te hablé de mi o de mi pasado, no intentes preguntarme preguntas que nunca te contestaré, solo deja que descanse un poco por favor- me recosté en la cama y le di la espalda.
Elián tocó mi hombro, escuche como se habría y se cerraba la puerta, por fin me había dejado sola, mi soledad y yo en esas pequeñas paredes quise llorar, pero ninguna lágrima salía de mis ojos, solo me ponía a pensar en cómo había llegado ahí, y porque Elián dijo estos días, ¿Cuántos días estuve aquí?, me pregunté.
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Comments
Lucia Feliciano Falcao
Creo que el que realmente la quiere es Elián, los demás es solo sexo igual que ella. 🤔🤔🤔
2024-04-14
2
Mart Soto
ella necesita ayuda psicológica
2024-04-11
0
Karina Vazquez Gonzalez
que se recupere rápido para poder decidir que es lo que ella quiere para su vida
2024-02-18
1