Delante de un espejo apreciaba mi figura, tome los aretes de la mesita de luz y me los puse en las ojeras, para culminar con mi arreglo, me compré el vestido más provocador para asistir a la gala, resaltaba mis pechos, el escote de la espalda hacía juego con mis curvas femeninas, el color durazno del vestido hacía juego con las sombras de mis ojos, me puse los zapatos más brillosos que encontré, era una gala donde todos tenían que ir acompañados, Eduar se ofreció para ir conmigo, pero como yo era una mujer tan solitaria quería asistir sola a la fiesta, sabía que en la fiesta encontraría al siguiente prisionero de mis olas hormonales, mi máscara en la gala debía ser perfecta y camuflarme ante mucha gente importante.
Cuando llegue al palacio Sans Souci ubicada al norte de la ciudad, pude darme cuanta que muchos contemplaban mi belleza, muchas miradas encima de mi hacía que mi piel se erice al percibir tantos aromas masculinos, estaba en medio de muchas criaturas para ser domadas, pero solo uno saldría victorioso.
Di una vuelta para contemplar el palacio, su arquitectura francesa era perfecta, sus jardines inmensos y hermosos hacían juego con la gran noche, todo debía ser prefecto como lo había planeado, me dirigí al salón dorado donde daría mi discurso, en el camino me encontré con muchos conocidos a quienes saludé.
Una pintura me llamó la atención, observaba sus colores y su antigüedad.
-¡Vos sos más hermosa que esa pintura!..- Una voz a mi espalda escuché.
Reconocí esa voz, sabía quien era, no hacía falta girar y encararlo, odiaba sentir su presencia cerca de mi energía, "¿qué hace aquí?", me pregunte, debía cuidar cada palabra de mi boca.
- Mi destino me habla por la espalda, esta noche no sé si viviré o moriré, o simplemente vino a hacerme feliz o ponerme triste- le respondí intentando jugar con sus pensamientos.
Él solo sonrió y se fue, a unos pasos más adelante una mujer muy encantadora le esperaba, sentí como sus pasos se alejaban de mi, también sonreí, porque sabía que logré captar su interés. Elián desde que había llegado al palacio me estaba observando, recordó el día que nos vimos por primera vez y un brillo se dibujaba en sus ojos, mi belleza esa noche había logrado mover cosas en él.
Eduar alzó su ceja con picardía cuando me miró, se acercó y clavo sus ojos claros en los míos, estaba tan elegante con ese traje oscuro, aunque sin ropa también se veía bien, quería comérmelo de una buena vez, pero no era el momento, tenía que ocultar mis ansias, él estaba aún de luto, la perdida de su padre le había afectado, pero detrás de una sonrisa ocultaba su dolor, nadie en el evento noto su sufrimiento.
- Quiero quitarte ese vestido y cogerte, hasta que tus pies se acalambren y sientan dolor- susurro a mis oídos, buscado de alguna manera consuelo de mi parte.
- Y yo quiero hacer un tour turístico por tu cuerpo y sentir como tu sudor termina con mis fantasías- le dije friccionando mi cuerpo con el suyo.
A poca distancia mis sentidos captaban como dos miradas distintas me observaban. Nicolás era uno, que se escabullaba detrás de una hermosa mujer, pensando que así me daría celos, ella se veía muy melosa con él, pero él tampoco se quedaba atrás, fingía que se encontraba a gusto, intentaba llamar mi atención, pero yo estaba poseída en otro laberinto, así que lo ignore, le dolió mucho mi indiferencia, no hacía falta palabras para explicárselo, solo agachó la cabeza.
Eduar tomó mi mano, y me llevó al final del pasillo del salón, donde las luces tenían otro tipo de tenue, donde no había mucha gente y donde la brisa del aire hacia que mi pelo vuele y me haga ver mas hermosa, le tocó el hombro a una mujer y ella dio media vuelta para mirarnos.
- Mía, te presento a Ariana- dijo Eduar sin soltarme la mano.
- Mucho gusto Mía- le dije y le saludé con un beso cordial en la mejilla.
- Mía esta interesada en trabajar con nosotros- me mencionó Eduar.
No podía tomar mucha atención a lo que decía Eduar, porque mi curiosidad se tropezaba con mi destino, el detective Davis estaba frente a mí, esperando a que dijera algo, se veía diferente con ese traje ejecutivo, mordí mis labios en señal de deseo y despreció a la vez, si con mis ojos podría desnudarlo, ya lo habría hecho, pero lo haría para dejarlo en ridículo delante de toda esta gente. En frente de mi estaba el detective quien llevaba el caso del asesinato del padre de Eduar, y a mi lado tenía al mismo Eduar, una ola de calamidad estaba frente a mi.
- ¡Detective Davis nos volvemos a ver!...- pronuncié, desbordando la otra conversación.
- Podemos hablar un segundo a solas- contestó.
Me disculpé con Mía y Eduar, ellos hablaban asuntos laborales, y yo seguí los pasos de Elián, salimos del salón y fuimos al jardín, donde había poca luz y la luna llena brillaba más que yo en estos momentos.
- Aún seguimos con la investigación del hombre asesinado a quien supuestamente encontraste, una persona declaró y dio tu descripción, te acuso de asesinato- dijo con una seriedad certera.
- ¿Tú crees que yo lo mate?- le pregunté sin quitar mi mirada de la suya y quitándome el pelo del rostro por aire del viento.
- Un asesino se enviste de muchas formas, se encontró el arma homicida, pero no hay pruebas, si tú lo hiciste como dice aquel testigo, iras presa, pero para ello necesitamos más pruebas.
- Si tengo que ir presa por algún crimen cometido no me resistiré, mientras tanto disfrutemos de esta velada hermosa que organice con mis socios, olvide por un momento su trabajo y relajase, vino con una mujer bella, disfrute de su compañía, le noto tenso, déjese querer un poco- le dije tomando una copa de Whisky y sin que se dé cuenta le roce con mi extremidad inferior entre sus piernas, quise marcharme, cuando tomó dé mi mano.
- ¡Espera!..., ¿sabías que el hombre que encontraste muerto es el padre de tu socio Eduar?
- ¡Si!... ese día no lo sabía, pero después lo supe, Eduar esta averiguando por su parte, le urge encontrar al asesino de su padre, si no haces bien tu trabajo, él será quien lo averigüe primero- mencione.
- ¿Le dijiste que tú fuiste quien encontró su cuerpo y nos llamó?
Lo que me estaba preguntando hizo que mi sangre hirviera de rabia, quería tomarlo del cuello y hacer que callará, pero respire profundo y tome algo de calma, esta noche no debía por ningún motivo salir algo mal. Debía dar un paso adelante, aún no era mi momento de pagar un crimen, debía pensar en una táctica, pero ahora no tenía tiempo para ello. Todos esperaban que suba al escenario y dar mi discurso.
- Es momento de que suba a ese escenario- apunte con el dedo- a hacer mi trabajo, por favor ¿sería tan amable de dejar ese asunto a un lado por unos segundos?...- supliqué con tanta amabilidad.
- De acuerdo- dijo.
Me dirigí ante todos los presentes, agradeciéndoles por ser parte de este equipo empresarial, era muy profesional a la hora del trabajo, todos me aplaudieron cuando termine mi discurso. Elián no imaginaba el poder que tenía cuando estaba en frente de mucha gente y como hacía que todo fuera sencillo, quería saber más de mi, descubrir lo que guardaba detrás de mis labios y del vestido bonito que llevaba puesta.
El evento pasó a otro nivel, la música sonaba más fuerte, meseros dispersos por todos lados satisfaciendo con bebidas a todos lo invitados.
Eduar dejo de lado el trabajo y vino tras de mí, me invito a bailar, acepté porque era el pez más gordo que tenía a mi disposición, tarde o temprano descubriría quien era en realidad, y cuando llegue ese día, tendría con que defenderme, pegue mi cadera a su cuerpo, persuadiendo su inclinación hacia mí, todos lo envidiaban, todos querían estar en su lugar, Elián no me quitaba la mirada, su rostro expresaba desilusión, aunque estaba muy acompañado, emanaba otra cosa, mi intuición me arrastraría a hacer algo que no quería.
Cuando vi a Elián que se iba al baño, fui tras de él, tomé un respiro de Eduar y sin que se de cuenta me perdí ante la multitud.
Elián estaba por cerrar la puerta cuando sintió que alguien le empujó y cerró la puerta.
- ¡¿Qué haces?!...- me preguntó sorprendido.
- Mi destino me está hablando y quiere que muera en tu piel- le dije al oído.
Le tome de la cara con mis manos y mordí sus labios con mis dientes, sintió una corriente recorrer por su cuerpo, con mi pierna roce su miembro, no decía ninguna palabra, pero sentía como se iba excitando de a poco, solo escuchaba su respirar, metí mi mano a su ropa interior, lo que guardaba ahí era más grande de lo que imaginaba, Elián no podía controlarse más, me tomó en sus brazos fuertemente y me beso con tanta pasión, sentía como metía su lengua en mi boca y rastreaba mis pupilas salivales, me sacó la ropa interior y me cogió, una y otra vez.
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Comments
Mart Soto
esa si disfruta del secxo
2024-04-11
1
Lucia Feliciano Falcao
Esta mujer es pura dinamita 🧨🧨🧨, aquí tenemos los papeles invertidos y todo sin condón. 😏😏😏
2024-04-06
2
Bibi Ortega
autora,me encanta tu obra!!!!
2024-03-09
1