Giada lo piensa por segundos. —esta bien Stephen, ¿Dónde será la grandiosa cena?
—¿Puedo enviarlo por un texto a este número?
—claro— responde ella y cuelga la llamada
—¿Cisne?— la menciona Stephen, al no escuchar más la voz de Giada. —espero que no me dejes plantado— susurra él y se apresura a enviarle el mensaje de texto
Giada Lee rápidamente el mensaje de texto, y luego arquea una ceja, ella se dispone a arreglarse para ir al departamento.
Pasado los 20 minutos, llega con la frente en alto, puede percibir como los de bajo rango la observan, aún así, ella sigue su camino. Toca la puerta del jefe.
—adelante— Giada suspira profundamente al oír la voz amarga de su jefe
—buenos dias— ingresa ella, y siempre con aquella postura firme que la caracteriza
—¡Buenas tardes, será! Te has tardado Santoni
—soy una mujer ocupada señor, ¿Puedo saber el motivo de su llamado?
—¿Acaso me odias por haberte dado de baja?— pregunta el anciano tomando asiento sin dejar de mirarla con molestia
—cuando las decisiones son injustas, no tengo por qué aplaudir eso, señor— ella lo mira directamente a los ojos
—¿Me estás desafiando Santoni?— frunce el ceño el director
—no señor. Simplemente estoy respondiendo a su pregunta, tengo asuntos importantes por hacer, así que pido que sea directo con su información
—¿Qué has estado haciendo últimamente?
—no tengo por qué hablarle de mi vida privada señor ¿Algo más?
—toma asiento por favor— pidió el director tratando de suavizar su voz
—con todo respeto señor, sea breve, no necesito de su hospitalidad
—¿Quieres tener mi puesto? He estado analizando la situación, y hay una forma más fácil de obtener este puesto sin tener que atrapar a ese mafioso
—¿Cuál sería señor?— Giada lo mira con extrañeza
—es muy fácil, solo debes acostarte conmigo, las veces que sean necesarias, y te doy el nombramiento
—¿Qué?— Giada siente, como la sangre se le está subiendo a la cabeza
—¿Acaso te vas a negar a una oferta tan buena? Muchos asistentes desean tener este puesto, pero quiero dártelo a ti, claro está, si haces lo que yo te diga— el director acomoda su corbata, Giada nada más de imaginarse esa escena de tener sexo con ese anciano todo en su estómago se hizo un revoltijo
Ella se acerca al escritorio del jefe y coloca sus manos —¿Qué le hace pensar que yo haría algo así.
—Santoni eres una mujer inteligente, te has acostado con Stephen Verro, un mafioso de mala muerte ¿Acaso no lo harás conmigo?
Giada medio sonríe, siente ganas de partirle la cara a su jefe. —soy una mujer que lo entrega todo en una misión, perdí a una gran colega, incluso arriesgue mi vida, y sentir las manos de un maldito narco en mi cuerpo, no ha sido apetecible, para que usted, me este haciendo una propuesta tan indecente, en la que claramente le diré que no, porque usted me causa asco, es un viejo verde, es un maldito miserable
—¡Cuida tus palabras!— el director se coloca de pie y Giada no le quita la mirada
—ahora me queda en claro, que la vida está llena de sorpresas
—¡Es mi palabra contra la tuya!— la señala el jefe
—lastimosamente, pero su reinado no le durara para toda la vida, así que renunció, no pienso trabajar en un departamento, que ha sido intachable por años, pero que por personas como usted, que por tener un puesto tan alto, quiere humillar a los demás, sea bajado el respeto y el amor por este departamento, métase todo por el trasero
—¡Me respetas!— El director tiene su rostro enrojecido de la rabia
Y lo que no esperaba, es que Giada le propinara un puño en el rostro bien fuerte.
—¡Algún día ocuparé este lugar! Y volveré a hacer de este departamento, un lugar de honradez, ¡Váyase al infierno!— Giada sale muy enojada de la oficina del director
Ella camina hacia donde estaba su oficina, y todo está cual como ella lo había dejado, y lo que más le duele, es que ahí está la taza de té, la misma en que Bianca le solía traer el té y el café, Giada agarra la taza con mucha melancolía, no pudo evitar derramar unas lágrimas, pues la muerte de Bianca fue demasiado injusta.
Abren la puerta de su oficina, y ella pensó que él era el director. —¡Vaya, pero si la asistente Giada Santoni, está aquí
—¿Qué haces aquí?— pregunta Giada con arrogancia y seca sus lágrimas, disimuladamente
La mujer sonríe burlona. —vengo a ocupar mi nueva oficina— Giada sonríe, lo ha comprendido todo
—¡Qué lo disfrutes! Mujeres de dignidad es lo que más faltan en este mundo, para llegar a dónde estoy debes tener muchos honores lo cuales se que no tienes, así que te has acostado con el director
—¿Y qué? Hacerle el favorcito a ese anciano es rápido, pero sabes que más disfrute... Fue haberme acostado con Rogelio mmm pero si que me hace falta el condenado, es que era muy rico en la cama
Giada tensa su mandíbula, aunque quiere agarrar a golpes a Soraya, se aguanta. —me parece perfecto que también te hayas acostado con Rogelio, eres una puta más de su colección
Soraya se sulfura al no encontrar lo que quería, que Giada se alterará.
Giada empieza a empacar sus cosas, y Soraya al ver la taza de té, la lanza al suelo. —¡UPS, no fue mi intención!
Santoni cierra y abre los ojos, está que mata y come del muerto.
—¡Vete de mi oficina!
—la que se tiene que ir eres tú
Giada sonríe maliciosa, pero agarra desprevenida a Soraya del cuello, arrastrándola hacia la pared. —¡No te metas conmigo! Porque ya no pertenezco a esta institución, y te puedo hacer pedacitos
—¡No te tengo miedo!
—no lo digo para que me tengas miedo, es solo una advertencia, puede que tengas una cara y cuerpo bonito, pero tienes un alma tan mierda, que las personas malas lo que les espera es el infierno
—¡¡Me estás amenazando de muerte!!
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Updated 39 Episodes
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Zoila Betty
Que mujercita se siente la directora de policía porqué se acostó con el viejo rabo verde
2024-12-12
1
Jesus Castro Montero
Qie dira Emilio cuando Giada le cuente lo que su padre le ofrecio para que se acueste con el
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Nelly Marisa Duarte
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2024-04-11
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