¿Estoy muerta?

Estoy por dirigirme a la puerta de mi departamento cuando paro en seco cuando mi cuerpo se paraliza y me da un dolor de cabeza que me obliga a cerrar los ojos.

—¿Qué paso? ¿Dónde me encuentro?

¡Juro que si esto es una maldita broma, les pateare el cu...!

—Que agresividad, mi reina. - dijo una voz masculina que extrañamente me resulta conocida.

—¿Quién eres? ¿Quién te crees para decirme "mi reina"? No te permití que me llames así. -Hable a la defensiva, mirando a todos lados buscando al individuo de aquella voz.

—Pronto sabrás quien soy, mi reina. -Contesto de manera tranquila.

Mis oídos captan pasos firmes y me levanto rápidamente, al darme cuenta que estaba tirada en la superficie donde me encuentro y me pongo en posición de combate.

—Pronto nos volveremos a ver -me susurro aquella voz en el oído, me tense en mi lugar y rápidamente me di la vuelta para poder verlo cuando...

Me levanto de golpe y miro mi reloj celular, me queda media hora, necesito ir al comando lo antes posible, arreglarme para la misión, maldigo el momento en el que rechace la cita con el estilista.

—Carajo - maldigo en voz baja al idiota que me hizo desmayar - voy a llegar tarde por su culpa, desgraciado.

Agarro las llaves de mi departamento y salgo rápidamente, corro por los pasillos para dirigirme al ascensor y este se tarda demasiado, llevándome a tomar de decision de bajar por las escaleras, una vez llego busco por la cochera buscando mi Lamborghini y salgo hacia la carretera.

—No quiero hacer esto, pero no me queda otra opción. – aceleró y me paso los semáforos en rojos llegando a la central- todavía me quedan doce minutos.

Una vez me registro y corro por los pasillos del comando hasta llegar a la habitación asignada por ser una teniente, me pongo rápidamente el vestido y los tacones a juego que están ordenadamente en el sillón de la habitación.

—Sin duda el azul me queda de maravilla -Me pongo rimel, labial rojo vino y un poco de rubor en las mejillas, por último los lentes de contacto.

Corro por los pasillos una vez que termino de arreglar mi cabello y los tacones me hacen difícil la tarea, pero llego a la sala de junta un minuto antes de llegar a la hora acordada.

—Aquí estoy –Digo enderezado la espalda y con el mentón en alto.

—Ya era hora - habla John que luce un traje a la medida de un tono azul marino con una corbata a juego.

—Disculpe la tardanza, capitán - Digo en voz alta y firme.

—Doy inicio a la misión - ordena el coronel a cargo de la central - el objetivo es capturar al líder de la mafia italiana.

—Señor, si señor -Contestamos al mismo tiempo todos los presentes con tono militar.

Damos un saludo militar al coronel y nos dirigimos a la salida por orden de rango.

Subo al transporte indicado para una misión de infiltrados junto con mi acompañante que vendría siendo John, esta misión consiste en ir a una fiesta del líder de la mafia italiana por el cumpleaños de su hermano menor.

—¿Nerviosa? - dice John.

—John es una misión de alto riesgo, no tengo idea de que podré salir de esta misión con vida, si nos atrapan seré torturada hasta la muerte, la mafia italiana es de temer y más cuando me estoy metiendo con su líder, aparte de eso si se logra con éxito podré ascender de rango y cumplir mi sueño de ser capitana.

Sin darme cuenta habíamos llegado al lugar de la fiesta y miró mis manos unos segundos, controlando los temblores, pongo un semblante inexpresivo metiéndome el papel, jonh y yo compartimos miradas hasta que ambos asentímos de acuerdo, salimos del transporte con porte confiado.

—Muestren la invitación, señores - mostramos la invitación falsa - pueden pasar señores, adelante.

Nos habré camino y yo solo me mantengo con mi rostro indiferente y ojos fríos el papel que estoy llevando es de una mujer fría y calculadora, no se me hace difícil.

Mi papel en la misión era distraer al líder de la mafia, seducirlo para ganar tiempo a mis compañeros, no es como que la idea me agrade, pero así es las medidas que se toman para infiltrados, son los riesgos que tengo que tomar mientras, mis compañeros de la misión buscan el USB y los papeles con información confidencial, habían logrado implementar el vino para drogarlo y que cayera inconsciente al instante, solo tenía que hacer que tomara una copa.

Siguiendo los pasos pactados, distraje al italiano, pero hubo un contratiempo en la misión, así que tuve que llevarlo a una habitación, mis compañeros casi habían sido descubiertos, por el audífono me informaron que se encontraban escondidos en un armario del despacho del italiano, donde se encuentra el USB y los documentos.

—Principessa -Habla el italiano con voz ronca y le sonrió para distraerlo, mientras buscaba el vino con la mirada de manera discreta, suelta un jadeo y empieza a besar mi cuello - Che delizia - suelta el italiano.

El vino había desaparecido, fruncí el ceño confundida, un presentimiento extraño se apoderó en mi pecho, me obligue a sonreír gustosa cuando el italiano levanto la cabeza para besarme con insistencia.

Siento un nudo en el estómago y la maldita sensación de peligro, se empieza a retorcer en mi pecho, no puedo echarme para atrás, es un mafioso que me obligaría de cualquier manera, eso no me conviene en estos momentos.

Sus manos cálidas llegan al cierre de mi vestido, maldigo en todos los idiomas que dominó a los inútiles de mis compañeros por no hacer su trabajo como es debido.

Me planteo mis dos opciones, dejarme llevar y la misión se realice con éxito o dejarme llevar por mis impulsos y reventarle la lámpara en la cabeza para después salir corriendo.

—Dafne, ¿me escuchas? -Hablo Jonh por el audífono.

Fui obligada a desabotonar la camisa del mafioso, Dios sabrá dónde yo saqué la fuerza para partir la camisa y tirarla por algún lugar de la habitación.

—Che Amore selvaggio - hablo en italiano

......

—Si - Me obligue a joder, para contestar al inútil ese de capitán que tenía.

—¿Qué estás haciendo? -Dijo John por el audífono.

...<¿Este es imbécil o mastica agua? Estoy jugando al parchís fíjate >...

—Dolcezza, bella principessa - Hablo nuevamente en italiano –Vuoi giocare per un po'? - <¿Quieres jugar un poco? > Volvió a hablar.

......

—Este, ehh, ya entendí, iba a decirte que los distraigas más y que la botella de vino no fue entregada -Hablo Jonh.

—Certo amore mio. -Hable en italiano, tanto para el italiano como para el inútil de capitán que tenía.

El italiano baja el cierre de mi vestido en alguna parte de la habitación, empieza a mirarme cada parte de mi cuerpo, estudiando lo y analizando, suprimo a mis adentro el bufido de aburrimiento ante las cosas que tengo que aguantar, por mi profesional equipo.

Se acerca hacia mí para besarme, posa su mano izquierda en mi cadera y premio el impulso de darle un manotazo cuando aprieta el agarre, lo maldigo mentalmente cuando su brazo derecho lo lleva detrás de mi espalda con claras intenciones de querer desabrochar mi brasier.

Y se queda ahí, si así de simple se queda ahí, peleando con el broche del brasier mientras me besa para disimular.

............

Me burló para mí misma, suprimo las ganas de reírme en su cara, no vaya a ser que se ofenda por su propia estupidez.

—Dafne, tienes que salir de ahí ¡ahora! -Hablo John por el audífono - Camille vendió información, saben que estamos aqui, vamos por ti y los refuerzos vienen en camino.

Me quedé helada ante la información, totalmente inmóvil y molesta, maldiciendo a la imbécil de Camille, ardida de mierda, sabía que no era buena persona, pero llegar al límite de vender a su propia tropa, era pasarse.

—¿Qué paso, Dafne? Ya te aburriste de jugar a la actriz -Hablo el italiano en un inglés perfecto.

Me quedé helada, este era el jodido mal presentimiento, él ya sabía quien era desde el inicio, me agarró por el cuello, tirandome a la cama rápidamente y me quedé inmóvil al sentir el frío del cañón de aquella arma en mi frente.

—Al cabo que ni quería -Hable finalmente con una sonrisa de burla - apreté el botón para trasmitir el mensaje de mi audífono - Jonh dile a mi familia que los amo.

—No, Dafne escúchame, estamos en camino, aguanta -Hablo un desesperado Jonh.

Sin darme opción de contestar el italiano llevo el dedo al gatillo y dijo.

—Ibas a tener un destino espectacular, podrías haber sido la dama de la mafia, pero decidiste ser un simple peón para el gobierno - Sin darme opción de contestar jalo el gatillo.

Un impactante dolor en mi frente, me hizo querer gritar del dolor, no tuve el tiempo, por qué tan pronto como me dolió dejo de hacerlo y todo se volvió completamente oscuro.

Abrí los ojos lentamente, mirando extrañada a mi alrededor.

—¿Estoy muerta? -Me pregunte en voz alta.

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Comments

Alissen Rodriguez

Alissen Rodriguez

Casi siempre el primer capítulo es muy bueno dando la introducción de como vivió y el final de la vida de quien trasmigra para iniciar otra, lo malo que como ya dije la mayoria de las veces son por situaciones emocionantes uno se queda intrigado con qué pasó con los causantes de la muerte y lamentablemente casi siempre no hay respuestas porque ahí quedó la historia de su vida pasada.

2024-09-04

1

Ivon Caraballo

Ivon Caraballo

espectacular capitulo....se me arrugó el corazón con el mensaje para su familia

2024-07-03

0

Mega Valo

Mega Valo

este muy buena, ojalá sigas así

P.D: me encantan éstas escenas +21

2023-04-10

10

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