El sol se puso brillante. Las nubes iban y venían en un hermoso cielo despejado. Las campanas sonaron finalmente. El fino velo blanco bordado se deslizó hacia abajo, y la cadenilla ya estaba en su lugar. En el altar, el sacerdote se encontraba esperando. Y los invitados nobles esperaban ansiosamente conocer a la futura señora Herace.
Con el sonar de las campanas, los futuros esposos se encontrarían en la entrada del Salón Dorado. Está era la primera vez que se verían después de la prueba de vestido que realizaron en la residencia Baldit. Ninguno sabía que clase de emociones traerían consigo. Después de todo un matrimonio arreglado que contiene secretos, es un dolor de cabeza. Y pronto múltiples pasos se acercarían a un solo lugar.
—Señorita Phenia, por aquí porfavor. Su excelencia ya la debe estar esperando. Con cuidado. —...................
—Su excelencia, debe apresurarse. La señorita y usted deben hacer su entrada. —Bien, vamos.
Cada vez más, el camino se volvía corto....
—Madame Blum, porfavor venga a verme después de que termine la ceremonia y el banquete. —Sí señorita.
—Maldición, porque el día está pasando tan lento. —Su excelencia ya casi llegamos.
El largo camino se acabó, y Phenia y Felipe se encontraban cara a cara. Ninguno de los dos dijo una sola palabra cuando sus miradas se cruzaron. Solo se sucumbieron a sus pensamientos, esperando el anuncio de su entrada. Primero Phenia. Cuando vio a Felipe, no sintió nada. Y era sorprendente porque ver a un hombre como Felipe en un traje que desbordaba elegancia y sensualidad, cualquier señorita se hubiera sonrojado. Phenia solo desvío su mirada hacía la entrada para luego pensar: "Esto se siente como si entrara a una cueva oscura.. las hienas esperan por mí".
Y finalmente Felipe. No era la primera vez que él veía Phenia con el vestido, pero definitivamente había un cambio. Cuando observó a Phenia en el papel de esposa, su corazón se sacudió. Felipe no entendía la razón, si él ya la había visto con el vestido. El maquillaje suave, los arreglos en su negra cabellera y las joyas correctas, la hacian ver hermosa. Felipe también desvío su mirada a la entrada y pensó: "¿Porque sentí algo raro en mi pecho cuando ví a esta mujer? Maldición me estoy volviendo loco".
•••
Detrás de la puerta del Salón Dorado, Phenia y Felipe esperaban ingresar. El emperador dió la orden, los caballeros abrirían la puerta para que la futura pareja de esposos caminen juntos hacía el esperado altar.
—Entonces... señorita... Felipe alzó su mano; para que Phenia pudiera tomarla. Phenia se quedó mirandola por unos segundos y la tomó sin decir una palabra.
—.....................
—¡Su excelencia, Felipe Herace y la señorita Phenia Baldit hacen su entrada! Se escuchó en todo el salón.
Phenia y Felipe caminaron hacia su destino. Los asistentes fijaron su mirada en la misteriosa novia, el cuál un delicado velo blanco ocultaba su rostro. Phenia sintió el camino hacía el altar como si pisara uno lleno de rosas... rosas con espinas que se aferraban a sus pies. La sangre que quedaba atrás no podía ser devuelta. Seguiría caminando hasta el final, y pronto ella no sería quién camine sobre ellas. Phenia se convertiría en las espinas que sangren otros pies.
El sacerdote alzaría su voz para bendecir la unión con el poder de los dioses del Sol y la Luna. Y pronunciar las palabras del juramento eterno para los esposos.
—¿Señorita Phenia Baldit, jura usted tomar como su único compañero eterno a su excelente, Felipe Herace?
—...................
Al escuchar las palabras "eterno compañero" la mente de Phenia se quedó en blanco. El hecho de que pudiera pasar toda su vida al lado de un hombre como Felipe, realmente la aterraba. Inmóvil y sin contestar la pregunta, la conciencia de Phenia se agitó. La voz del sacerdote se repetía sin parar dentro de ella. Perdió la noción del tiempo y del momento en que se encontraba. Sudor frío empezó a surgir de rostro. Los asistentes se preguntaban porque la misteriosa novia no respondía y empezaron a murmurar entre ellos.
"¿Qué, que pasa? ¿Acaso ella no tiene modales? ¿Intenta poner en ridículo a su excelente? ¿El emperador está viendo esto?"
Felipe podía escucharlos. Él quería que esto termine de una vez. Pero al lado izquierdo del altar, se encontraban los tronos, el emperador no podía apartar su mirada de la situación, él tenía que intervenir. Felipe se daría cuenta de esto, y ayudaría a despertar a Phenia. Se acercó ligeramente a ella y con una voz susurrante en su oído pronunció las palabras: ¡Oye! Reacciona. El emperador nos está mirando. Phenia despertaría del trance frío en el que se encontraba. Juntaría toda su energía y respondería la pregunta:
—Sí, lo juro.
—¿Su excelencia, Felipe Herace, jura usted tomar como su única compañera eterno a la señorita, Phenia Baldit?
—Sí, lo juro. Respondió de inmediato Felipe.
—Bien él juramento está hecho, está unión se consolidará con el acto más puro entre una pareja; puede besar a su esposa.
El beso era inevitable, así que lo harían sin dudar. Felipe alzó el velo hacia atrás. Los dos se miraron fijamente unos segundos y juntarían sus labios.
•••
El banquete para celebrar la unión comenzaría inmediatamente después del término de la ceremonia. El salón Dorado se llenó de ruido rápidamente. Cientos de murmullos se escucharon por todas partes. Cómo era de esperar, Beatrice asistiría al banquete. Ansiosa por el término de la ceremonia de Felipe, se empezó a mover.
Muchas señoritas nobles de segundo y tercer rango habían asistido. Todas ellas envidian el puesto que habían perdido, "La esposa y duquesa de Felipe Herace" se había desvanecido. Y solo podían cotillear del asunto.
"Ah, de verdad que estoy celosa. Su excelencia nos dejará de ver por esa mujer. Escuche que es la hija de un Baron, cómo pudo casarse con Felipe."
—Felipe... dijiste.
La voz de una "señorita" se escuchó. La cuál se uniría a la conversación.
—¿Es cierto lo que oí en este momento? ¿A su excelencia lo llamaste... por su nombre?
Nerviosa, la dama respondió: S-sí. Escuchó bien señorita Selem Fource.
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Selem Fource. Hija única y sucesora del Duque Alem Fource de segundo rango. Perteneciente a la alta nobleza, Selem es una señorita que sobresale en la alta sociedad, destacando en el bordado y pintura. Desde muy pequeña Selem se crió para ser una "esposa apropiada", que se dedicaría solamente al cuidado y bienestar de su esposo y residencia.
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—Señorita usted es hija de un Vizconde, ¿verdad? Sí, ya veo. Es igual que esa mujer, una vulgar tercer rango que no sabe cual es su lugar.
Selem tomó una de las tazas de té que había sobre la mesa de las señoritas. Y fríamente la derramó sobre ella. Con una expresión de superioridad y altanería Selem dijo:
—Como te atreves siquiera a hablar de él. Yo soy la mujer de Felipe. Recuerda bien eso, si quieres seguir bebiendo té tan plácidamente.
Selem impuso un silencio incómodo y aterrador en la mesa, para luego retirarse. Selem buscaría a Beatrice para una charla.
—Señorita Fource, está aquí. Dijo Beatrice.
—Señora Beatrice... usted claramente no está cumpliendo con lo que prometió. Felipe es mío. Yo debería haberme casado con él. Mi padre no estara—
—Señorita Fource. Interrumpió Beatrice con un tono de voz frío. Para luego cambiarla por una sonrisa y decir: Descuida Selem. Felipe se casará contigo. Esa mujer no es más que un peldaño. Después de todo Felipe te llamó a tí... solamente a sus aposentos antes de casarme. Claramente te prefiere.
La conversación pronto sería interrumpida con la entrada de los recién casados al banquete. Phenia y Felipe empezaron a saludar a los invitados con sus brazos entrelazados. Al banquete asistieron nobles de segundo y tercer rango acompañados de sus hijas. Y inevitablemente esas señoritas habían tenido una aventura con Felipe. Haciendo alarde de eso, las señoritas que saludaría la joven pareja harían todo lo posible para demostrar, el afecto lascivo que habían recibido de él.
—Señorita Klex, me es grato que haya asistido a mi matrimonio. Dijo Felipe con mucha coquetería tomando la mano de la dama y besándola.
—Oh su excelencia. Me siento muy triste.
—Porfavor no lo esté o mi corazón dolerá. Cómo el mismo Felipe dijo "Es hora de divertirse". Felipe quería ver desesperadamente la expresión "celosa" que Phenia pondría ante tal situación. Su curiosidad necesitaba ser satisfacida. Haría todo lo posible para verla en ese estado, incluso seguirle el juego a las señoritas que ya había deshecho por aburrimiento.
—Señorita. ¿Que cree que está haciendo?
La dama que había puesto toda su atención en Felipe, desde un inicio ignoró la presencia a su lado. Pero cuando escuchó una voz realmente fría, desvío su mirada y observo la expresión que Phenia tenía sobre ella.
—Señorita. Será mejor que guarde su distancia. La copa de vino en mi mano podría resbalarse en cualquier momento. Y me sentiría mal si le causó alguna mancha accidental a su caro y bonito vestido. Solo se provocaría un escándalo.
Un ambiente tensó se sintió, todas las miradas se centraron en aquella dama que coqueteaba con un recién casado. Klex no podía ser el centro de atención.
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Comments
Jessyy Shapparrita Nuño
eso Phenia con dignidad date tu lugar y pon a esas zorras en el suyo😉🤨🤨
2023-08-25
1
Blanca
Felipe pagarás caro por querer molestar a phenia.
más capitulos x favor
2022-10-25
9