INTRUSO

Dan salió de la ciudad en la noche y llegó a otra megalópolis donde nada de lo que ocurrió en Westerland importaba.

La nueva ciudad a la que llegó Dan poseía la gran e imponente ARCA 13, la más grande de las ARCAS, aunque esta permanecía apagada y desmantelada debido a que sufrió saqueos por parte del gobierno local para usar los recursos en la ciudad.

Cuando Dan dio un solo paso dentro del territorio con un arma, los centinelas de aquella ciudad lo interceptaron y detuvieron mucho antes de pisar siquiera cerca de los pueblos cercanos a la ciudad. En medio de un desértico bosque de altos pinos, varios centinelas se cruzaron en su camino.

"Baje obligatoriamente del vehículo sin armas y con mucho cuidado y delicadeza. Cuenta con 60 segundos para estar fuera o abriremos fuego-", le advirtió el centinela.

Al ver este comportamiento, Dan creyó que estaba entrando en una ciudad que había sido invadida por los Effingo Cibum o por los nuevos extraterrestres.

"No me encuentro infectado", exclamó gritando mientras bajaba del auto y haciendo un pequeño movimiento brusco con su pierna.

El centinela líder del grupo reaccionó a su pierna y disparó con un arma similar a la que usó con aquellos niños. El disparo llegó a su rodilla con un tino increíble y separó su tibia del fémur, haciendo que Dan gritara de dolor y cayera al piso sorprendido al verse sin pierna y por el dolor que sentía.

"No autorizamos ninguna interacción directa con nosotros. Será llevado a una clínica especializada de las células de la policía donde se analizará su vehículo, la procedencia del mismo, así como el armamento no autorizado que posee", sentenció el centinela.

Dan ni siquiera prestó atención a lo que los centinelas decían o hacían, pues miraba su pierna jadeando de dolor. De su pantalón sacó otra arma y disparó a un centinela, dejándolo averiado y desmantelado. Sin embargo, los otros 4 centinelas lo desarmaron y lo durmieron a golpes. Su rostro quedó tan hinchado que no podía ver.

Una vez sometido y controlado, fue arrestado y llevado en un helicóptero "Búho" (un helicóptero táctico usado incluso en Marte para operaciones de sustracción de minerales en las minas o para combates silenciosos en la oscuridad, por su velocidad y armamento ligero pero destructivo), dirigiéndose hacia la prisión más segura de la tierra, que originalmente debía ser el ARCA 13.

Al llegar, desvistieron completamente a Dan y así debió merodear por la prisión, con ropa completamente transparente. Le cortaron el cabello y depilaron todo su cuerpo, incluyendo cejas y pestañas para poder rastrear sus facciones y retina. Además de esas medidas exageradas, en su cuello instalaron un collar con dos líquidos que podrían inyectarse en dos casos:

En el primer caso, el líquido era transparente, que se activaría con el código S2, que significa que el sujeto ha tenido un problema con otro preso o de otra índole que necesite ser sedado.

En el segundo caso, cuando el código S2 no funciona y está fuera de control por cualquier razón y necesita ser asesinado, se inyecta uno amarillo que poco a poco paralizará su cuerpo y al final su sistema circulatorio, dejándolo sin oxígeno. Se hinchará y tendrá derrames por todo el cuerpo. Y así de sencillo, asesinándolo.

Mientras recorría la prisión hacia su celda, notó algo extraño: había más gente, más gente no de esa ciudad, sino de otro lugar conocido. Incluso algunos rostros eran reconocibles. El ARCA 12 cayó ese mismo día, los calas negras los destrozaron y los supervivientes llegaron a esa ciudad.

Pero aparte de los centinelas que mantenían el orden, había otros humanos que, a juzgar por su apariencia, eran psicólogos.

- Hola Dan - se acercó uno de ellos para interactuar.

- Hola.

- Comprendo que estés un poco confundido.

- Tengo una pierna con una cicatriz casi imperceptible después de haberla visto volar hace unas horas, así que sí, muy confundido.

El psicólogo soltó una risa incómoda y corta para tratar de empatizar, pero Dan aún continuaba muy serio, recto y se podía percibir molesto.

- Sí, los centinelas aplican un orden "peculiar" al momento de mantener el orden, pero los daños son momentáneos. No ocurre nada. No es para preocuparse. La tecnología les permite darse ciertos lujos en combate.

- ¿Quién está a cargo?

- Dan, es mejor que empieces a ubicar el lugar donde estás y cómo funciona todo antes de tomar medidas drásticas, por ejemplo, el funcionamiento de tu collar.

- Tengo que decir algo importante, ¿quién está a cargo?

- Debo insistir en que te relajes y guardes la calma, o ellos harán que te calmes.

- ¡No sabes lo que hay ahí afuera, necesito al que esté a cargo! - exclamó Dan.

- Dan, todo es una ilusión. Si me lo permites, puedo ayudarte. Sabemos todo lo que crees que viviste, pero precisamente es por lo que están todos aquí.

- ¡¿Una broma?! - preguntó Dan.

- Cálmate, por favor, Dan - pidió el psicólogo.

- ¿Es una jodida broma?-

- Dan, si sigues, activarán el código S3 y te asesinarán con tu collar.

- ¡Aléjate! Necesito a quien esté a cargo o voy a traerlo a la fuerza - gritó Dan.

Al escuchar todo el ruido, un centinela alertó a los cercanos y rodearon a Dan, advirtiendo que tomarían medidas si seguía comportándose así y alterando el orden.

Dan, al entrar en un estado mental inestable, se puso en cuclillas y con las manos en la cabeza, se maldijo y comenzó a pensar tan rápido todo.

"Sé que es difícil de aceptar, Dan, pero estás en un hospital psiquiátrico, el más grande, y fue una emergencia debido a las grandes masas de población que salieron de Westerland, todas con la misma historia en conjunto..."

"Necesitamos hacerte más preguntas y análisis para poder comprender por qué todos coinciden con lo mismo y, peor aún, disociaron la realidad en conjunto y con tal exactitud, que aún alejados por kilómetros podían entender lo mismo."

"¿Qué está pasando?" preguntó Dan.

"Dan, comprendemos lo difícil que es para ti, pero estás siendo víctima de un evento que no se veía desde hace muchos siglos. Le llamaron 'coreomanía' en 1518; sin embargo, no sabemos la razón ni lo que está sucediendo que hace posible que aún aislados, puedan contagiarse de esa histeria que hace que se vuelvan violentos..."

"¿Desde hace cuánto están aquí?", preguntó Dan, con lágrimas y decepcionado de que nunca ayudaron mientras eso sucedía.

"Desde el primer brote, una familia salió de la ciudad y al llegar la esposa asesinó a sus hijos con ayuda de su esposo. En un acto final, comieron todas sus entrañas e intentaron atacar a más gente, pero los asesinaron. El presidente ordenó una reforma a las limitaciones de los centinelas y por eso te recibieron de esa forma. Todo el mismo año en que comenzó lo que llamamos DELIRIO COLECTIVO."

Después de escuchar todo ello, Dan se sentó un momento a llorar, a lamentarse y se sintió tan débil. Hasta que llegó un momento en que se le fue el aire y cayó desmayado.

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play