Esa noche, los encantos de Enrique la hicieron dudar, por lo general, en la oficina, siempre anda con un semblante dominante y gruñe por todo, era la primera vez que ella lo había visto reír, y disfrutando la vida como se debe.
Después de controlar sus emociones, Mónica salió del baño y tan pronto como lo hizo, sintió que la hicieron arrastrada del brazo, y se sorprendió al ver de quien se trataba.
-¡¿Cómo te atreves a presentarte en este evento? -Preguntó Angélica, mientras ella y Raquel la acorralaron en una esquina! Ellas no parecen tener buenas intenciones; sin embargo, Mónica les mostró rostro rígido y hostil, y sacudió su mano con fuerza para zafarse del agarre de Angélica.
-¡Suélteme, no las conozco y no me interesa saber quiénes son! Mónica fingió no conocerlas para qué le dejarán en paz, no quiere ninguna relación con la familia Duarte, y mucho menos con esas dos arañas venenosas.
-Así, no me digas, quizás necesitas que te refresque la memoria! Dicho esto, Raquel se burló y vertió el vino de su copa sobre la cabeza de Mónica. Su madrastra siempre fue cruel con ella y parece que nada ha cambiado.
¡Qué diablos! ¡Ya déjame en paz! -Exclamó Mónica. Pero, ella no se quedó atrás, de inmediato agarró la copa que estaba en la mesa junto a ellas y salpicó la cara la señora Raquel. Al tiempo que les decía.
-¡No quiero saber nada de ustedes, me dan asco! El maquillaje y el vestido de Mónica se había arruinado y sintió que era tiempo de marcharse no obstante, ninguna de las dos víboras la dejaran ir tan fácilmente.
"Mónica, ya le dijiste a Enrique que eres la madre de su hija, y que también te habías revolcado con Thomas" Evidentemente las palabras de Angélica tocaron la llaga, pero Mónica no se inmutó ni se dejó amedrentar, y con un tono hostil les contestó.
-¡No lo vuelvas a mencionar, Mantén tu boca cerrada, de lo contrario yo misma te callaré! Ahora era Mónica, quién estaba amenazando a Angélica, mientras la sujetaba con fuerza del vestido.
Mónica no se percató de que una vez más cayó en la trampa de ellas, solamente querían indagar si Larios conocía la verdad, y al comprobar de que no era así, Raquel se burló y con ironía agregó.
"Cómo lo sospeché, Enrique, no sabe nada" En ese momento, se metió en medio de las dos, y sin mostrar ni una pizca de piedad empujó a Mónica.
-¡Eres una maldita bastarda, quiero que desaparezca de nuestras vidas para siempre! Estas fueron las palabras que escuchó Mónica, antes de caer al suelo.
¡Una bastarda! Las lágrimas de Mónica cayeron al piso al recordar su pasado.
-Yo no soy una bastarda, mi madre se casó con ese demonio, y yo nací dentro del matrimonio, en cambio, Angélica, fue concebida fuera del matrimonio, tenemos casi la misma edad! Mónica quería gritarles en la cara todo lo que pensaba, pero al levantar la miraba, observo una mano que le ofrecía ayuda, y al subir la mirada un poco más, vio el oscuro rostro de Enrique, el joven la levantó y en seguida le limpio el rostro con una servilleta.
Y luego de esa acción la colocó detrás él, y su feroz y aterradora mirada se centró en ambas mujeres y utilizando un tono severo se dirigió a ellas.
¡Como siempre ustedes dos causando problema, parecen sacadas de un burdel, es más esas señoritas se compartan mejor que ustedes, viejas ridículas, de clase no tiene nada!
Con estas palabras Enrique les dejó ver lo que ellas eran, a dónde quiera que vayan siempre causan problemas, y eso es sabido por todos.
Cuando Enrique, llegó no pudo escuchar lo que ellas decían, y pensó que esa noche habían sentido envidia de Mónica.
De inmediato, Enrique, cubrió a Mónica, con su saco, y sujetándola del brazo le dijo con sutileza. ¡Ven te llevaré a tu casa! Se sintió responsable por haberla dejado sola, sabiendo las arpias que ellas eran, para Enrique ellas se sintieron ofendidas por los precios que recibió el grupo Larios y no el grupo Duarte.
Una vez entraron al auto, Enrique encendió la luz y buscó la caja de clínex. "Déjame limpiarte, esas víboras siempre son así, la próxima vez tienes que cuidarte de ellas" Las palabras de Raquel aún resonaban en la cabeza de Mónica, hay palabras y acciones que nunca dejan de doler, y Mónica sintió revivir su infancia, ella no se percató que Enrique ya le había limpiado y rostro, y al llegar a la mejilla se detuvo, y fue justo cerca la cicatriz, y frunciendo el ceño preguntó.
¿Qué te sucedió en el rostro?
Mónica, estaba temblando, debido al frío y su cabeza estaba hecha un lío, esas dos mujeres nunca tuvieron compasión de ella y está vez no fue la excepción. Pero la voz de Enrique, la trajo de vuelta a la realidad, y negando con la cabeza contestó. "Un accidente me provocó está cicatriz, siempre la ocultó porque me hace sentir fea, pero a la misma vez me recuerda las cosas positivas de la vida y el porqué aún me levanto todas las mañanas"
Enrique, la sintió tan sincera que acarició la cicatriz con su pulgar. "Con todo y cicatriz luces muy hermosa no deberías de ocultarla" La respuesta de Enrique también fue sincera.
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Updated 135 Episodes
Comments
Altagracia Sanchez
como es que con tantas cirugía y no le cambio el rostro , era mejor si nadie la reconocía
2024-09-01
1
Maigualida Ramirez
tienes que ser fuerte y malvada con esas dos mujeres y con tu padre
2024-07-31
0
Maria Mongelos
Mónica debería llevarse el mundo por delante, así como es, débil , no podrá vengarse de nadie
2024-06-04
4