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Cuando estuvo todo listo, incluyendo la lápida de mi compañero, le pedí a Julieta que llevara a los niños dentro de la casa junto con Lucio, una señora de mediana edad se acercó a ellos y los invitó a comer algo.
Yo me quedé aquí, junto a la tumba de mi compañero, al verme sola en la inmensidad del bosque, me permití soltar todo el dolor por la perdida de mi Manuel… —¡Ya no estás aquí! — ¿Por qué? — mi llanto desgarrador inundo cada espacio del bosque, a lo lejos se escuchaba el aullar de algunos lobos…
Me permití dejar todo el sentimiento adormecedor que me envuelve, en frente a la tumba de mi amado compañero. Perdí la noción del tiempo, tirada en el suelo llorando.
Este será nuestro adiós definitivo, es hora de dejarlo ir, ya no volverá.
—Lira, preciosa, ya es suficiente, es hora de irnos y los niños están comenzando a preocuparse, vamos está a punto de llover — Julieta se arrodilló frente a mí, alzó mi rostro entre sus delicadas manos y secó las lágrimas que quedaban, mis ojos están hinchados al igual que mis labios.
Me ayudó a ponerme de pie, limpió la tierra de mi ropa y luego me abrazó
—¿Dónde dejaste a los niños? No quiero que estén solos aquí, este lugar me da escalofríos — mi garganta quema.
—Están en la cocina con Lucio, Lucas pidió que les preparan algo para comer, ya conoces a los niños, son muy buenos para comer, por mucha pena que tengan— sonrió.
Respiré hondamente y caminé tomada del brazo de Juli en dirección a la gran casa de quizás unas 5 plantas, es como una mansión, de esas que se ven en las películas.
Recuerdo la primera vez que Manuel habló de este lugar, apenas tenia 20 años cuando comenzó a trabajar con Lucas y Bruno, muy jóvenes, Lucas había sido nombrado Alfa recientemente y lo mandó a llamar para unirse a él.
Nunca dimensioné la magnitud de este lugar, se quedaba corto en decir lo grande que era.
Por un segundo me sentí observada por lo que detuve mis pasos aun afirmada de Julieta, mi mirada se detuvo en una de las ventas de la planta alta, no logro detallar a la persona que me mira desde arriba por el reflejo de los arboles y la luz que se cuela entre las ramas, solo puedo sentir una sensación de inseguridad ante dicha acción.
En la entrada, nos encontramos de frente con el gran cuerpo de Bruno, su mirada fría e inquisidora, no dirigida a mí claro está, deja a Julieta congelada en la puerta.
Para cortar la tensión hablo yo.
—Llévame con los niños, por favor, quiero salir pronto de este lugar —
Al escucharme, Bruno cortó su batalla de miradas con Julieta y asintió hacia mí, con un gesto de cabeza indicó que lo siguiéramos y así lo hicimos.
—Yo podría haberte llevado a donde están los niños — reclamó mi amiga —eso es claro, pero la guerra de miradas que tienes con el beta es agotadora, solo deberías hacer algo con esa situación — le reclamé de vuelta a mi amiga.
Julieta
Es agotador tratar de ocultar lo disconforme que me siento con la selección de compañero que hizo la Diosa para mí.
Soñé eternamente con un vinculo tan hermoso como el de Lira y Manuel, eran geniales juntos, como el agua y el aceite, sin embargo, el amor les brotaba por los poros, ellos eran perfectos juntos.
En cambio, me destinó a un hombre frio y calculador, obviamente sexualmente activo, el olor a loba en él es nauseabundo y lo peor de todo es que no me quiere ni a un metro cerca.
Diosa ¿Qué hice mal para recibir este castigo? ¿acaso no te bastó con toda la mierda que he pasado por años por culpa de un idiota obsesionado conmigo? ¿para que le sumaras el rechazo de mi compañero?
Son la preguntas que no salen de mi cabeza desde que lo sentí entrar con Camilo el día que se presentó en la casa junto con Lucas.
El muy condenado está como quiere, como siempre soñé que sería, grande, muy grande, con un pecho amplio y piel tostada en contraste con sus largos cabellos dorados, luce como esos actores de series vikingas que nos devoramos con Lira en nuestros tiempos libres.
¡Maldición! Se suponía que mi compañero me debía haber tomado en el mismo instante en que me encontrara, como esas novelas eróticas que uno lee en línea, pero no, la vida tenía que ponerme aún más obstáculos para ser feliz.
No le provoco nada a este maldito hombre, para ser sincera no estoy mal, soy una mujer bien proporcionada, y según Lira soy hermosa, y en el hospital no me hacen falta los babosos que andan detrás de mí y ahora la mirada endiablada de ese lobo tosco e insensible me hace dudar de todo eso.
—Creo que sería bueno aceptar la invitación que me hizo Roberto — dije a Lira mientras entramos a la cocina en busca de los niños.
Mi amiga me miró con el ceño fruncido —Ese tipo no es para ti, te lo he dicho infinidad de veces — me increpó en voz baja mientras me agarraba del brazo —No hagas estupideces Julieta, no quiero volver a recogerte del piso con una pala—
Sentí mi pecho oprimido, y es que tiene toda la razón, Roberto es igual de idiota que mi ex, hermoso por fuera, pero una mala persona en su interior.
Estábamos llegando a la cocina, es como si hubiésemos caminado kilómetros para llegar ahí, mi amiga entro sin problemas en cambio yo me vi atrapada por una gran mano en mi brazo que me tiró hacia un lado por un pasillo… no necesitaba ser superdotada para saber de quien se trataba.
—¿Qué quieres Bruno? — inquirí impaciente. Sus fríos ojos verde me fulminaban —hazle caso a Lira y no hagas estupideces Julieta, no quiero convertirme en un cornudo — este hombre realmente es un imbécil, tiré mi brazo para que me soltara —¿Con qué derecho te crees para hablarme así? ¿acaso te caíste de la cuna cuando eras un cachorro y te machacaste el maldito cerebro en la caída? ¡Yo hago con mi vida lo que quiera, a ti no debería importarte! — la ira brota de mi boca en palabras.
—¡Te lo advierto! Mantente lejos de cualquier hombre que se te cruce hasta que YO decida que hacer con este maldito vinculo —
Sentí mi corazón estallar en mi pecho, contuve como pude el sollozo que empujaba con salir de mi garganta, estoy segura de que en el momento en que terminó de hablar se arrepintió de sus palabras.
—No te preocupes Beta que no soy un animal como tú — le di un empujón y me alejé de él como alma que lleva el diablo.
-Agnes: en serio ese hombre es un imbécil
-Julieta: Tranquila, veremos que hacer… tu y yo hemos pasado por demasiado como para aguantar estupideces de nuestro compañero
-Agnes: Aun así, no deja de doler… él no nos quiere y su lobo no quiere acercarse a mí, me bloquea cada vez que quiero hablarle
-Julieta: Animales sin corazón.
-Agnes: estoy dispuesta a aceptar el rechazo, quiero que lo sepas, no quiero sufrir, estábamos tan bien sin ellos
Es cuchar a Agnes hablar así me duele aún más que cualquier rechazo de parte de Bruno, soy médica, con grandes mentores que estarán dispuesto a ayudarme para no morir después del rechazo.
Bruno
—Deberías estar feliz… tu Mate no es la viuda de nuestro amigo, no seas estúpido Bruno — reclama Lucas enojado ante mi negación a aceptar el vínculo con Julieta
—No lo aceptaré y Bloody está bien con eso, él tampoco la necesita — respondo cortante.
—En algún momento te vas a arrepentir de tomar esa tonta decisión — agrega —¿Qué harás cuando ella se busque a alguien más? Es una mujer hermosa, estoy seguro de que en el hospital donde trabaja debe tener una fila interminable de pretendientes — se burló de mí.
No quise seguir escuchando sus tonteras, me puse de pie y miré por la ventana, observé a mi compañera caminar por el sendero hacia el cementerio, por lo que me di media vuelta y salí de la oficina de Lucas.
Caminé con el rumbo fijo en Julieta, pero no alcancé a llegar a la puerta trasera, la vocecita de Alelí me distrajo
—La tía Juli es muy buena, no me gustaría verla sufrir — habló la niña, me puse de rodillas frente a ella
—A qué viene tu intervención Alelí — cuestioné sin brusquedad —por que sé perfectamente que es tu compañera… no entiendo a los adultos que prefieren simplemente no aceptar el vinculo — mis ojos se abrieron de par en par, se supone que la niña frente a mi tiene ¿Cuántos? ¿11 años? —En fin, ¿Qué voy a saber yo si solo soy una niña? — se encogió de hombro para después girarse y entrar a la cocina.
Sus palabras me dejaron pensativo y en realidad, recuerdo perfectamente cuando decidí que no quería encontrar a mi Mate, y era solo un adolescente que se había enamorado una vez de una persona que al encontrar a su compañero de vida decidió que lo que teníamos hasta ese momento no era tan fuerte e importante como lo que sentía por su vínculo.
Fui un iluso.
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Comments
Maria Hernandez
jajaja jajaja jajaja 😅😅😅😅😅 tremenda lección le dio Aleli a Bruno que lo dejo bien callado y pensativo ☺️☺️☺️😊
2023-07-04
2
Angela Cortez
Hay Bruno por miedo a no abrir tus sentimientos vas a perder a Julieta.
2023-05-16
0
Alondra Gomez
osea que se enamora y lo dejan y por eso trata como zapato viejo a la única persona que lo va a amar más que a nadie en el mundo 🙄no pues muy inteligente el tipo
2023-05-16
6