Beatrice Herace estaba ansiosa. Pondría en marcha sus cartas sobre la mesa. Su tono de voz era particularmente alto pero cuidadoso. No dejaría que una muchacha como Phenia, quién apareció de repente estropeara los planes que había construido desde que llegó a la residencia Herace. Y para eso tenía fuertes aliados.
—Felipe, ¿recuerdas a la señorita Fource? Es la "señorita" que mandaste llamar por la noche a tus aposentos días antes de tu matrimonio. Aunque tiene el corazón roto porque te casaste, ella vino a felicitarte.
—Su excelencia, no creo poder felicitarlo. Me sorprendió mucho la noticia que me volví loca. Usted tiene que hacerse cargo. Enfatizó está última frase Selem.
—Pero señorita Baldit no se quede ahí. ¿Que no sabe que es de mala educación no saludar a su mayor? "Además estoy curiosa por conocerla apropiadamente. Mi residencia la recibirá con los brazos abiertos. Aunque sea la hija de un simple Baron, ahora pertenece a nuestra la familia."
—Su excelencia, creo que debo felicitarlo, ¿verdad? Si tan solo su excelencia se hubiera casado con una señorita de su nivel. Sería otra la historia. Mi hija es muy preciada para mí que me duele verla así. Dijo el Duque Fource.
Cómo había dicho Felipe, él no se metería en las acciones que Beatrice hiciera el día de la ceremonia. Para él, era tonto meterse en una discusión de mujeres. Solo quería saciar sus fantasías masoquistas, que su esposa se negaba desinteresadamente a cumplir. La dama de los ojos rojos necesitaba ser domesticada. Su ego egoísta permanecería hasta el término del banquete.
—Señora Beatrice ha escuchado el dicho, "¿La curiosidad mató al gato?". Bueno... al parecer no. Entonces estaré encantada de conocerla apropiadamente también. Ya estoy deseosa por conocer "mi residencia". No sé preocupe yo me haré cargo de todo. Espero que cuide de mí. Phenia sonrío con una expresión frívola, provocando la irá de Selem.
—¡¿Cómo se atreve una mujer de segundo rango como tú a amenazar a una dama de alta nobleza?!
—¿Amenazar? Señorita Fource, me temo que usted está equivocada. Sería irrespetuoso de mi parte hacer eso.
—¿Señorita acaso no tiene buena memoria? Dijo el Duque Fource. "La residencia Herace le pertenece a la señora Beatrice y a su excelencia."
—Duque Fource, ha olvidado la ley de matrimonio que existe en el imperio. Cuando una dama se casa, los bienes del esposo le pertenecen también. El patrimonio compartido es algo que debe conocer siendo un ministro superior de su majestad el emperador. "Además creo que han olvidado que ya no tengo el título de "señorita".
¿Verdad cariño? Phenia tomó fuertemente el fuerte brazo de Felipe.
Felipe observó la actuación de Phenia y complacido por su acción dijo: Tu lo has dicho esposa. Tía, mi esposa y yo estamos muy agotados. Nos retiramos por hoy. Será una noche larga después de todo. Duque Fource, señorita.. sigan disfrutando del banquete.
Mientras se alejaban de la sombría mesa que habían ocasionado la pareja de esposos, Felipe dijo: "La salve señorita... no. La salve... esposa. Susurró Felipe.
—Esta bien su excelencia. Además hay muchos ojos aquí. Es mejor seguir actuando.
—Pero no mentí, esposa. Acotó Felipe con una sonrisa provocativa.
—................
—*Suspiro* Sonreír falsamente hace que me duela la cabeza. Estoy cansado. Vamos, debemos despedirnos del emperador y la emperatriz, antes de irnos.
—Bien.
Phenia y Felipe se aproxímarian a los tronos. Phenia estaba deacuerdo por segunda vez con las acciones de Felipe. Primero, el de "actuar" frente a los ojos y oídos del imperio. Y segundo en abandonar la mesa donde se encontraban Beatrice Herace y la familia Fource. Phenia estaba cansada de las garras filosas que las hienas lucian frente a ella. Tenía claro que la actitud de esas señoritas hacía ella, sería altanera desde que mostró su rostro. Además de que "la dueña sustituta" de la residencia Herace porfin mostrara su verdadera cara. Phenia recordó las palabras que la emperatriz le dijo antes del comienzo de la ceremonia:
"Señorita, recuerde que usted será la única señora y anfitriona de la residencia Herace. No olvide mis palabras"
—Ya lo entiendo. Así que esto era a lo que la emperatriz se refería. La señora Beatrice es aún más fuerte que las hienas. Pensó Phenia.
—Su majestad el emperador, su alteza la emperatriz. Mi esposa se siente agotada, por eso nos retiraremos a nuestros aposentos. Dijo Felipe.
—Emperador, Emperatriz lo que dice mi esposo es cierto. Me temo que tendremos que abandonar el banquete temprano. Me disculpó en nombre de los dos. Dijo Phenia.
La emperatriz se había percatado de los encuentros exhaustivos que Phenia tuvo frente a las señoritas que codiciaban a Felipe en el pasado. Estaba al tanto de como las enfrento también. Phenia no utilizó su posición de "esposa" para defenderse. No busco que la defendieran tampoco. Halló sus propias armas limpias para contraatacar. Aunque con Felipe era diferente. Ella no reaccionó ante su provocación.
—No tiene que disculparse. La ceremonia y el banquete debieron ser muy agotadores para usted. Dijo la emperatriz a Phenia.
—Esta bien, pueden retirarse. Pero no hay prisa por volver a la residencia Herace, pueden quedarse en el "Palacio de la Tranquilidad" unos días. Y luego volver. Acotó el emperador.
—Sí, Felipe. Su majestad tiene razón. La residencia Herace tiene que prepararse para recibir a su anfitriona. No sé preocupen, yo misma me encargaré de eso. Ustedes pueden relajarse unos días. Dijo la emperatriz.
La emperatriz tenía un plan. Vigilaría la residencia Herace de las manos de Beatrice, y hablaría con Phenia acerca de sus sospechas.
—Bueno... yo no tengo ningún problema. ¿Pero mi querida esposa está deacuerdo? Señaló Felipe.
—................... No hay razón para oponerse. Dijo Phenia.
—Bien, está decidido.
La emperatriz mandaría llamar a Beatrice para informarle sobre la decisión que había tomado para la residencia Herace. La esposa estaría fuera, así que la sustituta no tendría que tener poder sobre ella.
—Me mandó llamar su majestad el emperador. Dijo Beatrice.
—Yo no lo hice. Fue la emperatriz.
—Señora Beatrice, Felipe y su esposa se quedarán unos días en el palacio imperial, por lo tanto no podrán encargarse de la residencia Herace. Se que usted la ha estado administrando, y estoy segura que ha hecho un buen trabajo. Dijo con sarcasmo la emperatriz.
Pero como ahora tengo una "sobrina" me tomaré la libertad de preparar la residencia para ella. ¿Está deacuerdo señora Beatrice?
—...................... Beatrice escondería la irá que sentía al escuchar las palabras de la emperatriz. Tenía que controlarse. "La emperatriz no estará para siempre del lado de esa mujer" pensó Beatrice ."Pronto se acabará su luz".
—¿Señora Beatrice?... Dijo la emperatriz.
—Será un honor contar con la ayuda de su alteza. Pronunció Beatrice.
•••
Beatrice regresaría a su mesa. Donde el Duque Fource y Selem Fource la esperaban. Su expresión no dejaba ver su rostro. Su cuerpo temblaba. La acompañaba un viento frío que se sentía aterrador. El hábito de morder sus uñas apareció hasta errogecer su pulgar. El hábito era tan intenso que se podría decir que estaba siendo devorado por completo. Selem se percataría del acto de Beatrice y preguntaría el motivo de su estado. Era extraño, para ella. La emperatriz era la única quién hasta el momento hacía que su hábito volviera.
—Señora Beatrice, ¿qué dijo el emperador? ¿Para que la mandó llamar su majestad?
—No era su majestad. Fue la emperatriz.
—¿La emperatriz? ¿Acaso ella sabe de nuestros planes? Señaló el Duque Fource.
—No... ella... tomará el mando de la residencia Herace por unos días. Felipe y esa mujer... se quedarán en el "Palacio de la Tranquilidad". Dijo Beatrice. *morder*
—¡¿Qué?! ¡¿Esa mujer y Felipe pasarán su primera noche en el palacio imperial?!. Dijo Selem.
—Si hacen eso, usted no podrá intervenir. Si esa mujer queda embarazada, nuestro planes se vendrán abajo. Señaló el Duque Fource.
—¡Padre tienes que hacer algo!. Habla con el emperador.
—Como podría hacerlo. Ni yo puedo contradecir una orden de su majestad.
Beatrice se puso a pensar en lo que Felipe le había dicho el día que tuvieron una audiencia con la emperatriz. Recobró los sentidos y dijo: "Descuide Duque Fource, esa mujer no hará nada. Felipe no está interesado en ella. Él hará lo que yo le diga. Después de todo como puede abandonarme, soy la única persona que no reprocha su comportamiento. Ese niño tonto cumplirá con nuestros planes."
—Eso espero señora Beatrice. Cuando Felipe tome el trono, mi hija se casará con él. Y por lo tanto ascenderá a la corona de emperatriz. Yo me convertiré en el yerno del emperador.
—Claro. Dijo Beatrice.
⚜️Pero la familia Fource serían los únicos que pensarían así.
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Comments
Emiux Emiux
No autora, no la mates
2024-01-19
0
Blanca
ja ese Felipe no creo que desaproveche la oportunidad de pasar la noche con su esposa así no la quiera
2022-10-28
7
Ali ❤️
Tan ingenuos enserio creen que les saldrán su planes 😂
2022-10-28
1