Azalea no comprendía lo que dijo el rey demonio sobre "encontrar a la chica que quería".
Y antes que se diera cuenta ya estaba siendo cargada y llevada por el rey demonio como si fuera una princesa, algo que aún la dejaba desconcertada.
Al poco rato el rey demonio se detuvo frente a una gran puerta de aspecto siniestro decorada con huesos, Azalea supuso que era un cuarto de torturas o algo para atormentarla. Sin embargo, al abrirse la puerta reveló que era en realidad la habitación del rey demonio.
Este lanzó a Azalea hacia su cama, ella gimió un poco adolorida para luego intentar levantarse, pero el rey demonio se abalanzó sobre ella aferrándose a Azalea como si no quisiera soltarla nunca.
Azalea apenas podía respirar debido al agarre y sentir como el demonio que la tocaba también la olfateaba no le ayudaba en lo más mínimo.
— por fin te encuentro...— murmuró el rey demonio
A Azalea le pareció que su voz se volvió más suave, pero aún seguía sin comprender la actitud del rey demonio, creía que iba a ser tratada como una esclava para satisfacer sus deseos carnales.
— Rey demonio ¿por qué...— quiso preguntar
Sin embargo, el rey demonio empezó a lamerle el cuello antes de que terminará su pregunta. Luego, comenzó a presionarla nuevamente con un abrazo mientras acariciaba su cabello, manoseaba sus caderas y piernas, Azalea no podía evitar gemir.
Y así siguió todo lo que quedó de noche.
Cuando llego la mañana, Azalea no podía creer que el rey demonio fuera el que se llevara su virginidad aunque sinceramente pensó que algo así sucedería al pisar este castillo endemoniado.
< realmente no fue un sueño. >
Ella aún se hallaba echada en la cama mientras era abrazada por el rey demonio que aún seguía dormido, o parecía estarlo ya que en sus ojos solo había un inmenso negro.
Pensó en una forma de escapar ahora que su captor se hallaba dormido, intento separarse de su agarré con cuidado para evitar despertarlo. Después de mucho esfuerzo logró zafarse y con cautela se dirigió hacia la gran puerta y la abrió despacio, miró de reojo a través de la apertura asegurándose si no había ningún demonio cerca.
— ¿buscas a alguien? —
La piel de Azalea se erizó y supo que ya estaba en un gran problema.
El rey demonio estaba a un paso de distancia de ella. Era sorprendente lo silencioso y rapido que fue para no ser percibido por la humana, el gran demonio no apartaba su mirada de Azalea y hasta soltó un bufido divertido por la reacción de la humana.
— tengo entendido que el desayuno es la comida más importante de los humanos, así que debes quedarte tranquila si quieres comer. — dijo el rey demonio cargándola y llevándola de regreso a su cama.— después de todo, tú eres mía
Ahí se fue lo último de paciencia que tenía Azalea.
— ¿qué demonios sucede contigo? — grito mientras se paraba en la cama.— ¿qué gana el poderoso rey demonio acostándose con una Santa? Puede que vencieras al héroe, pero no es razón suficiente para que me incline y deje que te aproveches de mí
El rey demonio la miro en silencio por unos segundos.
— realmente me fascinas, cada vez estoy más seguro que eres tú la que buscaba desesperadamente.— dijo el rey demonio cruzando sus brazos
— ¡aún no respondes mis preguntas! —
— ¿por qué te quiero? Solo sé que te deseo más que nada en este mundo, eso es lo que sé. — respondió el rey demonio con una pizca de angustia
— ¿cómo sabes que yo soy la que buscas?—
— porque cuando te vi me sentí emocionado y... feliz... algo que no sentí con las otras muchachas. Por eso quiero hacerte mía. —
¿Las otras chicas? Azalea lo había olvidado.
— ¿qué harás con todas ellas?—
El rey demonio inclinó su cabeza pensativo
— creo que serán buenas esclavas en el mantenimiento del castillo y si no lo son entonces serán buenos juguetes y comidas.—
Aunque no fuera sorprendente de parte de los demonios, no cambiaba el hecho de que fuera horrible.
— por supuesto tú serás la excepción, nadie tendrá permitido dañarte.— agrego el rey demonio
Azalea inmediatamente se bajó de la cama y parándose frente al rey demonio para luego arrodillarse.
— ¡por favor déjalas ir! — le rogó Azalea. — ya me tienes así que no las necesitas, ellas deben volver a sus hogares
El rey demonio la miro sin decir ni una sola palabra, pero cerró sus puños disgustados.
— levántate.— ordenó el rey demonio completamente disgustado.— no quiero verte degradarte así ante nadie
Azalea no lo comprendía, creía que el rey demonio estaba acostumbrado presenciar súplicas por piedad.
— pero, rey demonio, hablo enserió cuando quiero que liberes a todas esas mujeres. —
— no es necesario que te arrodilles para pedirlo.—
— ¿entonces las dejarás en libertad? —
— no estoy seguro, me da igual lo que les suceda, pero mis súbditos necesitan entretenerse con algo y satisfacer sus deseos sexuales. Les pedi demasiado al no dañar a las humanas. —
Azalea estaba frustrada, con solo imaginar que clase de torturas estarían sufriendo esas inocentes jóvenes incluyendo a la que protegió el día anterior solo le revolvía el estómago.
— voy a atender a mis súbditos, una sirvienta va a traer tu desayuno así que come.— dijo el rey demonio dándose la vuelta. — y no intentes salir de la habitación.
Dicho eso el rey demonio dejó a Azalea sola en la habitación.
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Comments
Sharon Ojeda
no me gusta como va llendo tipo su animal quedo solito y las chicas van a sufrir y bueno eso
2024-05-04
2
Angela Cortes
me gusta mucho. encontró a su destinada
2023-07-12
10
Gregoria Escalante
excelente
2023-06-26
1