Cap. 12
Lira
Las 4 semanas siguientes pasaron como un borrón, teníamos tantas cosas que hacer que apenas tenía tiempo de sentarme a pensar en nada, estar en vigilia constante fue agotador.
—Creo que has bajado un poco de peso— inquirió Juli
—Si, apenas he tenido tiempo de comer— respondí, mientras me echaba en el sillón.
—Deja de buscarle actividades a los niños, ya tienen suficientes, casi no los logro ver—
—Si… ya están cansados, Alelí me pidió que la sacara del grupo de artes, según ella ya ha aprendido todo lo necesario para dibujar en modo experto—
—Te extrañan, aprovecha ahora que están pequeños, Alelí en un par de años cumplirá 15 y apenas cruzará palabra contigo…—
—Tienes razón y ya pedí que me bajaran la carga horaria en el centro. Era una estupidez trabajar hasta tan tarde teniendo en cuenta que en las tardes casi no llegaban niños.
—¿Qué te respondieron? — preguntó Juli. —La señora Gloria aceptó, solo tendré que quedarme ahí los lunes y miércoles para hacer los talleres de cuentacuentos. Por fin podré estar más tiempo con mis cachorros—.
—Me encanta, podremos estar los 4 juntitos por más tiempo— sonrió
—tú deberías estar en el hospital, tus horarios son horribles ¿Cómo pasarás más tiempo con nosotros? — inquirí
—Renuncié… a las consultas desde las 5 de la tarde en adelante… y voy a renunciar definitivamente en 2 meses más— suspiró.
Quedé atónita, mis ojos casi saltaron de mis cuencas por el impacto
—Juli… Dime en este momento que es lo que está pasando… te noto muy extraña hace un par de semanas… tu…amas tu trabajo, eres la mejor médico de la ciudad, los pacientes exigen ser atendidos por ti—
—Lo que pasa es que no lograré ser la jefa… nunca… y lo descubrí hace unos días… después de años de esperar el ascenso que han prometido para mantenerme en el hospital…
Julieta
Llevo siendo médico 5 años, siempre he trabajado para mejorar cada día y así tener mejores resultados con mis pacientes. Me prometieron darme el mayor puesto en el hospital cuando el jefe del ala pediátrica se fuera, era un anciano decrépito que después de trabajar con niños más de 30 años nunca se actualizó, es por eso por lo que soy la mejor, todo el tiempo estudiando, aprendiendo e investigando para ser la mejor para mis pequeños pacientes.
Nada de eso me ayudó.
—Iba caminando hacia la oficina de dirección y al pasar por la oficina del rancio señor Jorge, escuché la conversación que tenía con Roberto... resultó ser que su “cortejo” era solamente para conseguir él el puesto que tanto he anhelado—
Lira me quedó mirando con sus ojos abiertos como plato y confundida
—¿Qué está pasando con el inútil de Roberto? —
—Llevamos un par de semanas saliendo… No pongas esa cara… hasta yo misma me pregunto que estoy haciendo con ese tonto y se siente… tan equivocado estar con él—
—Obvio que se siente incorrecto, ya tienes a tu compañero—
—SI, PERO EL NO NOS QUIERE, entiéndelo— me agité — no voy a esperar eternamente a que el muy animal se decida a hacer algo con este vínculo, tengo derecho a pasarlo bien—
—En serio estamos dotadas de poderes excepcionales... aun estamos en pie después de tantos días turbulentos… yo no sé cómo puedes aguantar el dolor—
—Yo sí— sonreí — es por ustedes, me hacen sentir parte de algo, me llenan el corazoncito de amor—
Nos abrazamos un largo momento
—Ahora explícame que decían esos idiotas con respecto al “Cortejo”
—Quería tenerme en sus “manos” para sacarme del camino —me burlé— ¿Cómo? No tengo idea, ellos no quieren que yo suba de escalón, tienen miedo de que los saque volando del hospital y los cambie por personal capacitad—
—¿y qué piensas hacer? —
—Bueno, ya te dije que renuncié, empezarán a ahogarse en su propia mierda, es la mejor venganza— reí con tono burlesco —me gustaría hacer un viaje—
—¿Quieres hacerlo sola? —
—Quiero que me acompañen— ella se quedó pensando por un rato, buscando las palabras para expresar alguna cosa que se nota ha pensado un sinfín de veces.
—¿Por qué mejor no nos cambiamos de casa? He estado pensando que ya cumplimos el ciclo aquí— dio su idea con aire de inseguridad.
—Vámonos, dejemos este lugar lleno de recuerdos, los niños estarán felices, siempre han querido vivir más al sur, siempre hablan de vivir en el bosque o cerca del mar, no pienso esperar dos meses para irnos, creo que es el momento de hacerlo—
Lira de un salto se paró del sillón, tomó el computador portátil y lo abrió, dejándome ver una lista de casas.
Lira
—¿Cuánto tiempo llevas pensándolo? — cuestionó Juli divertida.
—Desde que volvimos de la casa de la manada— contesté mientras buscaba las fotografías de la casa de nuestros sueños, es exacto a todas las características que hemos conversado con los niños tantas veces.
—Esta es, he visto y escuchado a los niños hablando de la casa de sus sueños, ¿hace cuánto tiempo está disponible? — se interesó mi amiga.
—Lleva alrededor de 1 año, su precio es muy alto, por eso creo que aun no se vende— agregué
—No, esa casa está esperándonos, y esa es la casa perfecta para esta loca familia—
—Podemos costearla, y nos sobraría plata— saqué cuentas en mi mente…
—Yo hablaré con el vendedor, tu habla con los niños—
—Quiero darnos un plazo de una semana para tener todo listo— miré a Juli
—¡Diosa! Esto es una locura… ¡HAY QUE HACERLO!
Con la decisión tomada, nos pusimos manos a la obra y comenzamos a organizar todo, esa misma tarde Juli contactó al vendedor, quien no ocultó sus ganas de deshacerse de la casita en el bosque, nos pareció extraño, por lo que hicimos la pregunta de frente.
El pobre hombre perdió a su señora hace año y medio y no pudo seguir viviendo entre los recuerdos —sé lo que siente— por lo que hicimos la oferta, nos hizo un buen precio por la casa.
Los niños se mostraron contentos con la idea, y aceptaron felices el cambio en el mismo momento en que les mostramos las fotos de la propiedad.
—Mami… ¿le podemos contar al gran jefe de nuestro cambio de casa? — preguntó Camilo.
—Cariño mío, dudo que no vaya a enterarse del cambio, sin embargo, no le diremos nada hasta que tengamos todo listo, por lo que te pido que no le digas nada… Tú tampoco Alelí, ¿está bien? — me dirigí a mi hija que para variar estaba sentada en el sillón de piernas cruzadas con el computador.
—Creo que deberías hablarlo con él, es un buen tipo, y sabes que nos puede ayudar— tomé aire y analicé su rostro.
—Tienes razón, sin embargo, existe la posibilidad de que se oponga al cambio, si bien somos “parte” de la manada, toda la vida hemos vivido aislados de ella por seguridad, aparte, si lo piensas, no estaremos saliendo del territorio, solo del pueblito, nos iremos casi a la frontera— expliqué de manera serena. —No quiero que nos corten las alas solo por ser de la manada, necesitamos este respiro, podemos hacer homeschool o buscar una escuela a donde vamos— canturrié.
Los ojitos de mi cachorra, tan iguales a los de su padre brillaron y una sonrisa se formó en sus labios
—¿Podemos hacer homeschool? Sería tan feliz sin tener que pasar horas eternas en una sala con preadolescentes que se están volviendo locos antes de tiempo—
—A mí me agrada la idea, siempre me ha gustado como mami nos enseña las materias, es muuuucho más divertida que Miss Pandora—
3 días después de esa conversación, ya estaban cargando el camión de la mudanza, hice los tramites de la escuela al día siguiente e inscribí a mis cachorros en los exámenes libres para este año.
Me encuentro tirada en el suelo llenando una caja de recuerdos de mi vida, la vida de Manuel y la de los niños, fotografías impresas, un estuche con cd´s donde están los videos de mi unión con Manuel, de mis embarazos y el nacimiento de los niños, una caja con cartas que recibía de mi compañero cada vez que tenía que ausentarse por largos periodos.
Elan: son hermosos recuerdo
Lira: Si, son mi tesoro más preciado, esto se va con nosotros.
Elan: Obvio que sí
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Updated 27 Episodes
Comments
Julia Bazán
que encontrará ahí? malo o bueno
2024-11-12
0
Angela Cortez
Que hará el alfa cuando descubra que se han ido
2024-10-07
0