Serás su tormento

—¿La conseguiste?— pregunta Stephen a su mano derecha, Bartho

—lo siento señor, pero pareciera que la tierra se la hubiera tragado

—ojala la hayan matado, así me ahorran trabajo— se burla Angelo, y Stephen se acerca a él tomándolo del cuello

—¡Espero que no le hayas hecho nada! Porque te juro que esto se acaba

—¿Te estás revelando Stephen?— sonrie Angelo, es un hombre con un frío corazón

—¡Solo no te metas con lo que es mío!— lo sentencia Stephen y se marcha a su despacho

—¡Si llegas a encontrar a esa perra, me informas primero a mí! Ella y yo tenemos una cuenta pendiente

—no se preocupe señor, yo estoy de su lado, esa mujer es venenosa, presiento que oculta algo

—¡Yo también! Por eso llegaré al fondo de todo esto y si mis sospechas son ciertas, me la follo y luego hago pedacitos para que sea alimento para mis cocodrilos— Angelo sonríe malicioso y Bartho nada más de imaginarlo, se emociona porque así sea

Stephen está en su despacho, bebiendo un trago de Whisky —¿A dónde te has metido cisne?— pregunta en susurro —no puedes desaparecer

.

.

.

Han pasado los días y Giada no descansa, la mujer es ejercita más, y también ha practicado con diferentes tipos de armas, además del boxeo. —descansa, lo vas a necesitar

—Emilio quiero hacerte una pregunta

—¿Te escuchó?

—¿Creés qué pueda lograrlo?

—¿La asistente Giada Santoni, dudando de su capacidad?— Emilio empieza a guardar el armamento

—últimamente me siento insegura

—vamos nena, debes confiar en tí, no importa lo que haya pasado, por cierto, te informó que el niño ya está sano

—si no hubiera escuchado a esa mujer, el bebé estuviera muerto, no tiene la culpa de nada— Giada se quita el chaleco antibalas

—Raquel se ve que es una buena mujer, eso hace que te admire más, mira que es difícil que una mujer a estas alturas, ayude a la amante de su ex prometido

—sabes que lo hago por el niño— Giada trata de ser fuerte

—escucha, no odies a esa mujer, se que Rogelio se estará quemando en el infierno por ser tan hijo de puta

—no hablemos más de él, vamos a enfocarnos en nuestro objetivo, odió el hecho de no haber podido ir a darle sagrada sepultura a Bianca

—no te preocupes, iremos en cualquier momento, ella lo entenderá, pero antes que entremos a la cabaña, quiero decirte que... Raquel está en la sala de estar con el niño

—¿Por qué no lo habías dicho?

—es que te mandas un genio muy endemoniado, así que quería que tomarás las cosas con calma— Giada revira los ojos al escuchar lo que dijo Emilio, ella lo deja solo porque se marcha para la cabaña

Ingresa a pasos silenciosos, y puede ver cómo Raquel está consintiendo al niño. Giada al verla tan entretenida hace sonar su garganta por lo que Raquel se asusta y se coloca de pie con el niño en brazos. —hola señorita

—me han informado que el niño está bien— Giada es muy seria, el temple de su rostro de frío

—si y te lo agradezco, eres una buena mujer

—no lo soy, y ya que el niño está bien, pienso que deberías irte, enviaré a una abogado para que te dé el dinero perteneciente del maldito de Rogelio— Giada empieza a caminar en dirección a la cocina

—¡Espera, por favor!— Raquel quiere decirle algo importante, pero no sabe como hacerlo

—¿Ahora qué?

—quiero pedirte perdón por todo el daño que te cause

— tú no has hecho nada, y si eso es todo, ya te puede ir

—espera por favor— súplica Raquel y se acerca a Giada

Giada la voltea a mirar y quedan frente a frente. —¿Abra la posibilidad de que pase unos días a tu lado?

—¿Qué?— frunce el ceño Giada

—no lo tomes a mal, solo que... No tenemos a dónde ir, y quizás pueda quedarme y así conocernos más

Giada la interrumpe —soy una mujer solitaria, no estoy interesada en entablar con amistad contigo, no confundas el hecho de que ese niño no tiene la culpa de nada, pero no puedo tenerlos cerca, los quiero a metros

—¿Es porque el niño se parece a Rogelio?— se atreve a preguntar Raquel

Giada sonríe con amargura —es por eso y otras razones mas, no molestes que debo volver a trabajar.

—pero... Yo puedo ser de ayuda, quizás no soy una mujer especializada como tú, está bien, te diré la verdad— se apresura a decir Raquel al ver el enojo de Giada

—te estimo, ambas fuimos victimas de un maldito hombre, por favor, déjame quedarme, prometo no ocasiónar problemas

Giada analiza brevemente a Raquel, y sí, la chica es dulce e inocente. —puedes quedarte, pero en cuanto soluciones tu estadía, te marchas— ordena Giada y Raquel la toma por sorpresa a darle un abrazo

Santoni se aleja y al mirar al niño, él la está mirando a ella. —se llama Gabriel, ¿Lo quieres cargar?— Giada niega con la cabeza y luego se marcha a su habitación, está noche es muy importante para ella, y no quiere fallar por nada del mundo.

.

.

.

Al caer la noche.

—¿Estás lista?— Emilio ingresó a la habitación

—sí, solo que parezco una puta con este vestido, aunque debo admitir que me queda bien, y que el color negro me favorece, tienes excelentes gustos Emilio

—gracias, me alegra que te haya gustado, ahora sí, vamos a confirmar que la conexión de comunicación está bien, para salir a trabajar arduamente

—ya deseo ver la cara que pondrán todos al verme

—Raquel ya está durmiendo, cocina delicioso— Emilio le acomoda el vestido en la parte de atrás

—se qué piensas que la odió, pero realmente siento lastima por ella y su hijo, me colocó a pensar ¿Qué hubiera sido de mi vida si estuviera en su lugar? Definitivamente el de arriba hace todo perfecto, ese maldito de Rogelio se aprovechó de ella

—yo también pienso lo mismo, ahora sí, es hora de salir a ser una maldita puta

—eso me encanta— Giada se gira quedando frente a Emilio —de verdad siento gratitud, gracias por el apoyo

—con gusto cisne negro, ya quiero verle la cara a todos esos hombres cuando te vean, serás su tormento

Giada sonríe y sale junto a Emilio de la habitación.

Al salir de la cabaña, hay 3 camionetas blindadas, color negro, dos motorizados y al rededor de 20 hombres. —¡Esto es genial!— exclama ella emocionada al tener tantos hombres a su disposición

—él es Patri, el capo principal, todos le obedecen a él

—un placer trabajar con ustedes— Patri hace una mini reverencia

—bien, vamos estoy ansiosa por asistir a esa reunión de mediocres— Giada guarda su arma y se sube al auto principal con la ayuda de Emilio

—suerte— le guiña él, el ojo

—ya la tengo Emilio— volvió Giada con tu temple.

.

.

Hola lectoras, que disfruten de estos tres capítulos, voten por esta historia y dejen sus regalos, comentarios y me gusta.

Más populares

Comments

Zoila Betty

Zoila Betty

y no se sabe nada de los mellizos mafiosos, espero que no se enamore de ninguno de los dos, ella policía con un desgraciado no pues

2024-12-11

0

Yeni Guilarte

Yeni Guilarte

pero alguien tiene q estar dandole i formación al mafioso porque q casualidad q las 2 veces la han descubierto

2024-09-29

0

Jesus Castro Montero

Jesus Castro Montero

Lo dije Emilio es un gran amigo el seguro le va ayudar a Giada a resolver todo lo que ocultan los hermanos Verro excelente novela gracias escritora

2024-07-10

2

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play