Saco una nota que se encuentra junto al vestido , está escrita a mano.
“Me tomé el atrevimiento de elegirlo por ti, nos vemos en unas horas”
Me doy cuenta de que mis manos tiemblan, me voy a casar; siempre tuve miedo a que me casaran a la fuerza y no tuviera más opción que aceptarlo y vivir como una esposa trofeo en casa de algún capo y dándole herederos a su familia. Sé que no puedo elegir con quien casarme, pero me gustaría llevarme bien con quien sea mi esposo o vivir soltera para siempre.
Sé que este es un matrimonio falso, pero de todas maneras el temor sigue presente. Más aún cuando estoy lejos de casa y sin mamá.
Saco el vestido y me doy con la sorpresa de que es sencillo, llega a mis tobillos , tiene mangas largas y una abertura en la pierna, me gusta . No grita me voy a casar, pero el color blanco esconde la verdad. Me quedo mirando el vestido por no sé cuanto tiempo debatiéndome el escapar o no, hasta que siento que algo suena en una de las cajas que aún no abrí.
Dejo el vestido en su caja y abro la otra de donde proviene el sonido, encuentro un celular con un mensaje.
—Me imagino que ya debiste recibir el vestido, me di cuenta de que no prendes tu celular así que usa este para comunicarte conmigo. Este es mi número, nos vemos a las 11 am para casarnos, Belucci tocará tu puerta a las 10:30 am así que te sugiero que no lo hagas esperar mucho, tiene órdenes de traerte como estés. —Toda la amabilidad muere con las últimas líneas de su mensaje, bueno aunque punto a su favor es que supo que mi primera reacción sería huir al ver el vestido.
Me quito la bata y me coloco el vestido, son casi las 10 así que no me queda mucho tiempo.
Me peino rápido, sujeto mi cabello en un moño para mostrar mi rostro, cuando buco la caja con los zapatos agradezco que sean sandalias y me las pongo a prisa.
Me coloco un poco del maquillaje que encuentro en una de las cajas y cuando me miro en el espejo siento esa extraña sensación en el estómago, me voy a casar. Meto mis dos celulares en una cartera y las dudas vuelven a atacar, no debería estar haciendo esto, yo debería estar en Alemania con mis hermanos ayudándolos y no aquí en este juego.
Voy al baño una vez más y llego a la conclusión de que debo escapar, si me caso manchare el nombre de Luisa y estoy dejando a mi familia sola. Por otro lado, si alguien se llega a enterar que estuve casada será un escándalo por más mentira que sea.
Salgo con la determinación de escapar, no estoy lista para esto. Este trato no me favorece en nada, me encontraba en una mala situación por lo que estaba pasando en Alemania, pero esto no me beneficia en nada.
Tomo la cartera y cuando estoy por ir a la ventana para escapar Belucci abre la puerta, nuestras miradas se cruzan y el sonríe.
—Si tuviera que casarme estoy seguro que tendría la misma cara que tú ahora. —Sus palabras lejos de molestarme me causan gracia, no estoy feliz estoy asustada, acorralada. Y sé que la palabra de un Schulz es lo más importante y yo le di mi palabra a Marcello Greco. —Ya es hora.
Asiento y lo sigo, analizando que debo hacer, di mi palabra, pero casarme aunque sea falso no me agrada.
Cuando llegamos a recepción ya no se encuentra la señorita que ayer nos recibió, fuera hay unas 5 camionetas negras con ventanas polarizadas adornadas de flores blancas y el pánico solo crece a cada instante.
—Tenemos que irnos. —Belucci vuelve a indicarme el camino y yo miro a todos lados debatiéndome hasta que Belucci contesta una llamada. No se aleja me mira fijamente y luego me pasa el teléfono.
—Nefertari soy Marcello. —Me quedo plantada en el lugar, que se haya arrepentido por favor.
—Te escucho.
—Cambio de planes. —No puedo ocultar mi emoción y una sonrisa se extiende por mi rostro.
—Dejemos aquí el trato, por mí no hay problema.
—No es…—Antes de poder escuchar algo más, corto la llamada y le paso el teléfono a Belucci.
Lo miro sonriente.
—No hay matrimonio. —Belucci me mira confundido y yo aprovecho para salir del hotel a prisa y subir a un taxi.
Siento que mi corazón late a prisa y a la vez que porfin puedo respirar, miro al cielo sintiendo que el universo me está dando una nueva oportunidad.
No puedo creer que casi me caso, paso mis manos por mi frente y sostengo mi cartera, y siento que algo vibra. Reviso el interior y el celular que me envío Marcello suena, su nombre se ve en la pantalla.
Mierda, no contestaré.
Silencio el celular.
—A donde vamos señorita. —Me pregunta el taxista.
—Al aeropuerto por favor , vamos rápido que tengo prisa. —El taxista asiente y yo me debato en sí debo lanzar el celular o no, hasta que lo hago. Es mejor dejar este capítulo atrás, todo estará bien, ire a alguna isla o un pueblo alejado y tranquilo hasta que pueda regresar a casa.
De pronto el auto frena en seco y por lo abrupto de la frenada me pego con el asiento haciéndome doler la frente.
—¿Qué paso? —Pregunto mientras me froto la frente y justo a tiempo logro ver a Marcello bajar de una camioneta negra igual a la que me esperaba en la entrada del hotel, pero esta no tiene las flores blancas.
Siento que a cada segundo los latidos de mi corazón son más fuertes, no sé si por el hecho de que esté aquí o por lo guapo que se ve con su traje negro de novio. A pasos firmes se acerca a la puerta del taxi y la abre.
Su olor invade todo el taxi sintiendo que me asfixio.
—Cambio de planes, nos casamos en presencia de mi madre. —Siento como nuevamente el mundo se desmorona y mis piernas flaquean. Extiende su mano para que la tome, pero estoy en shock, se suponía que no habría matrimonio y yo me iría lejos.
Al ver que no reacciono, Marcello se acerca y me toma en brazos haciendo que pegue un grito.
—¡¿Qué haces?! Bájame. —Camina a grandes zancadas, mientras yo intento bajarme. Me mete en la parte de atrás de una forma para nada delicada y luego entra. Me doy cuenta de que es una camioneta con división, no veo al chofer y en todo el auto, el aroma de Marcello esta impregnado.
—No vuelvas a hacer lo que hiciste, no tienes escapatoria de mí. —Marcello me mira fijamente y recorre mi cuerpo con la mirada haciendo que extrañas sensaciones se arremolinen en mi interior.
Como diría mi madre no dejaré que nublen mi juicio, así que haciendo uso de todo mi autocontrol e instinto de supervivencia avanzo hacia el otro extremo del auto e intento abrir la puerta.
Pero cuando tengo la manija en mis dedos soy aprisionada por una enorme masa de músculos, intento removerme y salir, pero es imposible. Marcello me tiene aprisionada en el asiento del auto, mientras yo estoy prácticamente recostada, él esta rodeandome con sus brazos.
Me muevo un poco haciendo el intento de escapar, pero es imposible.
—Deja de moverte. —La voz de Marcello me paraliza y recién soy consiente de la comprometedora situación en la que nos encontramos.
Nuestras miradas se encuentran y una sonrisa engreída cruza por sus labios, puedo sentir su mano en una de mis piernas e intento alejarme, pero Marcello no se mueve.
Puedo sentir el calor de mi cuerpo reunirse en mis mejillas.
—Si sigues moviéndote así, solo provocaras que no te deje ir. —Nuestras respiraciones son agitadas y nos quedamos en esa posición por lo que parece una eternidad antes de que Marcello decide levantarse y dejarme mi espacio personal. —No te dejaré ir tan fácil Nefertari.
Me siento alisándome el vestido e intentando calmar los latidos de mi agitado corazón, nunca en mi vida había estado tan cerca de un hombre de esa manera ni tampoco me habían tocado así, aprisionado si , pero para intentar matarme.
Y siento un ligero temblor en mi cuerpo que nunca antes había sentido.
—Dijiste que…—Mi voz sale rasposa , como si no hubiera tomado agua hace mucho tiempo.
Marcello me mira detenidamente y luego suspira.
—Dije cambio de planes Nefertari no que te estaba dejando, serás mi esposa y tu lugar será únicamente a mi lado. —La determinación de sus palabras me escarapelan el cuerpo, pero debo recordarme que todo esto solo es una actuación, nada es real.
—El lugar de tu esposa Luisa será únicamente junto a ti, yo soy Nefertari y simplemente estaré en un papel. —Ambos nos suminos en una batalla de miradas, hasta que al final Marcello retira la vista y sonríe.
—Intentaré recordarlo. —¿Intentará recordarlo? ¿Qué significa eso? —Llegamos.
Me deja con las interrogantes y sale del auto, cuando abren mi puerta veo una enorme casa adornada de flores blancas. No puedo creer que hiciera todo esto por una farsa.
Marcello viene junto a mi y me extiende su brazo.
—Se supone que el novio espera en el altar. —Suelto de golpe y Marcello sonríe.
—No me tendrás esperando por ti. —Ruedo los ojos.
—Engreído.
—Lo soy, no trataré de ocultarlo. —Estamos tan sumergidos en nuestra conversación que no sentimos los pasos de nadie acercándose y solo cuando una voz nos distrae es que me giro a ver de quien se trata.
...…...
NOTA :📌📝
Estoy agradecida con tod@s por leer mi novela, espero que cada capítulo que publique les guste.
🚨🚨RECUERDEN LAS ADVERTENCIAS🚨🚨
✨Mientras llega la próxima los invito a leer mis novelas NEFELIBATA y SUEÑA ✨
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Updated 81 Episodes
Comments
Martha Divas Delgado
woooo excelente me encanta k pasará con nefertary k aran sus hermanos cuando sepan
2023-06-09
1
Rocio Raymundo
me dejastes con ganas de más capitulos está muy buena la novela
2023-06-08
1
Maria Gonzalez Gonzalez
exelente historia, esperemos más capítulos.😵💫
2023-06-08
2