Mientras el auto andaba por las hermosas calles de Moscú el chofer pregunto aún sin rumbo
- ¿a donde quiere que la lleve mi señora?-
realmente no había pensado en eso asi que rápidamente removí en mis neuronas y conteste
- ¿podrías llevarme a la catedral de San Basilia?-
- por supuesto-
acto seguido el auto giro en una esquina y al poco tiempo ya me estaba bajando en el hermoso lugar que tanto habia visto en revistas, pues es un lugar hermoso y pintoresco
mis ojos brillaban de admiración por tan hermoso paisaje, camine rozando la estructura del borde de las escaleras con mis manos, parecia mágico estar alli, dentro era aun mejor, tenía ese toque de antigüedad y colores bonitos
mi sonrisa no era mas que satisfacción pues descubrí que en todo este alboroto de venganzas hay mucho más, tengo la dicha de conocer hermosos lugares que tan sólo habia podido admirar en algunas revistas y en Internet, admire cada espacio y textura del lugar y luego salí a respirar el aire fresco que hizo bailar mi cabello de inmediato, habian muchas personas en el lugar y aunque todas me miraban de forma extraña por la cantidad de gorilas que me acompañaban, no me importó me sentia en paz, tanto que casi me caigo al escuchar esa voz
- vaya, ¿tu semental te dejo sola cinco minutos?, que milagro-
- ¿Franco que haces aquí?- pregunte, obviamente sabía que estaba aqui por mi pero a pesar de que es parte de mi plan hacer que se peleen me da miedo la oscuridad en el rostro de Franco
- no hagas preguntas estúpidas, sabes perfectamente porque estoy aqui- y bien que lo sabía pero me hice la tonta
- no sabia que te gustaban este tipo de lugares, no es típico de un mafioso engreído y malcriado como tu-
- tu osadia ya no me sorprende, definitivamente no conoces el significado de lo que es morir, pues eres la unica imprudente que se atreve a hablarme de ese modo-
solte una ligera risa lo que hizo que su rostro se pusiera serio, pude notar claramente que estaba enojado y eso me causaba satisfacción
- ¿crees que te tengo miedo? no seria una persona libre si lo tuviera- agrege con una ceja levantada en señal de burla, sabia bien que provocarlo era la mejor forma de conseguir lo que quiero pues es el mas impulsivo de los dos
- ¿realmente crees que eres libre? ¿ te olvidas que sólo eres una adquisición con muy bajo costo para Leonid?- contestó seguido de una carcajada, que se cree el imbécil
- ¿se te olvida que soy su PROMETIDA? y actualmente su mujer, cosa que no has podido lograr tu, por que a diferencia de ti Franco, Leonid se ganó mi aceptacion con pasión e inteligencia algo de lo que tu careces- curve una media sonrisa en mis labios viendo como la ira se apoderaba de el, pero cuando me di media vuelta para irme este me tomo del brazo y me beso
la cara de asombro de mis escoltas era mucha pues se supone que el que se atreviese a tocar a la mujer del Padrino no viviría para contarlo, pero este era su mejor amigo asi que no sabían que hacer, rápidamente comencé a forcejear con Franco tratando de que me soltara, pero este ignoraba mis rasguños y golpes y me apretaba mas a su boca, entonces los custodios sacaron sus armas viendo que me resistía tratando de ayudarme, pero de inmediato los hombres de Franco los imitaron
- sueltame bastardo, soy la prometida de tu mejor amigo- aunque queria crear discordia no podía dejarme ver como la que estaba armando el juego así que puse resistencia
- no te soltare jamás, desde este momento seras mi mujer- contestó furioso mientras me volvia a pegar a su boca
yo seguia luchando mientras que los custodios de ambos bandos se reventaban la cabeza pensando si disparaban o no, pero de pronto el chirrido de las llantas de un auto se escuchó y el ambiente se torno sombrio, como si una tormenta pronto acabaria con todo y no estaba lejos de serlo, pues mientras seguia resistiéndome pude ver por el rabillo del ojo como El demonio que habita dentro de Leonid se hacia presente y de un jalonaso envío a Franco a parar al piso, acto seguido ambos jovenes se peleaban sin indicios de querer parar, yo observaba la escena detenidamente, al fin habia logrado lo que queria, ¿ pero, entonces porque sentia que mi corazón se aceleraba con cada golpe que Leonid recibia y cada golpe que regresaba severo?
- ya es suficiente par de imbéciles dejen de pelear- grite deseperada y enojada a la vez, esta bien que pasara tenia que, pero justo en uno de los lugares mas concurridos estaban dando un espectáculo
-- Leonid Zaytseva--
no es propio de un Padrino armar este tipo de espectáculos y menos a media luz del dia frente a muchas personas, pero al bajar de mi jet privado y marcar el numero de mi ahora esposa ya estaba cabreado al ver que esta no contestaba, por lo que inmediatamente llame a uno de los custodios que coloque para ella, al saber el destino de mi esposa me alegré pues al menos ya comenzaba a ver ciertas cosas de lo que le gustaba, compre un ramo de rosas cosa que nunca habia hecho y ciertamente me senti algo estúpido pero de igual forma lo hice, estaba tan concentrado en llegar que no preste atencion al nerviosismo en la voz del custodio y sólo colgué, pero al bajar del auto y ver aquella escena mis manos se cerraron en puños y mi rostro se torno siniestro, pude ver como mi esposa forcejeaba con nada mas y nada menos que mi mejor amigo para que la soltara pues este se aferraba a sus labios, sin pensarlo me lance sobre el y comenzamos una pelea, no fue hasta que escuche el grito de desesperación de mi esposa que mire su rostro y la vi alterada, me levante y de una patada mande a Franco a unos metros de mi
- maldito traidor! ¿ cómo te atreves a poner las manos sobre mi prometida? ¿ crees que por ser el hijo de mi socio y ser mi mejor amigo iba a dejarlo pasar?-
- a este punto ya no me interesa que lo sepas- hablo Franco algo agitado por lo golpeado que estaba- pero también me interesa Irina y no te dejare el camino libre para que se case contigo-
- estas demente ¿ quien carajos te dijo que tu me interesas?- hablo Irina frunciendo el ceño, en ese momento mis labios sonrieron maliciosamente pues el no sabía que Irina ya era mi esposa y tampoco se lo diría, aún
- quiero que te vayas de mi puto país ahora mismo y no vuelvas a poner un pie en el, de lo contrario no tendré piedad de ti en absoluto-
- bien, si así quieres jugar, pues juguemos- contestó Franco poniendose de pie
- pues que comience el juego- fue lo último que dije antes de tomar a mi esposa por la cintura y plantarle un beso feroz
queria que Franco viera que esta realmente era mía, pues no rechazó mi beso y enrollo sus brazos alrededor de mi cuello, luego de eso la encamine al auto y conduje a toda prisa rumbo a la mansion, al llegar lo primero que vimos fue la figura de mi padre con el ceño fruncido
- ¿ me puedes explicar que demonios paso por tu cabeza al armar semejante espectáculo delante de media ciudad?-
- quiero terminar cualquier sociedad con los Bennati de inmediato-
-deben manejar este asunto como adultos no como adolescentes inmaduros-
- ¿inmaduros?- reproche- mi puto mejor amigo beso a Mi esposa a la fuerza y no sólo eso el muy idiota me reto por su amor ¿te parece que eso es ser inmaduro padre?-
- en cierta parte si, Franco siempre ha sido mas impulsivo e inmaduro que tu, es por esa razon que aun no obtiene el mando del imperio de su padre, ¿crees que es digno de un Padrino no ser capaz de manejar este tipo de situación?, tienes una esposa hermosa y llamativa, desde el principio sabias que sería ella el arma que usarian para destruirte, el caso de Franco es distinto, pero aun asi se relaciona y debes a aprender a controlarte o de lo contrario permitiras que vean cuan débil eres al tratarse de ella-
- tomare tus consejos padre, pero te advierto que no sere dócil al respecto de la estadia de Franco en este lugar, soy el maldito Padrino de toda Rusia y un traidor no es digno de pisar mi tierra-
Dicho eso Leonid subió las escaleras arrastrando a Irina tras el como si se tratara de una pluma... al ingresar en la habitacion comenzó a caminar de un lado a otro desesperado por intentar calmar su enojo
-- Irina--
veia al hombre frente a mi caminar de un lado a otro como si buscara una rafaga de aire para poder respirar, la ira aun era visible en su rostro pues estaba totalmente rojo, lentamente me acerque a el y tomando su rostro entre mis manos le Di un suave beso, sus manos rodearon mi cintura y me acercaron aun mas a el
- ¿estas bien?- pregunte tratando de persuadirlo para que se calmara
- ahora estoy mucho mejor, no dejare que ese traidor vuelva a ponerte una mano encima, de sólo recordarlo quisiera matarlo-
- sh sh... esta bien, no tengo ningún interes en Franco asi que puedes estar tranquilo-
su rostro se suaviza lentamente y con una sonrisa me miro por varios segundos antes de hablar
- creo que tu paseo se arruinó, ¿ quieres que te lleve a terminar el recorrido?-
- eso seria perfecto, vamos- sonreí la verdad es que queria ver cada parte de esta ciudad y quien mejor que el para mostrarme
me cargo y me llevo hasta la bañera, luego de varias rondas de sexo dentro del baño finalmente nos vestimos y salimos de la mansion rumbo a terminar el recorrido, lo ultimo que vi antes de que la mansion desapareciera de mi vision fue el auto de Luca parquear frente a esta, me imagino que ahora sera Yuri quien tratara de apaciguar las cosas, veamos que tal resulta el resto de este dia, apoye mi cabeza en el hombro de Leonid y me dispuse a admirar el paisaje que habia ante mis ojos con cada rodar del auto
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Comments
Natalia vero
por favor Maratón
2023-08-12
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