CONDICIONES

CAPITULO 03.

ESPERANZA MEDINA.

Me desperté con una terrible migraña, no voy a volver a tomar licor en lo que me resta de vida, estaba vestida con la misma ropa, de la borrachera no sé ni a que horas me dormí.

Me levanté y descubrí que estaba sola en la habitación, llegue a la bañera la llene, me sumergí en ella, después de un relajante baño me puse una sudadera cómoda y baje a buscar algo de comer, me encontré en la puerta del refrigerador una nota de José que decía.

“Me fui a trabajar regreso en la tarde no cocines te llevo a cenar te amo.”

Al parecer en esta casa todo volvió a la normalidad, me serví un vaso de jugo y preparé un caldo de pollo, en el recibidor seguía mi equipaje y decidí dejarlo tal cual estaba, aún no estaba segura de quedarme con José, lo guardo en el closet sin sacar la ropa, tomo mi computadora y envió un correo electrónico a la universidad, si algo me quedo claro ayer es que no puedo seguir dependiendo de José y le guste o no voy a terminar mi carrera, solo espero que la universidad me acepte después de un año de ausencia.

Envió el correo y cruzo los dedos para que resulte, paso el resto de la tarde revisando mis notas y libros, si volvía a la universidad tenía que actualizarme, deje todo cuando faltaba poco para la llegada de José, saque un conjunto rosa que compre y no use porque a José no le gustaba, pero hoy tengo ganas de usarlo, es una falta a las rodillas plisada que resalta mi trasero, también una blusa de encaje y mangas del mismo color de la falda.

Me deje el pelo suelto y lo adorne con un gancho de flores que me gustaba mucho, me puse un maquillaje ligero y espere a José en el comedor, llego minutos más tarde, tan elegante como siempre, traía una sonrisa y unas flores, al verme dejo de sonreír, trato de disimular su cambio, pero yo lo estaba analizando desde que entro, quería ver su reacción al verme y fue lo que esperaba, no estaba para nada feliz.

- Te ves preciosa, dijo apretando los dientes, toma, te traje tus flores favoritas.

- Gracias, pero no son mis flores favoritas.

- Siempre que te las compre te gustaron, porque hasta ahora me lo dices.

- Por vergüenza, no quería incomodar, pero ahora lo sabes, vamos muero de hambre.

Lo dejé con la palabra en la boca, se sintió también decirle lo que pensaba sin miedo a herir sus sentimientos que me siento renovada, me subo al auto y espero que llegue, creo que ni el mismo se lo creía, llego al auto en silencio y lo puso en marcha, no me dirigió la palabra en todo el camino y lo agradecí, no era el momento.

Me trajo a un restaurante en el centro de la ciudad, no lo conocía, pero leí en una revista que era el mejor de la ciudad y para conseguir una reservación debías esperar meses, entramos y nos guiaron a la mesa, el lugar es precioso y moderno, tiene cabinas privadas.

- Espero te guste amor, fue difícil conseguir mesa.

- Es muy hermoso el lugar.

- Mesero por favor un vino para mí y jugo de uva para mi esposa.

- No, yo quiero vino, gracias.

- Te pasa algo Esperanza, me dejaste con la palabra en la boca y ahora tomas vino.

- No pasa nada, solo que me decidí probar el vino.

- Pensaste las cosas.

- De que cosas hablas.

- De nosotros Esperanza.

Cuando le iba a contestar llego el mesero con el vino y nos entregó la carta, pedí un corte de carne con ensalada y José pidió pasta, probe el vino y su sabor era exquisito, era una combinación entre dulce y amargo, disfrute su sabor antes de tragar, miro a José y por el movimiento de sus manos sé que esta impaciente por acabar la conversación, pero deseo que sufra un poco, no le dejare las cosas fáciles.

- Y bien, me dirás que tanto piensas.

- Yo en nada, solo disfruto de la música suave y de este vino.

- ¿Estás, contenta?

- Como podría, no volveré a estarlo después de lo que vi ayer.

- Te pedí perdón por eso, sabes que no fue mi culpa, además no me informaste que irías a verme.

- Acaso tengo que pedir permiso para verte, es ridículo lo que dices.

- Por favor Esperanza, sé razonable, te explique que paso, te pedí perdón que más quieres que haga.

- Lo siento, pero no quiero que hagas nada.

José tomó mis manos sobre la mesa y dejo un beso en ellas, lo mire a los ojos y trate de entender el porqué de su comportamiento, como pasamos de amarnos intensamente a esto.

- Por favor amor, dejemos de pelear, sabes que te amo y no tengo ojos para nadie más.

- Lo sé, dame tiempo para superar esto por favor, digo más para mí.

- Lo superaremos juntos ya lo veras.

Nos sirvieron la comida y disfrutamos de todo dejando los temas desagradables, tomé varias copas con la comida y me sentía muy alegre, me reí de los chistes malos de José y eso jamás pasaba, no es bueno para contar chistes, pedimos la cuenta, pero antes de salir quise ir al baño, sentía mi cara caliente y quise lavarla.

El baño estaba lleno de señoras elegantes y para mi mala suerte entre ellas estaba esa mujer, esa que el día anterior encontré con mi esposo, Rosmery Silva, hija de uno de los hombres más ricos del país cosa que la hace creer que se merecía todo, solo por su linda cara de niña buena y en realidad era una verdadera zorra y eso ya me había quedado claro.

- Pero mira nada más a quien tenemos aquí, la señora Villanueva, que milagro que este en un lugar que de saber su origen la echarían a patadas.

Después de escuchar sus insultos tan ofensivos y las risas de las mujeres que la acompañan, no me quede callada y gracias a todo el vino que tenía en mi sistema le respondo con el mismo veneno que ella me soltó.

- A diferencia suya señorita SILVA y si es que todavía se le puede decir señorita, yo no me avergüenzo de mi origen, pero prefiero ser una huérfana a una rica sin moral y quita, maridos, que utiliza el chantaje para obtener favores de un hombre.

Termine de decir y me adentre en un cubículo, dejando a la mujer roja de furia y a sus compañeras mudas, no soy una mujer que pelea, pero tampoco me considero una estúpida que se deja ofender y menos de personas que se creen superiores solo por vestir mejor.

Hago mis necesidades y para mi desgracia la mujer sigue esperando que salga, pero sus amigas ya no están en el baño, tal parece que se quedó con ganas de más y como estoy de buen humor se lo pienso dar.

- Mire señorita si quiere pelear se la daré, no me dejo humillar de nadie, digo recogiendo las mangas de mi blusa lista para darle unos buenos golpes a esta niña malcriada que se nota a leguas que necesita.

- Lo dicho, usted no tiene clase alguna, no me quede para pelear yo no soy una salvaje, solo quise hacerle un favor porque veo que esta siega.

- Déjese de tonterías, conozco bien a las mujeres como usted y no pienso caer en sus juegos.

- No son juegos, solo le quiero aclarar algo, no chantajee a nadie al revés él buscaba hacerlo conmigo, fuimos amantes durante mucho tiempo y créame cuando le digo que su maridito no le ha sido fiel ni un solo día de su matrimonio, es más se habla en nuestro círculo que usted fue una apuesta que le salió cara.

- No trate de enredarme, conozco bien a José y él nunca me ha dado motivos para desconfiar, es un buen esposo o lo era hasta que usted se encaprichó con él.

- No hay peor ciego que el que no quiere ver, solo le digo que tenga cuidado todavía no sabe la clase de hombre con el que se casó, se lo digo porque soy mujer igual que usted no porque la considere ni la vea como amiga ni nada que se le parezca.

Las palabras de aquella mujer no salieron de mi cabeza, había logrado su cometido, no sabía que creer y mi buen humor se esfumó junto con la borrachera que según yo tenía, subí al auto con José pensativa y ni siquiera supe en qué momento llegamos a casa, me preguntaba si estaba haciendo bien al quedarme a su lado después de lo que paso o me dejaba llevar por las palabras de aquella que consideraba mi rival.

Las palabras de José me sacaron de mis pensamientos y entramos a la casa donde le pedí sentarnos en la sala para conversar había unas cosas que dejaría claras y si él no estaba de acuerdo tomaría mi maleta que seguía lista.

- Y bien Esperanza, llevas más de cinco minutos callada, que es eso que quieres hablar.

- Son mis condiciones para seguir casada contigo.

- Condiciones dices, porque tengo que aceptar tus condiciones.

- Porque me amas y no quieres el divorcio o tendría otra razón.

Lo miré con una ceja levantada era momento de ver hasta qué punto estaba dispuesto a ceder.

- No, te amo y estoy dispuesto a todo para que te quedes.

- Bien, con eso claro te diré que voy a volver a la universidad para terminar mi carrera.

- Porque quieres volver acaso te falta algo en esta casa o no tienes en que ocupar tu tiempo y quieres volver a la universidad.

Eso me dolió, veo que él piensa que debo ser una ama de casa devota que lo espera con la comida lista el resto de mi vida y hasta ayer estaba dispuesta hacerlo.

- Pienso volver porque quiero terminar mi carrera, aún no tenemos hijos y solo me falta un año.

- Y si sales embarazada, la última vez que vimos al médico dijo que solo era cuestión de tiempo para que pasara si no es que ya lo estás.

- Un embarazo dura 9 meses para cuando nazca abre terminado mis estudios.

- Si estas todo el día en la universidad quien hará las cosas de la casa, sabes que no me gusta comer comida recalentada.

Contratamos una empleada, recuerdo que al casarnos me la ofreciste y yo decidí encargarme de la casa sola, ahora la acepto y si no quieres que cocine no tengo problemas, tus comidas las seguiré haciendo yo, solo que no serán tan elaboradas como antes, quiero que entiendas José que antes de conocerte tenía una vida, vida que deje en pausa por ti, pero que ya es momento de retomar.

- Por lo que veo lo tenías todo organizado, no tengo más opción que aceptar, pero mi única condición es que yo pague tu universidad y sea yo quien te deje y recoja a diario.

- No tengo problemas con eso.

- Muy bien, mañana te llevaré a matricularte en una buena universidad, no necesitas volver a la pública, pero si quedas embarazada la terminas a distancia dejaréjare que expongas a nuestro hijo.

- Eso lo discutiremos si passa, por a hora és todo me ire a dormir, te espero arriba.

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Comments

María Lulu Alvarez Jiménez

María Lulu Alvarez Jiménez

un capítulo más x favor plis es que está buena

2023-11-17

0

Ana Leticia

Ana Leticia

nombre si para bruta no estudio lo ayo con los calzones abajo y le cre

2023-11-17

0

Emperatriz Reales

Emperatriz Reales

Ojala está mujer no salga embarazada de este demonio, llamado hombre

2023-11-17

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