La brisa del viento choca directamente en mi cara y abro los párpados lentamente, miro detenidamente el lugar donde me encuentro.
Es un cuarto blanco que posiblemente sea el tamaño de todo mi departamento con diseños hechos de oro, levanto la vista inconsciente porque sentí una mirada y veo a un chico.
—Ay que feo mi caso no morí - Digo desilusionada.
—Eres la primera persona en toda mi existencia que e visto que se desilusionada por no haber muerto -dice el chico de probablemente 19 años.
—Mi amor, yo soy única claramente no voy a llorar por morir.
—Ya me di cuenta, por eso querida te tengo una misión.
—Después de la grandiosa misión puedo morir en paz ¿verdad?
Miro su apariencia del chico que Dios sabrá como se llama y quien es.
Altura aproximadamente de un metro y 76 centímetros, pelinegro con ojos grises, piel blanca y limpia, mandíbula marcada, labios rojizos y finos, espalda ancha y lleva una extraña túnica color cobre.
—Una foto te dura más, mi amor - dice el pelinegro - No me digas pelinegro - dice poniéndose una mano en la cintura.
—¿Cómo te digo entonces? No es mi culpa que tengas mala educación y no te presentes como es debido. - Digo retándolo con la mirada y poniéndome las dos manos en la cintura como forma de burla de su pose.
—Nos salió salvaje la muchacha, relájate fiera no fue mi culpa que te matarán, por una perra envidiosa -Hablo el pelinegro.
—Que yo sepa es Dios quien elige nuestra hora de partida. - hablo mirándolo con enojo, por este ser no me despedí de mi familia.
—Cariño, te equivocaste de Dios - dice con tono burlón el " apodo" para sentándose en unos columpios que mágicamente aparecieron y es literal.
—Esta bien -asiento entendiendo - ¿Entonces por qué estoy ante ti y no con el imbécil que tomo la decisión de matarme?
El pelinegro me hace una seña con su mano para que me siente en el columpio del al lado y yo voy al lugar donde me indico, hace tiempo que no me subía a uno, no me importa si suena infantil por querer subirme a un columpio.
—Que no me digas pelinegro, me presento soy Damon Dios de la reencarnación.
—Bueno - Digo sin tomarle mucho importancia.
—Mujer quien te entiende - Dice este con tono dramático - Bueno a lo que viniste.
—Por favor ilumíname Dios de la reencarnación con tu sabiduría. - Digo en tono sarcástico.
—Ey el tono, estás ante un Dios -Dijo el muy digno - Y no cualquiera.
—¿Te pregunte? -Hable para picarlo más.
—Ah -Este pareció confundido y lo pensó por un momento - ¿Si?
—¿Me preguntas o me respondes?
-Hable con tono docente.
—Pero vamos a haber, ¿Quieres saber por qué estás acá o no? -Dijo él perdiendo la paciencia.
Lo mire con una mueca de burla en la cara y asentí rápidamente, riendo para mi misma por la cara de indignación que tenía.
De la nada, lo prometo, de la nada este me señala con un dedo y me hace flotar, miró mis pies en pánico los agito con miedo intentando llegar al suelo y el Dios antes parlanchín me ignora olímpicamente.
Él sigue caminando en silencio hasta que llegamos a un área tipo parque con una fuente de mármol totalmente blanca.
—Solo quería traerte acá.
—¡¿Y traerme requiere que ande flotando tipo Supergirl?! - le grito cuando estoy pisando el suelo de nuevo, me aferró a la fuente importandome poco el agua que me moja.
—Obviamente, pero ese es otro tema a lo que vinimos y no hables cuando estoy explicando - dice sentándose en el borde de la fuente.
—Si señor - Digo finalmente, no podía negar que tenía curiosidad.
—Bueno, debido a una falla del sistema moriste y desde ahora te pido una disculpa, ya que no pudiste disfrutar tu vida de nuevo - lo último lo dice en un susurro casi no audible - Por eso te mandaron ante mí para que reencarnes en el último libro que leíste debido a que a ningún Dios le gustó el final y a ti tampoco, desde ahora te voy diciendo que ahí algunas cosas que sucedieron que no fueron contadas y depende de ti cambiar el final.
—A que te refieres cuando dijiste "no pudiste disfrutar tu vida de nuevo" ¿cómo que de nuevo? - Damon mira el piso bajando la cabeza.
—Por que en tus tres vidas que tuviste nunca tuviste un final bonito que digamos, ni mucho menos lo disfrutaste tu tiempo viviendo. - dice y levanta la cabeza.
—Es lo que tocó -Digo encogiendo me de hombros sin tomarle demasiada importancia.
—Lo siento mucho, viviste muchas cosas malas en tus vidas y nunca pudiste ser feliz. - Se disculpa él y yo solo le sonrió sin entender su actitud.
Todo es cada vez más raro y yo que pensaba descansar tranquilamente sin mucho drama, ahora voy a tener más drama que una novela turca.
—Como método de disculpas los Dioses y yo quedamos en que cuando reencarnes en la siguiente vida vas a seguir teniendo tus recuerdos de la vida pasada y que vas a tener cierto poder único en ese mundo todo depende de ti, por favor lucha por tu felicidad. - dice con una dando una media sonrisa, parecía casi nostálgica - Sé que no te acuerdas de mí, pero quiero que sepas que tu amigo te sigue queriendo, desde tu primera vida y todas las que tuviste, te prometo que tendremos nuestro final feliz, mi reina.
Antes de que pueda formular una palabra para preguntarle, pero todo se puso oscuro repentinamente, abrí los ojos y los cerré con fastidio por la luz reciente.
—Médico, dígame por qué mi bebé no llora - La voz de una mujer llega a mis oídos.
—Papá porque mi hermanita no llora ¿le paso algo? - escucho la voz de un niño.
—No lo sé, Samuel. -Una voz profunda e imponente se escuchó en la sala de parto, parecía que trataba de relajarse para no asustar a su hijo, pero fallaba por los nervios de que le pase algo a su esposa e hija.
—La bebé está completamente sana, duquesa. - dijo otra voz, casi rodé los ojos.
Este lugar parece un concierto, ¿Cuál es la necesidad de traer a tanta gente? abrí los ojos lentamente mirando al médico que me tenía en brazos.
El médico se quedó callado repentinamente, mirando con sorpresa fijamente, podía sentir leves temblores en su agarre.
...<¿Y a este que bicho le picó?>...
La sala calló un absoluto silencio, se podía escuchar la lluvia caer salvajemente por la ventana y miró hacia ella, viendo el cielo de un plomizo espeso, sentí la necesidad de extender mis manos hacia la ventana y rápidamente un majestuoso trueno resonó por toda la mansión.
Rei alegré agitando mis manos dónde había aparecido aquel trueno tan impresionante y otro trueno resonó en la mansión, grite de alegría riendo era tan hermoso de verlo, aquel trueno no era normal, era un violeta eléctrico y se veían de manera impresionante.
Cuando el cielo se despeja de aquella tormenta eléctrica, me aburro y cierro los ojos, al hacerlo todos salen de su shock repentino y el médico finalmente recupera el habla.
—Extrañamente, la niña no lloro eso es poco común. - dice la voz del médico de la familia - Felicidades su niña es muy poderosa incluso se podría decir que más que el emperador y su familia.
Es lo último que logro escuchar ya que me quedo dormida del cansancio.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 40 Episodes
Comments
Ivon Caraballo
jajajaja me encantó esta frase... verdaderamente no hay novelas más dramáticas
2024-07-03
3
Diane Tsubaki
quiero más capítulos, autora, no me dejes mucho tiempo esperando
2023-02-09
2