Caín no podía procesar las palabras de la mujer y tampoco entendía lo que sucedía en su cabeza.
Mientras tanto, Bae seguía sonriendo de forma burlona.
Enseguida se recompuso al observar que Caín estaba callado y la mujer quejándose porque la llamaron “señora.”
—Bueno, comportate Madel. No actúes como una niña. —espetó Bae.
«Si se entera que él me confundió con un cobrador, se burlaría hasta el cansancio.»
La mujer es Madel, la segunda hermana de Aish.
Ella suspiró y guardo compostura.
Por consiguiente volvió a mirar a Caín, su sobrino.
Por dentro, ella se sentía feliz y extasiada por tenerlo de frente.
—Es igual a ella pero con la diferencia que él tiene un lunar que destaca a simple vista…
Caín quedó más confundido.
¿Con quién lo estaban comparando?
«Su lunar es parecido a…», el pensamiento de Madel fue interrumpido.
—Madel, confundes al muchacho. Mejor
entremos primero. —dijo Bae.
“Ey mujer él no sabe que tiene una hermana y no es momento para que se enteré.”, le dijo Bae por telepatía.
Ella lo entendió enseguida.
—Bien, hay que entrar.
Los tres entraron a la enorme residencia dirigiéndose a la sala de estar.
Caín se sentó en medio de los dos pero con su respectiva distancia.
Él no quería perder tiempo valioso así que fue directo al grano.
Dirigió sus ojos a Madel quien le sonrió plácidamente.
—¿Tú eres mi tía? —inquirió Caín sin expresión alguna.
Él solo buscaba una respuesta concreta sin mezclar sus emociones.
«Estoy seguro que esta mujer dirá una tontería.», indagó Bae.
Y bueno, Caín no se esperaba dicha respuesta:
—¡Oh Wow! Ahora que te escucho con más claridad, tu voz es sumamente grave a tu edad. —dijo emocionada.
«Esta mujer…¿qué le pasa?»
Caín frunció el ceño.
—Pff. Que no te asusté su personalidad, ella siempre ha sido así.
—Oye Bae, no digas eso delante de él; tendrá una mala impresión mía.
—La mala impresión ya la tengo. —intervino Caín.
Madel puso una expresión afligida.
«Ni siquiera titubeó en responder. Igual que Aish con esa cara de poker.»
Caín suspiró.
—Bien, a todo esto…¿quiénes son o más bien qué son?
Una pregunta deliberada que impactó de cierta manera a Bae y Madel.
Ambos se miraron fijamente como si se comunicaran en silencio.
Caín estaba llegando al límite de su paciencia.
—Mm. Tú dices conocer a mi mamá y “padre.” —señaló a Bae.
—Y tú me has llamado “sobrino.” —señaló de igual manera a Madel.
—Asi que quiero respuestas. —agregó con firmeza.
«Estoy aquí para saber lo que soy y estos solo dan vueltas al asunto. Que tedioso.»
Bae: —Este momento llegaría y las respuestas a tus preguntas, lo obtendrás.
—Asi es. Te llamé sobrino porque lo eres; llevas la sangre de mi hermano, tú eres su linaje puro porque llevas la sangre de…
—¡Madel! —exclamó Bae.
—¿Qué ocurre? —preguntó ella con el ceño fruncido.
—Debo decirte algo primero.
—Espera aquí. —dijo Madel a Caín.
Enseguida ella y Bae se levantaron del sofá y se dirigieron a una esquina para hablar en privado.
Mientras tanto Caín esperó con la paciencia a
punto de explotar.
—Madel, ¿qué crees que haces? —susurró Bae.
—Pues decirle la verdad por eso lo has traído hasta aquí. —respondió ella.
En cierto punto Madel tenía razón pero Bae creía que se estaba precipitando con la información.
—Bae no pongas esa cara, sabes que no podemos perder tiempo…
Madel se preocupó.
—Lo sé…tan solo dile con delicadeza; no sabemos cómo pueda reaccionar. —advirtió él.
Después de la pequeña charla, los dos volvieron al sofá.
Madel se preparó para hablar.
—Es curioso que quieras saber “que somos”…supongo que tienes en cuenta que “algo” no está bien contigo por lo que te hace dudar que seas un simple humano.
—Vaya, estás en lo correcto. Por eso estoy aquí para saber quién soy en realidad, quien es “mi padre”, qué es lo que es él.
Madel escuchó las palabras frías de Caín lleno de resentimiento y rabia contra su progenitor.
Ella intentó desviar el tema.
—Tu mamá…para ser franca ya no recuerdo mucho de ella; era una buena chica y—
—No hables de mi mamá como si ya no existiera. —espetó Caín, cortando las palabras de Madel.
—Oh que imprudente soy. —ella se disculpó.
—Ella está en un hospital… —mencionó él con la
voz apagada.
Caín no le gustaba hablar que su madre se encontraba en un hospital psiquiátrico porque no quería oír palabras de consuelo; lo único que busca es limpiar el nombre de Elisa y sacarla de aquel lugar.
—¿Ustedes saben algo al respecto?
—Em. Caín. —lo llamó Bae.
—Todo a su tiempo. —le dijo para que no preguntará más sobre el tema de Elisa.
Ninguno de los dos quería tocar el tema, no hasta que le dijeran a Caín lo que era en realidad.
Se produjo un silencio incómodo.
—Ejem. Es lógico que tengas muchas dudas pero primero lo primero; la razón por lo que estás aquí es para darte una advertencia y protegerte.
Caín arrugó su entreceja.
«¿Qué advertencia? ¿De qué habla?», se preguntó él.
—Nosotros no somos humano aunque parentemos ser uno.
Tan pronto las palabras salieron de la boca de Bae, Caín sintió escalofríos por su espalda baja.
No era miedo, sino suspenso.
Estaba listo para escuchar lo inminente.
—Tú llevas sangre de un demonio.
El tiempo se detuvo para Caín.
—Tu padre Aish Aisén solía ser un príncipe pero ahora es el Lord del Averno, es decir, el gobernante del infierno. —mencionó Bae.
Caín: —¿Q-Qué?
Estaba más que desconcertado por escuchar que tenía sangre de un demonio corriendo por sus venas.
«Mi padre resulta ser un demonio y mi madre, ¿qué es?»
Él se cuestionó si su madre era humana o no.
Entonces, Madel respondió a esa duda:
—Tu madre es humana.
¿Cómo era posible que algo como él existiera?
Quiso hacerse la idea de que era una broma de mal gusto pero las expresiones de esos dos eran serías y firmes.
—Yo soy un…
—Se te puede llamar “hibrido” o más bien “cambión.” —interrumpió Madel.
Ella no deseo ser dura con sus palabras pero debía serlo sin que sus sentimientos interfieran.
—Nosotros los llamamos híbridos aunque es difícil de asimilar que tal caso existiera. No creíamos el hecho que un humano y un demonio engendraran a otro ser.
«Soy un híbrido. Que estupidez.»
—Perdón que te diga esto pero es la verdad. Pero jamás voy a verte como un híbrido; tú eres Caín y aunque lleves descendencia demoníaca, eres un humano…
Madel continuo hablando, sin embargo, la mente de Caín estaba fuera de sí; sus pensamientos y recuerdos de la infancia eran un vorágine en su interior.
“Yo…desde que fui un niño supe que no era como los demás, cuando tenía una caída no dolía, no había lágrimas sin dejar de lado la fuerza que poseía…”
Al siguiente segundo, Madel se percató de la mirada perdida de Caín.
—¿Caín? ¿Qué pasa?
«Aquí viene su poder.», se dijo Bae.
“En las noches tuve muchas pesadillas en dónde me veía como un ser malvado y repulsivo y ahora resulta que soy el hijo de un demonio.”
Caín se salió de órbita.
Sus orbes ámbar se tornaron de un tono violáceo al mismo tiempo que su aura se volvió oprimente.
*Crash*
La mesa del centro quedó hecha pedazos.
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Updated 133 Episodes
Comments
DIYI Martinez
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2022-12-07
0
Sandy Cárdenas
disculpe autora,podria subir (poner) una imagen de como se luce caín por favor!! ☺️
2022-11-18
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Sandy Cárdenas
😂😂 cómo olvidar esa parte!! 🤭
2022-11-18
0