Mientras tanto…
Bae se encontraba a las afueras de la casa de Caín esperando pacientemente si algún demonio se atravesaba por su camino.
Era un día caluroso pero para Bae, era peor que el mismo infierno.
«¡Joder! El sol es un maldito dolor de cabeza.», pensó malhumorado.
A pesar de los años transcurridos, Bae seguía detestando los días soleados.
Él caminaba en círculos hasta que se desvío y giró a la izquierda pero accidentalmente chocó con una transeúnte…
Era una chica de complexión delgada; llevaba un vestido desalineado dónde dejaba ver su tez pálida al igual que sus huesos y una larga melena oscura cubría su rostro.
Bae miró fijamente a la chica desconocida.
Por alguna extraña razón, le llamó la atención de esa mujer.
Por otro lado, la chica con una expresión aterrorizada se encogió de hombros ante el hombre que tenía enfrente.
—¡Hija de put*! —se escuchó a lo lejos.
De inmediato, la chica se pusó en alerta.
—¡¿Dónde te metiste?! —se volvió a escuchar con un tono feroz.
Bae lanzó su mirada periférica y se percató que un hombre aparentemente ebrio se acercaba.
Ella temblaba de pies a cabeza; no podía evitar sentir pavor ante el peligro que se avecinaba.
«Si me atrapa, me dará otra paliza.»
Bae respiró el miedo de la humana haciendo que sus instintos demoniacos salieran a relucir.
«Es una buena presa para mi vitalidad.», pensó.
Pero él se reprimió, no era momento para consumir energía humano y menos de alguien débil que huía de otro humano.
Enseguida Bae, sin pensarlo dos veces tomó del antebrazo a la chica.
—Ven aquí. —murmuró él.
Ella no pudo reaccionar y se dejó guiar por el hombre.
Bae la cubrió con sus fornidos brazos y al mismo tiempo sus poderes demoníacos surtieron efecto.
—¡Sal dónde estés! —gritaba el sujeto.
«Esta cerca. ¡Me va atrapar!»
Aquel hombre que buscaba a la chica pasó cerca de ellos pero ambos fueron desapercibidos ante el hombre.
Bae esperó unos segundos hasta que el hombre cruzó la otra vereda; podía sentir perfectamente como el corazón de la chica latía descontroladamente.
—Se fue. —musitó él.
Entonces soltó a la chica.
Ella estaba tan asustada que sus lágrimas salieron inconscientemente; retrocedió unos pasos para tratar de tranquilizarse.
«¿Hm? ¿Por qué me siento extraño?», se preguntaba Bae confundido.
La chica también estaba extrañada ya que nadie la había ayudado desde que tenía memoria.
Cada vez que huía de su tío ebrio, y ella buscaba ayuda, la gente la miraba con indiferencia.
Bae seguía creyendo que el ser humano era débil y miserable.
«Vaya. No está en mis términos ayudar a un humano.»
Él se reprendió por dentro.
—Gra-Gracias. —dijo la chica en un hilo de voz.
No era insólito que un humano agradeciera después de recibir ayuda pero Bae, lo vió de otra manera.
Esta chica había provocado su atención ya que ella le había agradecido sin verlo a la cara.
Él frunció el ceño.
—T-Tengo que irme. —mencionó ella.
—¿Ah?
¿Por qué ella no lo veía a la cara?
«Ja Ja Ja. No puedo creer que me sienta molesto.»
Bae: —¿Por qué huías de ese hombre?
Él quería conseguir que la chica lo mirará a los ojos, sin embargo, ella no habló.
«¡Tsk!»
—¿Acaso le robaste? —agregó él con un tono desdeñoso.
Entonces, ella levantó la mirada; su rostro quedó al descubierto al igual que los moretones que tenía.
—No soy una ladrona. —gruñó con una mueca de disgusto.
Sin importar como se viera, no dejaría que su poca dignidad fuera pisoteada.
Sus ojos cafés claros se volvieron a cristalizar.
—S-Señor le agradezco que me ayudará pero usted es igual que los demás.
«¿Señor? ¿Me veo tan viejo?»
Bae quedó sin palabras ante la contundente actitud de la chica.
Estaba absorto ante el rostro de ella; una tez pálida y una belleza inigualable a pesar de esos moretones.
Él se perdió en sus propios pensamientos hasta el punto de llevar inconscientemente su mano hacia el pómulo de ella.
—Señor, ¿Qué hace? —preguntó casi tartamudeando.
Fue un toque suave de parte de él que la hizo sentir muy avergonzada.
«Su aura…su piel, es como si fuera…»
El pensamiento de Bae fue interrumpido ante el manotazo que le propinó ella.
—¡E-Es un loco! —exclamó.
Ella salió corriendo del lugar dejando a Bae desconcertado.
«Ese señor…¿por qué acarició mi cara con tanta gentileza?»
Para Yazz (la chica), era también la primera que un hombre la tocaba sin que hiciera una expresión de lástima o repulsión.
Bae observó la palma de su mano.
«¿Qué carajos acabo de hacer?»
Creyó que estar en el mundo humano lo había vuelto un poco sensible.
Sacudió su cabeza y decidió olvidar el asunto.
No quería volverse a topar a esa chica desconocida.
...De vuelta al Colegio
...
Fathnir fue presentado como “la nueva estudiante transferida” de un país extranjero.
Las clases marcharon sin problema alguno, excepto por él ya que no pertenecía al mundo de los humanos y era incomprensible entenderlos.
«No soy un genio y las clases se están volviendo un lío.»
Fathnir estaba más que frustrado, no importaba si era un demonio, no podía usar al cien por ciento sus poderes.
Bueno, llegó el receso; su misión era simple, seguir y proteger a Caín de otros demonios.
Pero hasta en eso ya estaba fracasando.
Una vez todos salieron, él perdió de vista a Caín.
Sin darse cuenta, llegó a las aulas de la otras clases conocidos como “los marginados” por sus notas bajas.
«¿Adónde se metió? ¡Que lío! Imposible acostumbrarme a este estado.»
Fathnir subió las escaleras llegando a los pasillos “prohibidos” pero claro él no sabía nada.
Los pasillos prohibidos se refería a que se estaba metiendo en una zona peligrosa donde algunos estudiantes se reunían para intimidar a otros a tal punto de quitarles sus pertenencias.
Por ir a prisas, tropezó con otro estudiante cayendo de rodillas.
Él había llegado a una aula dónde se topó con un grupo de estudiantes problemáticos.
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Updated 133 Episodes
Comments
Sandy Cárdenas
😯😯 se va a enamorar!! 😃🤭
2023-01-02
0
Sandy Cárdenas
😂😂
2023-01-02
0
DIYI Martinez
..
2022-12-22
0