CAPITULO 07
NARRADORA.
José hizo todo lo que le pidió su madre al pie de la letra, limpio el cuerpo de Esperanza y mojo su cabello, esta tenía moretones en los brazos por el forcejeó, para que no los viera el médico le dejo la bata de baño y bajo a esperar el médico, que llego minutos después en una ambulancia.
El médico la reviso con cuidado y solo vio el golpe en la frente, también noto el sangrado y se percató de que estaba teniendo un aborto por la caída, se lo dijo a José, que estaba sorprendido con la noticia, nunca imagino que algo así pasaría, callo sentado en la cama, no podía con el remordimiento.
Con ayuda del médico la trasladaron a una clínica privada, mientras esperaba en la sala de espera su madre llego y trato de animarlo, pero este se encontraba perdido en sus pensamientos, recordaba lo que paso y se maldecía por haberla empujado, había perdido la oportunidad de tener un hijo, un hijo que necesitaba para afianzar su puesto en la empresa.
- Hijo llevo tiempo hablándote en que tanto piensas.
- Que soy un idiota, sabes lo que acabo de perder por celoso.
- Como que, por celoso, que fue lo que paso en realidad.
- Discutimos por un compañero de la universidad, perdí los estribos y la empujé.
- No es tu culpa, te dije que no era buena idea que estudiara.
- Lo sé, pero ella insistió después que me vio en la oficina, esto no lo puede saber mi padre, sabes que me está presionando para qué le dé un heredero.
- No te preocupes yo me encargo de él.
El médico salió y les dijo que todo estaba listo, pasarían a Esperanza a una habitación y no podrían verla hasta que despertara, el médico antes de irse miro de mala manera a José, noto los moretones de Esperanza, sabía muy bien lo que realmente pasó, pero no podía hacer mucho, eran personas influyentes, dejo órdenes para que no los dejaran pasar y se fue a terminar su ronda.
En la habitación Esperanza despertó poco a poco, estaba desorientada, le dolía la cabeza y estaba mareada, no recordaba nada de lo que paso, sus recuerdos eran confusos, una enfermera se acercó para ponerle medicamento.
- Podría decirme por qué estoy aquí, no recuerdo nada.
- La trajeron inconsciente, al parecer se cayó en el baño.
- No lo recuerdo, sabe dónde está mi esposo.
- Afuera, el doctor pidió no dejar pasar a nadie hasta que usted despertara de la cirugía.
- Como cirugía, no me dices que fue una caída.
- Lo la mentó señora, pero usted tuvo un aborto y tuvieron que operarla de emergencia.
- Embarazo, perdida, no entiendo, estaba embarazada.
- No le puedo decir más, llamare al médico y le informare a su esposo que ya despertó.
ESPERANZA MEDINA.
Las palabras de la enfermera, seguían dándome vueltas, embaraza, no podía creerlo, como no me había dado cuanta, soy muy regular y no he dejado de serlo, lo que más me agobia es que por más que lo intento no puedo recordar lo que paso, lo último que recuerdo es que José paso por mí a la universidad, después todo es confuso.
Me duele tanto saber que perdí a mi hijo, pongo mis acarició mi vientre plano y siento mucha tristeza, deseaba tanto que nuestro amor diera frutos, que esta noticia me afecta más de lo que quisiera, sé que a José le dolerá igual que yo, me siento tan culpable por ser descuidada, como fue que caí, tal vez fue en la cocina o a lo mejor en el jardín, no sé, por más que lo pienso no puedo recordarlo.
- El médico entro a la habitación. Como se siente señora Villanueva.
- Un poco mareada y no recuerdo lo que paso.
- Es normal que se dé, recibió usted un fuerte golpe en la cabeza, pero le aseguro que sus recuerdos volverán poco a poco, le hicimos una tomografía y no tiene ningún daño.
- Gracias doctor, cuando cree que me puedo ir, no me gustan los hospitales.
- Mañana podrá irse, solo descanse un poco más, le avisaré a su esposo para que pase a verla.
A la habitación entran José y su madre, no sabía que ella también estaba aquí, la señora no dice nada y simplemente se sienta en el pequeño sofá de la habitación, José se sienta en la camilla y toma mis manos.
- Lo siento tanto Esperanza, es mi culpa que perdieras el niño.
- Porque lo dices, fue un accidente, además no sabíamos del embarazo.
- No recuerdas lo que paso, todo fue mi culpa.
Lo miro preocupada, no sé por qué se culpa, es tan tierno que hasta esta llorando, sé que le duele al igual que a mí, pero tengo que hacerme la fuerte por los dos.
- Calma José, no estabas conmigo para evitar la caída, no llores amor, también me duele, pero podemos superarlo juntos.
- Como no Esperanza, acaso no te duele la perdida de nuestro hijo.
- Claro que me duele, no te imaginas el dolor que sentí al enterarme, solo te pido que no te culpes.
- Te amo tanto, prometo cuidarte más para que no vuelva a pasar.
Me beso las manos con cuidado, se le nota que está sufriendo, me duele mucho verlo de esta forma tan vulnerable, la madre me mira de vez en cuando, me extraño que no me miraba de forma hostil como suele hacerlo, me colocaron más medicamentos y poco a poco me quede dormida.
Me desperté a la mañana siguiente, supe que ya había amanecido por la luz que entraba por la ventada, José dormía en el pequeño sillón, me pareció muy tierno de su parte quedarse cuidando de mí toda la noche, me levanté con cuidado de la camilla, necesitaba ir al baño.
Mientras estaba en el baño tocaron la puerta, José se había despertado y me buscaba, salí del baño a su encuentro y parecía asustado, se le nota que paso muy mala noche.
- Que bueno que estás bien, me asuste al no verte.
- No te preocupes, solo fui al baño.
- Me hubieras avisado, pude ayudarte.
- No era necesario, puedo sola.
Me acomodé en la camilla y una enfermera entro con medicamentos y desayuno, José insistió en darme de comer y no pude negarme, el doctor me dio el alta y pudimos volver a casa, me sentía más tranquila, pero mi dolor no mermo, me sentía vaciá, no podía entender lo injusta que es la vida, a pesar de no haberlo sabido, la sola idea que el fruto de nuestro amor no pudo nacer por mi descuido, me decepciona.
Llegamos a casa y todo está ordenado, camino a la escalera mientras José baja las cosas del auto, no sé por qué, pero al sujetarme de la baranda experimenté un fuerte mareo y como en cámara lenta todos mis recuerdos volvieron, tuve que sostenerme del barandal para no caer.
José entró y me vio recostada en la escalera y sin decir nada me tomo en brazos y me llevo a la habitación, a costada en la cama recordé todo con claridad, estaba perdida en mis pensamientos cuando él me hablo.
- Estás bien, necesitas que te traiga algo.
- No, déjame dormir estoy cansada.
- Bien, voy a estar en el despacho trabajando si necesitas algo márcame al celular, no te levantes mira cómo te encontré en la escalera.
Lo veo salir de la habitación y dejo salir las lágrimas que estaba reteniendo, no es posible lo que se atrevió hacerme, todo fue su culpa, ahora entiendo por qué se sentía culpable he insiste en pedirme perdón, ayer no solo perdí un hijo, también perdí el poco amor que me quedaba, esta es la última ofensa que le paso, hubiera podido morir, si subo unos escalones más estaría muerta en este momento.
Saco mi teléfono y le envió un mensaje a Josefa, tengo que tomar las riendas de mi vida y esta vez no pienso retroceder le hare pagar por todo el daño que me hizo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 74 Episodes
Comments
Kizzy Guzman
Parece que el golpe le reseteo el Windows y le quitó lo tonta
2025-01-13
0
Andrea Barrionuevo
Por fin va a reaccionar
2025-02-13
0