Cap.6
Lucas
Esta mujer es, no se como describirla, solo a ella se le ocurre exigirle a Alfa, me exaspera.
Una vez dentro de la casa, Rita volvió a entregarme a mi hermosa cachorrita, con cara de pocos amigos me increpa
—¿Cómo es posible que dejes que una mujer como esa te exija? ¿acaso está loca? ¿Cómo se atreve? Es una simple omega— observo a mi compañera que se ve alterada por lo ocurrido.
—Es entendible, más que mal perdió a su compañero, no confía en nosotros, que no pudimos protegerlo— aclaro. —No puedo creer lo que me dices, el gran Alfa de esta manada dejándose mandonear por una tipa como esa—
Rodeé mis ojos, lo que menos quiero es discutir con Rita, pero pareciera que se ha vuelto su deporte favorito desde hace unos meses
—No quiero discutir ahora amor, no quiero que valentina se asuste — me di media vuelta y la dejé rabeando sola.
No tengo idea de qué pasó con la mujer tierna y cálida que conocí hace 3 años. Pareciera que la cambiaron, ahora es fría y calculadora, berrinchuda y mira a los demás en menos.
En mi oficina mantengo un corralito para mi princesa, caminé hasta el y dejé a Valentina ahí, en la mullida alfombra con sus juguetes, siempre está tranquila cuando estoy con ella, a diferencia de como se comporta cuando Rita está con nosotros.
Me quedo observando a mi pequeña en el corral hasta que siento la puerta abrirse, por ella entra un frustrado Bruno.
En serio le vino en mal encontrar a Julieta, realmente es un estúpido, debería dejar el pasado atrás ya es un hombre de más de 30 años ¿Cómo no lo deja ir?
Le recalco que agradezca que Lira no es su compañera como pensó ese día que llegamos a su casa, ahí sí podría haber entendido su sentir, en cambio es Juli, una hermosa mujer de alta estatura, delgada como a él le gusta, una interminable cabellera rubia casi blanca, se nota que es una mujer agradable, por lo que tengo entendido es una muy buena médica, se graduó con honores y tiene un muy buen puesto en el hospital a las afueras.
Se ofusca aun más conmigo por como le hablo al respecto, no quiero verlo como un perro arrepentido cuando ella quiera mantenerlo alejado.
Se paró frente al ventanal y juntos vimos como Lira y Juli se acercan a la casa, Bruno sale casi corriendo de mi oficina, en cambio yo me quedo mirando desde la gran ventana de mi oficina a las mujeres.
No sé qué es, pero Lira me provoca extraños sentimientos, sé que soy el Alfa y tengo que proteger a los míos y en el caso de ella es algo distinto, asumo que es por Manuel y su asesinato, es inevitable querer protegerla junto a los niños.
Por otro lado, quisiera encerrarla y castigarla por como se comporta conmigo, es tan insolente que me saca de mis casillas, nadie se atreve a hablarme como ella lo ha hecho las veces que nos hemos visto.
Es mejor que no quiera venir a vivir aquí, y soy consciente de lo peligroso que es para ella y los niños.
la veo desde la altura y puedo distinguir lo destrozada que está, su ropa tiene tierra, su pelo está desordenado, sus ojos y boca están hinchados y su nariz se nota roja.
Sin duda Manuel no se equivocó en decir lo hermosa que es, de baja estatura y con marcadas curvas, siempre hablaba de lo loco que lo volvía su compañera, que le era difícil mantener las manos alejadas de su cuerpo cuando estaban juntos.
Observo a Lira unos segundos más y algo llama su atención, mira hacia arriba como buscando algo o a alguien, su ceño se frunce y queda estática un momento hasta que Julieta le habla y sigue su camino hasta la casa.
Los balbuceos de Valentina me hacen despegarme de la ventana y caminar hacia ella, estira sus manitos pidiendo que la tome entre mis brazos, sus ojitos están soñolientos por lo que salgo con mi pequeña de la oficina y me dirijo a su dormitorio donde la arrullo hasta que cae rendida.
—¿podemos conversar? — cuestionó Rita con tono conciliador —Claro, vamos afuera Valentina está durmiendo —
Nos sentamos en un sillón que tengo en la oficina y la rodeé entre mis brazos, sentí como su cuerpo se tensó, me hice el loco, algo está pasando con mi compañera y debo averiguar qué es y confrontándola no conseguiré nada.
Si de algo estoy seguro desde hace unos meses es que Rita algo oculta, y por su cambio de actitud sé que no es nada bueno.
Acerco mi nariz a su pelo, me encanta su aroma, o mejor dicho me encantaba, me resultaba dulce y tranquilizador, ahora no, por más que lo intente no logro sentir esa conexión que teníamos cuando nos conocimos.
—¿De que quieres hablar? — pregunté hundiendo mi nariz ahora en su cuello —Solo quería saber si esa mujer y sus hijos se quedarán aquí mucho tiempo — no hay efecto, mi acción la hace parecer incómoda o quizás es solo por esta vez es Lira quien la mantiene incomoda.
—No quiere venir a la manada, quiere quedarse en su casa a las afueras con los niños. Por el momento le daremos tiempo — contesté sereno —Yo no estoy de acuerdo en traerlos a vivir aquí— respondió de golpe separándose de mi cuerpo.
—No me parece una buena idea, es una mujer insolente, si no puede tratarte como el Alfa en este momento, no lo hará nunca — pasó sus manos por su largo pelo —no la quiero aquí, déjala que se vaya — exigió, eso es lo que hace últimamente, exigir, si, es la Luna de la manada, pero las cosas no se pueden exigir como ella lo hace. —Pronto podría aparecer algún macho solitario por ahí que le haga compañía y la ayude a criar a sus hijos — agregó
Esa idea la detesté en el mismo momento en que salió de la boca de Rita ¿Que busque a un lobo solitario? No, eso no lo voy a permitir, es la compañera de Manu, mi amigo, mi hermano.
—Con Bruno creemos que puede ser peligroso para ella y los niños volver a su casa, además, no es necesario que busque a alguien que la ayude a criar, ella puede hacerlo sola — Rita se giró en mi dirección con mirada incrédula, entre cerró sus ojos y luego habló
—Es cosa de ella si busca una pareja nueva, a ti no debería importarte ¿Cierto Lucas? — alzó una ceja. Uf esta discusión no tiene ni pie ni cabeza
—Da igual, ella no quiere venir a vivir a la manada, por lo que se le permitió quedarse en su casa— así lo acordamos con Bruno y sin embargo al primer índice de peligro para ella y los niños, la traeremos aquí, no pienso decírselo a mi compañera, no quiero más discusiones por hoy.
Dejé a Rita sola en la oficina, y fui hacia la cocina, donde se escuchaban aun las voces de los niños, hablaban animadamente con Lucio y Bruno, en serio me sorprende lo tranquilos que están con la muerte de su padre.
—Veo que los están tratando bien — dije entrando a la cocina, ganándome la atención de Camilo y Alelí, miré la estancia y observé a Lira, sus ojos aun singuen hinchados y rojos, rehúye a mi mirada, en serio no le caigo para nada bien.
—¡Lucas! — Chilló el pequeño —La Sra. María nos hizo pastel de chocolate— su boca está cubierta con manchas de chocolate, Alelí come su trozo de torta sonriente —Si, el pastel de María es el mejor, ayuda a sanar las penas — agregué y los dos pequeños inclinan sus dedos en gesto afirmativo.
Bruno se encuentra en una esquina sin dejar de mirar a Julieta, ella lo ignora, se acerca a Lira y le susurra algo al oído, esta asiente con su cabeza y Julieta sale de la cocina con su teléfono en la mano.
—Lira… ¿podemos hablar? — pregunto acercándome unos pasos hacia ella, logrando que me mire por unos segundos —si claro, dime — su mirada vuelve a la taza de café humeante.
—es mejor hablar en otro lugar… ¿niños pueden esperar a su mamá unos minutos? — ellos asienten sin problema con la boca llena de pastel aun.
Lira sale de la cocina con su taza y la sigo junto a Bruno y nos dirigimos a la sala de estar, ella se sentó y nosotros hicimos lo mismo.
—Soy toda oídos, hablen — ¿ella siempre es así? ¿cree que puede ordenarme qué hacer? Siento la mano de Bruno en mi hombro —relájate — susurra antes de que yo pueda hacer un comentario desagradable.
—Queremos que ustedes se vengan a vivir aquí, como ya desechaste esa posibilidad, creemos que sería bueno que tengan a alguien que pueda protegerlos por un tiempo — esta vez sus ojos se clavaron en los mío, está enojada y si no estuviera lejos ya me habría vuelto a golpear, solo basándome en su mandíbula apretada y su ceño fruncido.
—¿Así como protegieron a Manuel? Ni loca voy a dejar a un grupo de lobos ineficientes entrar a mi casa— lo sabía, es lago que me reprochará cada vez que tenga oportunidad —soy perfectamente capaz de proteger a mis hijos… no necesitamos a nadie que lo haga por nosotros— habló tajante.
—Lira, por favor, sabemos que estás enojada por ese error, sin embargo, es la seguridad de los niños, alguien podría querer hacerles daño — agregó Bruno acercándose a ella, agarró una de sus manos y la estrecho, ella lo permitió.
—¿Cómo puedes estar seguro de eso? No es por ser majadera, pero tus guardias fueron un cero a la izquierda esa noche — sus ojos otra vez se llenaron de lágrimas que secó al instante de un solo movimiento.
—Lira, debemos intentarlo, permítenos hacer esto por ustedes ya que no quieres venir aquí— siguió hablando mi beta, si yo me hablo ella no aceptará nada.
La mujer inspiró profundo y luego soltó el aire en un sonoro suspiro, luego agregó
—No los quiero dentro de mi casa, busquen una manera de que no intervengan en nuestras vidas — sin más se puso de pie y salió de la sala de estar en busca de los niños.
—Supongo que eso fue un sí — exclamé a Bruno —Ella no quiere nada contigo, te tiene sangre en el ojo Alfa — mi amigo se burló de mí
—Gracias por intervenir, de otra manera hubiera tenido que obligarla a quedarse aquí —
—Ahí si creo que seria capas de asesinarte con una de esas miradas mortales que te dedica cada 5 minutos —
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Comments
moon 1
que perra odiosa 😡😡😡😡😡
2024-11-26
0
Milagros Rodriguez
creo que no me equivoco cuando asumo que Rita no es mate de Lucas, ella con sus acciones ya está poniendo en sobre aviso a Lucas.
si el vínculo es hermoso y muy candente, es sospechoso que ella se tense al tacto de su. "supuesto" compañero
2024-06-27
1
Maria Hernandez
jajajajajaja jajajaja jajajaja ese Alfa va hacer el nuevo compañero de Lira 😁😁😁😁😁 y la Rita va a quedar bien fuera
2023-07-04
3