¿Qué mierda paso? Miro a Marcello mientras siento que mi corazón se va a salir de mi pecho, de repente soy consiente de todos los puntos donde se unen nuestras pieles y me cubro los pechos con una sabana, intento salir debajo de su cuerpo y aparto mis piernas de su cintura.
No puede ser, mis piernas estaban en su cintura, en su cintura y yo lo sentí, sentí su pe... Soy consiente que el rubor de mis mejillas deben estar al rojo vivo.
El rostro se Marcello se ve un poco confundido, pero me deja salir dejándome llevar conmigo una de las sabanas, grabe error, ya que dejo a Marcello en la cama con un bóxer negro en el que puedo ver con claridad la enorme tienda de campaña que se ubica en medio de sus piernas , me obligo a apartar la mirada y cierro mis ojos para prepararme ante toda la escena que tengo delante de mí.
Cuando los abro veo a Marcello en todo su esplendor, pectorales que parecieran tallados por los mismos dioses, unos enormes brazos cubiertos de un montón de músculos y unas piernas lo suficientemente firmes. Inevitablemente, mi vista vaga por la cinturilla de sus boxers y justo en el límite veo un tatuaje , parece un ave, mi vocecita interna me reprende, ya que no debería estar viendo a sus boxers y menos sentir curiosidad por ver más allá.
Nuestras miradas se encuentran y yo tratado con todo mi ser no entrar en pánico.
—¿Nefertari? —Dice mi nombre, pero la manera en la que lo dice suena ha pecado. Siento que una corriente recorre todo mi cuerpo y lo único que puedo recordar son sus besos, sus manos sobre mi piel y su boca sobre mi pecho.
M.I.E.R.D.A.
Se reconocer cuando una situación está perdida y justo ahora yo estoy perdida, esta fue la gota que derramo el vaso, un vaso que sin darme cuenta se fue llenando poco a poco en un tiempo récord y no me di cuenta hasta que ahora que es demasiado tarde.
Marcello me gusta y no solo eso, lo deseo como nunca antes había deseado a un hombre, despierta en mi sensaciones nuevas con solo una mirada, sin tocarme y justo ahora su cercanía, su olor y sus besos me han llevado al límite. No puedo dejar que esto pase, no puedo darle mi corazón así tan rápido, una voz en mi subconsciente me grita que puede que Marcello ya lo tenga, él podría tener mi corazón; siento que entró como un ladrón en la noche, sigiloso y para cuando me di cuenta ya tenía todo de mí.
Me siento enojada por la magnitud de mis emociones y todo lo que implica.
—Me romperás el corazón. —Una gran arruga se forma en su frente.
Pero es la verdad, Marcello me romperá el corazón, presiento que si me voy nunca podre olvidarlo, si me quedo lo amaré y cuando llegue el momento de regresar a Alemania todo será horrible, si decido amarlo y quedarme lo matarán; sea cual sea la situación me romperá el corazón.
Solo de pensarlo el pecho me duele y me cuesta respirar, Marcello me romperá el corazón.
Me giro sin darle la oportunidad de decir algo y camino en dirección a la primera puerta, la cierro y echo el seguro tratando de escapar de Marcello y mis sentimientos. Me deslizo por la puerta y dejo que las lágrimas fluyan mientras me abrazo a mi misma.
Nunca he sido débil, nunca antes me eché a llorar así, pero justo ahora lloro por lo que será inevitable. Sé en que mundo nací y soy consiente de todo lo que implica, me limpio las lágrimas. Pero también sé que cada momento es un regalo, si algo he aprendido todos estos años en la familia es que si algo me hace feliz debo tomarlo aunque después me destroce el corazón, ya que puede que mañana no esté aquí y me arrepienta por el tiempo perdido.
Me levanto del piso, he tomado una decisión.
Abro la puerta con la intención de buscarlo y grande es mi sorpresa cuando veo a Marcello parado esperándome, no se fue.
Suspiro atreviéndome a mirarlo, este hombre alto, de rasgos fuertes que hacen que cualquiera se pierda admirándolo y ni que decir de sus ojos que cada vez que te miran es algo abrumador por su abrazadora mirada, es demasiado guapo para su bien.
En medio de mis divagaciones no me pasa desapercibido que sigue manteniendo el enorme bulto entre sus piernas, prueba de lo que estuve a punto de hacer, de repente el recuerdo de sus besos sobre mi piel queman.
—No planeo romperte el corazón Nefertari, no sé que me hiciste que solo quiero estar cerca de ti, cuidarte, hacerte feliz por lo que me reste de vida—Sus palabras logran desconcertarme, se acerca y toma mi mano libre. — No sabía lo que quería hasta que quería verte todos los días.
Esto es algo que definitivamente no esperaba escuchar y menos vivir.
—Nos conocemos desde hace un minuto, realmente no me conoces, no sabes mi apellido, que me gusta o que no, no sabes nada de mí. No puedes decirme todas esas cosas. —Esto es una completa locura.
—Nefertari, vivir es solamente una palabra. Hasta que llega alguien para darle sentido. Y llegaste a mi vida a darle sentido. —Definitivamente, la situación está perdida, pero la lucha interna entre el deber y lo que quiero sigue en mi interior.
—Marcello. —Digo su nombre como una súplica, quiero que él se aparte que me deje porque yo seré como veneno para él y su vida, pero a pesar de que lo se no puedo alejarme. No quiero alejarme. Quiero beber hasta la última gota de ese letal veneno.
Marcello me mira intensamente y se acerca a mí, sus labios rosan los míos esperando ser correspondidos. Y aunque soy consiente de que esto está mal no puedo decirle que se aparte, así que correspondo a su beso.
Sus brazos rodean mi cintura y me pegan a su pecho mientras continuamos fundidos en un beso lleno de pasión, deseo y tantas emociones que no pueden ser expresadas con palabras. Para cuando terminamos el beso, ninguno de los dos puede respirar con tranquilidad, cada respiración pica mientras nuestras miradas arden juntas.
—¿Sería muy egoísta pedirte solo para mí? —Sería muy egoísta hacerlo, porque nunca podre ser solo suya, mi vida pertenece a la mafia alemana y mi familia. Pero eso no tiene por qué saberlo, justo ahora, únicamente pertenezco aquí con Marcello.
Pero… ¿Puedo vivir este sueño? Aún no lo sé, sin embargo, quiero hacerlo.
—Haslo, pídeme solo para ti porque yo te quiero solo para mí. —Una sonrisa se dibuja en su rostro y se acerca a darme un beso en la frente.
—Nunca he hecho las cosas como se supone que son correctas Nefertari, pero por ti lo haré, quiero que esto funcione y que no salgas lastimada . —Su determinación me estruja el corazón, yo también quiero que las cosas salgan bien entre ambos aunque no sé cuanto dure.—Hagamos esto como se debe.
Me mira fijamente, dejándome ver en sus hermosos ojos que tiene miedo, pero quiere esto tanto como yo.
—Hagámoslo Marcello. —Vuelve a sonreír y me da un casto beso en los labios.
—No te arrepentirás. —Realmente espero no hacerlo, aunque sé que me arrepentiría si no lo hago. —Cámbiate vamos a desayunar y luego te llevaré para que conozcas la casa. —Sin más sale de la habitación en bóxer y aun con el problema entre sus piernas, pero agradezco el gesto y que me diera mi espacio.
Voy a la ducha y me quito lo que queda de mi ropa interior, dejo que el agua me despierte y los recuerdos de los besos de Marcello hacen que sienta deseo . Bajo mi mano al punto medio entre mis piernas y me doy la atención necesaria que mi cuerpo reclama, cuando termino me quedo en la ducha pensando en que no podremos tener la relación normal que se supone tiene los enamorados, yo no puedo acostarme con Marcello.
Sería la muerte para mí y una posible guerra entre familias.
Lo que me recuerda que no importa lo que viva con Marcello o lo que pueda llegar a sentir por él, mi destino ya está marcado desde antes de nacer. Salgo de la ducha envuelta en una toalla y me alisto para ir a desayunar.
Me coloco uno de los pantalones que compre, lo acompaño con una blusa ligera y unas zapatillas, es un estilo formal informal. Para nada soy yo, pero esta es la esposa falsa que todos esperan.
Salgo de la habitación en dirección al comedor y antes de llegar escucho la risa de Marcello, soy atraída como si cuál canto de sirena se tratara y lo veo riendo con una mujer anciana que pone la mesa.
Y a cada paso soy consiente que no importa que mi destino ya esté marcado, viviere la historia que tenga que vivir con Marcello porque mi corazón lo añora y probablemente el tiempo que pase con el será mi motivación para vivir el resto de mi vida que en mi mundo suele ser una corta vida.
...…...
NOTA :📌📝
Estoy agradecida con tod@s por leer mi novela, espero que cada capítulo que publique les guste.
🚨🚨RECUERDEN LAS ADVERTENCIAS🚨🚨
Ahora subiré capítulos dos veces por semana, no les pongo el día porque a veces estoy ocupada, espero que los capítulos que suba sean de su agrado.
✨Los invito a leer mis novelas NEFELIBATA y SUEÑA ✨
Gracias por leer mi novela, si te gusto dale al corazoncito, regálame un me gusta y un comentario.
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Comments
Amelia S. Guzmán
me encantan tus historias 👉 felicitaciones que papito Dios siga bendiciendo tu sabiduría para que puedas continuar escribiendo ♥️ pero por favor no nos engañes no estás subiendo dos capítulos por semana si no uno😱😭 pero te agradezco que sigas actualizando y no seas como otros autores que dejan sus historias sin terminar
2023-07-13
2
Bethzy Jara
por favor no tardes en subir más capítulo
2023-07-12
1
Bethzy Jara
maratón por favor, estoy enganchada con tu libro
gracias por compartir
2023-07-12
1