- ¡Mariana! yo no estaba haciendo nada, ella entró y se comenzó a desvestir, luego me besó, le decía con vergüenza
Mariana miro de pies a cabeza a Sofía y sonrió.
El enojo llegó, Sofia estaba que ardía en rabia, deseaba averiguar quién era la mujer que había interrumpido su plan.
-¿Quien te crees tú para venir e interrumpirnos? Dijo Sofia arreglando su vestido.
-¿ Que quien soy yo? Te lo responderá Benjamin, dijo Mariana
Estaba en medio de estas dos mujeres, la tensión se sentía en el ambiente.
Me hice detrás de Mariana, suavemente tome su cintura.
-Sofia te presento a mi prometida, Mariana.
-Eso es mentira Ben!!! Ningún medio lo ha publicado, lo acabas de inventar, grito Sofia
-¿Por que debería ser público? Pregunto Mariana
- Las cámaras viven detrás de él las 24 horas, es obvio que se darán cuenta que anda con alguien. Dijo Sofia
- Pues querida las cámaras no estan aquí en la oficina, ni en su auto, ni en su casa y menos en la mía, así que lo hemos hecho muy bien ¿no querido? dijo Mariana, sonriendo.
-Sofia vete ya, dije
- Esto no se quedará así, dijo Sofia tomando su bolso, lo hizo con furia.
La vi como se lanzó sobre Mariana, seguro la golpearía.
Efectivamente trato de agarrarla pero Mariana fue más rápida.
Mi ahora prometida le sujeto el cabello a Sofía, vi como comenzó arrastrarla, se dirigió hacia la puerta. De un solo movimiento lanzó a Sofía fuera.
Se escuchaban gritos, llanto y maldiciones, Mariana volvió a la oficina. Tomó el bolso de Sofía que estaba en el suelo, y también se lo lanzó, sus objetos personales volaron por todas partes, entre esos su labial
Mariana lo tomó en su mano,
- Mira nada más! Tú utilizas labial marca zorra en celo, pensé que solo lo usaban las mujeres que trabajan en las tabernas del pueblo. ¿Acaso tú? Dijo Mariana fingiendo asombro.
Mariana le lanzó el labial por la cara, dio media vuelta y entró a la oficina.
- Laura por favor saca a esta mujer, que le prohiban la entrada, dije y corrí detrás de Mariana.
Al entrar a la oficina, mis ojos buscaban a Mariana, la vi saliendo del baño. Traía una toalla en sus manos. Se acercó a mi y me limpió los labios
- Tenías labial marca zorra en celo, dijo
- Mariana discúlpame, como te dije ella fue la que se lanzó. Yo no quiero nada con ella. Dije casi en suplica.
- Lo sé, pero también estoy segura que dejaste que ella se acercara demaciado a ti, eso si podías evitarlo. Respondió
La verdad tenía razón, fue mi error, no debí que ni siquiera entrara a mi oficina.
-Por favor perdóname, ella jamás se acercará a mi, te lo juro. Resp
Sentí como Mariana pasó sus brazos por mi cuello, sin esperarlo me besó, yo tomé su cintura, quería aferrarme a ella. Sentía como se aferraba a mi cabello. En un acto desesperado la levante en los brazos, sus piernas se cruzaron en mi cadera, yo tenía acceso a su Perfecto trasero.
La lleve hacia el sofá, ella quedó en mi regazo, yo estaba devorando esos perfectos labios, las cosas iban subiendo de temperatura, comencé a meter mis manos bajo el vestido de Mariana, quería llegar a su zona prohibida.
Lentamente comencé a llegar, mi desespero aumentaba al escuchar a Mariana jadear, pude sentir como su ropa interior estaba húmeda, ella estaba igual de deseosa que yo.
Corrí un poco su ropa interior, quería tener acceso a su perfecta V.
Mariana comenzó a soltar mi corbata, luego los botones de mi camisa, definitivamente hoy la haría mía en ese sofá.
Introduje un dedo en su intimidad, estaba tan calido, debería ser mi hombría la que estuviera en ese lugar en este momento. Me comencé a soltar el pantalón, quería estar dentro de ella.
Corrí su ropa interior, era el momento de ser uno solo, pero el destino tenía otros planes para nosotros.
-Señor la Cita con el doctor Raymund es en 30 minutos. Dijo Laura entrando.
La escena era de películas de adultos, Mariana y yo nos estábamos comiendo a besos.
Rápidamente subí mis pantalones, Mariana se bajo y comenzó arreglar su cabello y vestido.
- Yo lo siento señor, dijo Laura cubriendo su rostro con la agenda.
Veía de reojo a Mariana, yo sentía vergüenza por lo qué pasó pero ella estaba que estallaba de risa.
- Me voy para que te puedas ir a tu cita, dijo Mariana
- No, tú vas conmigo. Dije sosteniendola de la mano.
-¿Yo ? La pregunto
- Fui un momento al baño, tenía que arreglarme, estaba hecho un desastre.
Salí y tome de la mano a Mariana, salárianos juntos de la compañía, no quise ni mirar a Laura.
Llevaba casi a rastras a Mariana, se nos hacía tarde para la cita.
Nos subimos al auto, por el camino no hablamos, Mariana sujetaba mi mano, solo sentía como su pulgar rozaba mi piel en suaves movimientos.
El silencio por fin se rompió…
-¿Para donde vamos ? Pregunto Mariana
- Veremos el mejor siquiatra del país, él quizás puede ayudarte, respondí
- Si tú lo dices, te creo, respondió
Llegamos al centro médico más grande de la ciudad, el doctor Edgar Raymund, tiene su oficina en ese lugar.
Nos indicaron el número del consultorio, vimos cómo la recepcionista nos hizo pasar.
Entramos al consultorio,Raymund nos saludo.
- Por favor señorita Mariana tome asiento, dijo
- Yo me retiro, es mejor que estén solos, dije
- Benjamin quédate, es mejor si estoy acompañada, dijo Mariana
- Por mi no hay problema señor Madox, puede quedarse respondió el siquiatra.
Mariana le contó todos los sueños y episodios extraños que la atormentaban, nunca rompimos el lazo de nuestras manos unidas. La parte donde contaba que el suelo se abría en dos y ella era arrastraba al infierno, hacia que se desestabilizará.
De verdad que sufría por esas pesadillas, el siquiatra le recomendo sesiones, sería 3 por semana, él quería descubrir la raíz de todo.
Mariana estaba tranquila, quizás Raymund era la persona que le mostraría el por que, tiene esas visiones tan horribles.
Salimos del centro médico, antes de subirnos al carro le pregunté.
-¿Donde quieres ir?
- Llévame a la cabaña, deseo que terminemos lo que empezamos en tu oficina. Respondió dejando un sutil beso en mis labios.
Vi como se subió al auto, yo también lo hice, di las indicaciones que nos llevaran a la cabaña.
Todo el camino yo estuve ansioso, no entiendo que me pasa, por que el hecho de estar con una mujer me causa tantas mariposas en el estomago.
Llegamos a la cabaña, Mariana entró primero, vi como el vestido quedó a sus pies, comenzó a caminar hacia las escaleras, ellas llevaban hacia la habitación, podía ver su hermoso trasero moverse al ritmo de sus pasos. Yo no me quedaría atrás, me quite mi chaqueta y comencé a soltar mis botones.
Mariana se paró enfrente de las habitaciones.
- La mía es la de la derecha, dije
Ella entró, yo seguía sus pasos, mis ojos no daban crédito a lo que veían, la ropa interior de Mariana estaba en el suelo.
Ella seguía el camino totalmente desnuda…
- Ven por mi Benjamin, dijo dando la vuelta para que pudiera apreciar su cuerpo.
- Mariana… susurré
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Updated 41 Episodes
Comments
Eri Cruz
ufff 🔥🔥🔥🔥 van a arder estos dos
2024-10-17
0
Flavia Claramunt
😂😂😂😂
2024-09-07
1
Luz Salazar
UMM Mariana puede ser reencarnada
2024-09-02
0