Fumiko: Esta bien, les mostraremos las instalaciones del instituto. ¡Andando!
Los humanos se subieron al carro de Kenta mientras que los demás abordaron el vehículo en donde anteriormente fueron traídos. El grupo bajó hasta las puertas de la escuela, un enorme edificio de cinco niveles protegido por un barandal alto de cuatro metros y puertas de reja negra. Kinto lo vio y no se impresionó del todo, en cambio Theron se le hizo inmensa y agradable.
Natku: ¿Aquí es?
Kenta: Si, hoy están haciendo los preparativos para iniciar el curso mañana, así que podemos entrar.
El grupo ingresó al edificio y se topó primero con el área de lockers.
Fumiko: Aquí podemos guardar nuestros libros y herramientas para estudiar.
Shun los vio muy de cerca y se decepcionó.
Shun: Es muy pequeño, ¿cómo podré guardar un arco de flecha en este diminuto espacio?
Fumiko se quedó extrañada, mirándolo como si el chico no entendiera nada.
Leyai: Ella se refiere a libros o lápices para escribir, idiota.
Kenta: S-sigamos caminando…
Los jóvenes caminaron por los pasillos y entraron a un salón, pupitres de mesa con silla alineadas en seis filas con siete lugares cada una, un pizarrón enfrente con un escritorio y silla por delante.
Haku: ¿Esto es un salón?
Kenta: ¡Sí! Adelante estará el profesor y los alumnos se sientan frente a él. En el pizarrón escribe anotaciones y ustedes deben copiarlo.
Theron: ¿Hay que pasar todo el día aquí?
Kenta: No, también tenemos otras actividades. ¡Vamos!
Fueron hasta el área de tiro con flecha, una arena pequeña con varios tiros al blanco en el extremo contrario a las gradas.
Amei: Aquí se practica el tiro al blanco, hay un equipo que practica para ir a otros países a ganar premios.
Leyai: Esto es lo que necesitas, Shun.
Shun: Si esto existe, entonces vendré a la escuela y entraré a esta práctica.
Amei: ¡Genial! Entonces les mostraremos otro sitio.
En otro lugar, el grupo fue a la alberca semi olímpica que estaba a un lado de la escuela.
Kenta: Aquí practican natación y clavados, en el verano la pedimos prestada para refrescarnos y divertirnos.
Theron: ¡Que sitio tan genial! ¡Es justo lo que necesito! ¡Yo también vendré a la escuela!
Kenta: ¡Bien!
Ahora tocaba el invernadero de la escuela, donde se resguardaban varios tipos de planta y el grupo de biología botánica se reunía.
Fumiko: Este es el invernadero…
Natku: ¡No digan más! También vendré a la escuela
Todos sabían que el chico verde reaccionaría positivamente al entrar al invernadero. El grupo se movió hasta la pista de correr, un área ovalada con pasto en su interior.
Kenta: Aquí se practica el atletismo, carrera con obstáculos y cada año se hace un festival donde se instala en el área central.
Issei: ¡Al fin algo para mí! ¡Cuenten conmigo para venir!
Los jóvenes salieron al patio donde había una cancha de futbol, Issei se impresionó por las dimensiones y las dos porterías que había en cada extremo.
Amei: Aquí se practica el futbol, que es patear el balón hasta meterlo en una de esas porterías.
Kinto: ¿Hay otros sitios como este?
Amei: ¡Sí!
El maestro tierra quiso ver por sus propios ojos que clase de áreas tenia la escuela para que él pudiera ejercitarse y medir su fuerza. El grupo llegó hasta la cancha de basquetbol, con un pasillo elevado a la mitad de la altura del sitio, ideal para animadores.
Fumiko: Esta es la cancha de basquetbol, el deporte consiste en lanzar el balón con las manos hasta esas canastas que están en los lados. También usamos el área para que otros deportes practiquen, como gimnasia o el grupo de pelea.
Kinto tumbó a Issei, quien estaba a lado de Fumiko para apartarlo.
Kinto: ¿Hay un equipo de pelea?
Los ojos del maestro brillaban con intensidad al saber que podía golpear a alguien.
Fumiko: Así es, practican tres veces por semana aquí o en la cancha de futbol.
Kinto: ¡Cronh! ¡Vendremos a la escuela también!
Cronh: ¡Sí!
Sobre la cancha, Takeo los vigilaba de cerca, cuando escuchó que iban a ingresar a la escuela, el joven chistó de molestia y se fue para no ser visto, aunque Cronh ya se había dado cuenta de su presencia desde que entraron a la cancha. Saliendo de haber conocido la escuela, Leyai le sonreía triunfante a su hermano de tierra.
Leyai: Sabía que ibas a aceptar venir.
Kinto: ¡Sólo lo hago para poder practicar y golpear a alguien!
Leyai: Tienes prohibido usar toda tu fuerza, recuerda que sólo son humanos.
Kinto: Bajaré mi nivel, tampoco quiero matar a un mortal.
Ya casi acercándose a la salida, un grupo de chicas accedían para inscribirse al nuevo curso, cuando vieron a los jóvenes, se detuvieron en seco, mirándolos de arriba abajo. Leyai y Kinto, quienes iban adelante del grupo, se percataron de la gran atención que le ponían las mujeres. Ambos detuvieron su caminata viendo con extrañeza la mirada perdida de las jóvenes, por consiguiente, los demás se acercaron para ver qué pasaba. Los humanos que los acompañaban vieron desde más atrás la situación y solo esperaron a ver cómo reaccionaban.
Kinto: ¿Qué pasa, hu…?
Leyai le dio un golpe en el estómago para callarlo.
Leyai: Disculpen, nosotros ya nos vamos.
El ojos rojos jaló a su hermano y le señaló a los demás que siguieran de largo. Las estudiantes vieron a cada uno y todos denotaban presencia en la escuela; cuando estuvieron en la calle, los humanos detrás de ellos solo veían con impresión la cara de enamoradas del grupo de chicas.
Kenta: Creo que esto va a ser un problema…
Fumiko: Es imposible que ellos no destaquen…
Shindra: Y así va a ser con todas las chicas…
Amei: Espero que no pase de solo ser admirados…
Por la tarde, fueron a un centro comercial para comer algo, en el restaurante el grupo se sentó en una mesa comunitaria, Issei se acercó al mostrador donde había una cajera para tomar su orden y el joven empezó a hipnotizarla para que les dejara gratis los alimentos. Fumiko vio la escena y se burló.
Fumiko: Es una gran ventaja que haya venido Issei, así nos ahorramos la comida de hoy.
Leyai: Con sus ojos puede atrapar a cualquiera.
Le dio un sorbo a su vaso de agua, que es lo primero que ofrecen en ese restaurante.
Amei: No es el único que atrapa atención.
La chica señaló a las puertas del baño de caballeros, donde estaba Haku rodeado de tres meseras que le preguntaban quién de las tres podría atender la mesa.
Shun: De seguro es por la forma en cómo dispara sus feromonas.
Kenta: ¿Lo hace a propósito?
Shun: No, así son los de fuego.
Theron bebió todo su vaso de agua y Cronh le dio el suyo, ya que el ojos de gato se veía sediento. Un par de chicas se acercaron a los soldados y les sonrieron nerviosas.
Chica 1: Disculpen, ¿nos podrían dar sus números?
Theron: ¿Número?
Chica 2: ¡Sí! Para mantenernos en contacto.
Leyai suspiró de cansancio e interfirió.
Leyai: Lo siento, señoritas. Ellos no tienen número.
Chica 1: Ah… que lástima…
Chica 2: Entonces, ¿nos quieren acompañar a nuestra mesa?
La mujer señaló atrás, donde estaban otras dos chicas mirando su mesa.
Kinto: Ellos no se moverán de aquí, son nuestra responsabilidad.
Chica 2: La invitación también es para ti, guapo.
Chica: 1: Y para el chico de tu derecha.
Las chicas miraron a Shun, quien casi se ahogaba con el sorbo de agua que dio, les sonrieron a ellos y a los soldados, esperando su respuesta. Otra de las chicas se acercó y miró a Natku de forma atrevida.
Chica 3: Estamos esperando a otra amiga, ¿Por qué no vienes con nosotros, chico de camisa blanca?
Kenta, Fumiko y Amei vieron impresionados como las chicas les coqueteaban a los maestros y soldados. Por atrás llegó Shin, quien había ido al baño antes de que todos se sentaran, se acercó a las tres chicas y las miró fijamente.
Shindra: Disculpen, ninguno irá con ustedes.
Chica 1: ¡Ah! No te preocupes, solo dinos quién de ellos es tu acompañante y no lo invitaremos.
(Con “acompañante” la chica se refería a “novio”)
Shindra: Los seis son mis acompañantes…
Fumiko escupió el agua que estaba tomando, empapando a Kenta en la cara.
Shindra: También incluyo al que está en el mostrador y al que está con las meseras.
Chica 2: ¿Q-qué…?
Chica 3: ¡Es imposible que tengas a los ocho…!
La morena tomó de las ropas a la ultima chica que se acercó y la acercó más a su cara para que pudiera verla mejor.
Shindra: O se largan o les daré una lección que nunca olvidarán.
Shin le sonrió maliciosamente y la chica pudo notar como un par de colmillos empezaban a brotarle, eso la asustó demasiado, se zafó de ella, tomó a sus amigas y salieron corriendo, llevándose a la cuarta que estaba sentada, detrás de ellas fue corriendo un mesero, quien les gritaba que pagaran la cuenta.
Issei: ¡Chicos, miren lo que traje! La cajera fue muy generosa y nos dio comida… ¿?
El ojos amatistas vio a los tres humanos que estaban temblando del miedo observando a Shin, quien veía hacia la puerta del restaurante.
Issei: ¿Pasó algo?
Leyai: Nada, te estábamos esperando.
Shun: Trae a Haku aquí, lleva un rato con esas humanas.
El mayor fue hasta el grupo y trato de convencerlas de soltar al soldado. Leyai vio el estado de shock en que estaban los humanos y les lanzó un poco de agua.
Leyai: ¡Hey, humanos! ¡Reaccionen! Les prometo que llegando les contaremos todo, ¿de acuerdo?
Los chicos asintieron fuertemente, todos se sentaron y empezaron a comer. Más tarde, casi anocheciendo, el grupo regresó a la casa de las afueras, bajaron de los autos y Kinto detuvo a Cronh.
Kinto: Cronh, lleva a Shin al patio de atrás y entretenla un rato, debemos hablar con los humanos.
Cronh: ¿Y que hago para que no entre a la casa?
Kinto: No lo sé, aléjala de la casa con cualquier pretexto.
Cronh: Sí, maestro.
El soldado alcanzó a Shin, quien ya había abierto la puerta, le dijo algo al oído y ambos corrieron hasta salir al patio de atrás y alejarse un poco. Dentro de la casa, los humanos se sentaron en el gran tapete de la sala y los demás en los sillones que la rodeaban.
Amei: ¡Ahora sí nos van a decir qué es lo que pasa con Shin!
Issei: ¿Por qué? ¿Sucedió algo mientras no estaba?
Fumiko: ¡Shin amenazó a unas chicas! Pude ver claramente que les sonrió mostrándoles… c-colmillos…
Issei: Ah… eso…
Kenta: Lo toman muy a la ligera, ¡eso no es normal!
Kinto: Lo es para nosotros.
Los humanos lo miraron confundidos.
Leyai: Bueno, antes de explicarles lo de los colmillos, deben saber que Shin… está embarazada.
Los tres se quedaron mudos y se vieron obligados a calmarse un poco.
Leyai: El carácter fuerte y agresivo que tiene Shin es porque está embarazada del soldado de este idiota, y de este idiota.
Esto lo dijo señalando a Kinto, quien se molestó por el calificativo.
Leyai: Cuando la humana queda embarazada, adopta un poco el carácter de quien la embarazó…
Shun: Y como los de tierra tienen una actitud agresiva cuando se enojan, pues actúan de manera arbitraria.
Amei: P-pero sigue siendo Shin, ¿no? Comprensiva, agradable…
Natku: Claro que sí, eso no ha cambiado, solo no se asusten si de vez en cuando es fría y calculadora.
Kenta: Ah… ¿y los colmillos?
Leyai: Es parte de lo mismo, sus colmillos la catalogan como parte de nuestro mundo.
Natku: ¿Tienen alguna otra duda?
Kenta: Ammm… no, eso creo.
El joven pensó un poco y recordó algo, sacó su celular y empezó a buscar un número.
Shun: ¿Qué es eso?
Amei: Es un teléfono celular, lo usamos para llamar a otros a larga distancia.
Fumiko: ¿A quién llamas?
Kenta: A Mako, sé que, si él escucha esto, tendrá alguna pregunta inteligente.
Leyai: Ah, ese chico sabelotodo.
El teléfono empezó a sonar, aplanó la tecla de altavoz y a los segundos, la línea fue contestada.
Mako: ¿Diga?
Kenta: ¡Mako, buenas noches!
Mako: ¡Hola, Kenta! ¿Cómo estás?
Kenta: Bien, amigo. Oye, te marco para que sepas que Shin está aquí.
Mako: Lo sé, hoy vino Tafy a visitarme y me dijo que Shin y los demás estaban aquí.
Kenta: ¿No te dijo nada más?
Mako: No, ella no sabe mucho.
Kenta: Pues te informo que Shin ¡está embarazada!
Mako: ¡No lo puedo creer! ¿Y de quién es?
Kenta: De Kinto, y de su soldado…
Mako: ¡Ay, carajo!
Kinto: ¡¿Qué dijiste, humano?!
El chico de la otra línea se asustó por el grito, Natku e Issei se burlaron por el comentario de Mako, pero rápidamente tomaron compostura.
Kenta: Mako… estás en alta voz.
Mako: Ah… gracias por avisar…
Leyai: Mako, le dijimos a tus compañeros humanos que Shin esta embarazada de esos dos y que adoptó un poco del carácter de ellos, por si alguna vez la notas diferente, es por eso.
Mako: Entiendo.
Fumiko: También le salieron colmillos, como a ellos.
Mako: No es extraño, si es una de ellos, es normal que también tenga características físicas de ellos.
Kenta alzó su pulgar como muestra de que su amigo era muy inteligente para asimilar las cosas.
Amei: Te marcamos para que puedas hacer una pregunta que despeje dudas.
Mako: De hecho, tengo una, ¿desde cuándo está embarazada?
Kinto: En su tiempo, diría que, un mes… aproximadamente.
Mako: ¿Y cómo ha asimilado el estar en este mundo de nuevo?
Amei: Ella me dijo que se sentía extraña, ya que nadie, a excepción de nosotros, la recuerda.
Mako: ¿Está ahí Shin?
Kinto: No, mande a Cronh para que la lleve afuera mientras hablamos.
Mako: Ah… dejaron a los tortolitos solos…
El joven dijo eso de forma divertida, Kinto frunció el ceño confundido, después reaccionó y salió corriendo de la casa, hacia la parte de atrás, los humanos solo se rieron un poco por la escena y volvieron con Mako.
Mako: Salió corriendo, ¿cierto?
Kenta: Sí.
Mako: De seguro fue a ver qué están haciendo, no los esperen para cenar.
Amei: Bueno, Mako, te dejamos, nos vemos mañana en la escuela.
Mako: ¡Claro! Nos vemos mañana.
Kenta colgó y guardó su teléfono.
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