Capitulo 8

MILO

Se sintió aliviado al desprenderse de la presencia de su hermano Jace quien, como si supiera sus intenciones, se había presentado esa tarde de sábado en las oficinas con intenciones de trabajar, algo que de habitual no realizaba los fines de semana.

Su hermano solía tomar los sábados y domingos para resguardarse a solas, como el ermitaño que era desde hacía cinco años. La razón de esta presencia y de su ánimo de conversación preocupada era laboral: quería dejar en evidencia sus reticencias, preocupado por las demandas de los cambios estructurales que los nuevos clientes exigían a sus diseños arquitectónicos. Jace era un artista, un consumado arquitecto que diseñaba lugares hermosos y le costaba mucho aceptar cambios. Lo escuchó tanto como pudo, consciente de que su metódico hermano necesitaba que reforzaran su convicción de que ningún detalle importante se perdería en el camino hacia la concreción de sus maquetas.

Al mirar su Rolex y ver que apenas quedaban quince minutos para la hora en la que había citado a Regina, lo despidió sin mayores contemplaciones ni más trámites, impaciente, ganándose una mirada entre fastidiada y curiosa de Jace.

Había impuesto un ímpetu extra en su tono y probablemente se filtró un dejo de ansiedad en su expresión, no habitual en él, que no solía perder la línea ni la sangre fría. Debía reconocer que la inminencia del nuevo encuentro con Regina lo ponía un tanto… No sabía cómo definirlo. No era nervioso, estaba acostumbrado a manejar el estrés y hablar con una mujer no se lo generaba. Expectante, motivado, deseoso, serían expresiones más ajustadas. Y eso no le disgustaba, lo hacía sentir más vivo, más humano.

Se había debatido toda la tarde entre dos ideas contrarias: la de que sería mejor que no viniera y la urgente necesidad de que lo hiciera. Justificaba la primero en la convicción de que no era momento para dar inicio a una relación de la que pudiera arrepentirse. La segunda idea tuvo mayor peso, en definitiva, pues a esas alturas era obvio que nada le gustaría más que arrepentirse de involucrarse con ella.

<>, farfulló. << Me muero por hacerle cosas de las que no me arrepentiría para nada>>.

Además, que no se presentara no le haría bien a su ego. No toleraba bien el rechazo. Se echó atrás, piernas sobre el escritorio y brazos detrás de la nuca, en actitud de relax. Se volvió a preguntar si no estaba yendo demasiado lejos, si lo que había decidido no era una total locura.

¿Qué pensaría esa mujer, a todas luces ingenua y honesta, de la cruda oferta que pensaba hacerle? No es como si fuera la primera vez que un hombre importante le ofrecía algo así a una mujer. Pero él jamás lo había hecho. Nunca había tenido la necesidad o el deseo.

¿Por qué ahora, por qué con ella? Porque lo había impactado, no había otra explicación y no se detendría a analizarlo mucho más.

Había estado sopesando, eso sí, una forma de presentar sus deseos que no fuera dura o insensible, buscando endulzar la que podía sonar como una pregunta ofensiva. No estaba en su espíritu hacerla sentir mal o menos. Por el contrario. Desearla tanto no hacía más que enaltecerla ante sus ojos. Más como su propia cabeza no estaba clara al respecto, temía sonar como un ruin depredador que usaba su posición para ganarse a una mujer. No obstante, no encontraba otra forma que la verdad para expresarse. No le gustaba mentir, no lo hacía con sus clientes ni con su familia. Su honestidad, a veces brutal, era uno de los rasgos que defendía a capa y espada. Uno de los valores que lo destacaban y él mismo era consciente de que no eran muchos los que poseía.

El sonido del intercomunicador le hizo saber que ella había llegado. Bien, asintió, con una sonrisa canalla desplegándose. Llegaba puntual, probablemente llena de curiosidad. Se preguntó si ella adivinaría sus intenciones.

Qué más daba ya, si no lo había hecho, la sorpresa la haría insultarlo e irse con rapidez, o, si la había juzgado mal, aceptaría sin más. No lo creía, pero la gente era una caja de sorpresas. Las mujeres, en particular.

Se incorporó y se dirigió a la entrada del ascensor que comunicaba directamente con su oficina. Era su escape privado y le aseguraba la intimidad en este lujoso conglomerado. Al abrirse las puertas, la visión de Regina, algo encogida y con evidente cara de duda lo sobrecogió. Estaba hermosa, aun cuando vestía el uniforme de la cafetería.

<>, consideró con sorpresa.

Él estaba acostumbrado a que las mujeres se prepararan para la guerra y usaran todas las armas de seducción que tenían para confrontarlo. Era poco usual que una mujer ingresara en su edificio con una vestimenta tan ordinaria. Las empleadas de sus empresas ganaban muy bien y lo hacían notar en sus trajes o vestidos de diseño.

Levantó una ceja como expresión del pensamiento tan irónico que lo atravesó. Tantas mujeres habían procurado impactarlo con aparatosidad y lujo y esto lo lograba espontáneamente una mujer con su naturalidad y su exuberancia.

Regina esbozó una sonrisa nerviosa y se quedó quieta, sin saber muy bien qué hacer, por lo que él adelantó una mano con caballerosidad, procurando que se sintiera bienvenida a su lugar.

<>, esos tres adjetivos se colaron en su mente mientras la conducía a uno de los sillones y la invitaba a sentarse.

—Bienvenida, Regina—le sonrió con amabilidad, una que no solía brotar a menudo pero que para ella nacía sin forzar.

Ella se aclaró la garganta y trató de gesticular. Era probable que se sintiera fuera de lugar y nerviosa ante su presencia. Luego sonrió y Milo sintió que salía el sol. Así, tal cual. Raro, decidió, pero tenía la cualidad de disipar cualquier tensión, que no fuera la sexual, obvio.

—Lo siento, es probable que esté fuera de lugar con esta ropa, pero no tenía opción de cambiarme. Lamento presentarme así. Los tiempos—ensayó una disculpa.

Él se sentó a su lado y le sonrió de vuelta.

—No tienes que disculparte por nada—le aseguró, dando una palmadita a su mano.

Quería tranquilizarla, que se sintiera a gusto y segura con él—. ¿Qué te puedo ofrecer de beber? ¿Un café, refresco, algo más fuerte?

—No, no. Si usted desea la puedo traer—ella intentó incorporarse.

—No estás aquí para servirme, Regina—acotó, mientras pensaba al menos tres formas en que podía hacerlo.

Más populares

Comments

sina

sina

no sé da más miedo ella de estúpida o el de cachondo /Smug/

2024-10-18

0

Gabriela

Gabriela

Una actitud muy sencilla y humilde de su parte, eso es que hace que Milo se fije tanto en ella

2024-05-01

5

Gabriela

Gabriela

Jajajajaja sonrisa canalla 😏

2024-01-19

3

Total
Capítulos
1 Capítulo 1
2 Capítulo 2
3 Capítulo 3
4 Capitulo 4
5 Capitulo 5
6 Capitulo 6
7 Capitulo 7
8 Capitulo 8
9 Capitulo 9
10 Capitulo 10
11 Capitulo 11
12 Capitulo 12
13 Capitulo 13
14 Capitulo 14
15 Capitulo 15
16 Capitulo 16
17 Capitulo 17
18 Capitulo 18
19 Capitulo 19
20 Capitulo 20
21 Contenido +18
22 Capitulo 21
23 Capitulo 22
24 Capitulo 23
25 Capitulo 24
26 Capitulo 25
27 Capitulo 26
28 Capitulo 27
29 Capitulo 28
30 Capitulo 29
31 Capitulo 30
32 Capitulo 31
33 Capitulo 32
34 Capitulo 33
35 Capitulo 34
36 Capitulo 35
37 Capitulo 36
38 Capitulo 37
39 Capitulo 38
40 Capitulo 39
41 Capitulo 40
42 Capitulo 41
43 Capitulo 42
44 Capitulo 43
45 Capitulo 44
46 Capitulo 45
47 Capitulo 46
48 Capitulo 47
49 Capitulo 48
50 Capitulo 49
51 Capitulo 50
52 Capitulo 51
53 Capitulo 52
54 Capitulo 53
55 Capitulo 54
56 Aviso de la Autora.
57 Capitulo 55
58 Capitulo 56
59 Capitulo 57
60 Capitulo 58
61 Capitulo 59
62 Capitulo 60
63 Capitulo 61
64 Capitulo 62
65 Capitulo 63
66 Capitulo 64
67 Capitulo 65
68 Capitulo 67
69 Capitulo 68
70 Capitulo 69
71 Capitulo 70
72 Capitulo 71
73 Capitulo 72
74 Capitulo 73
75 Capitulo 74
76 Capitulo 75
77 Capitulo 76
78 Capitulo 77
79 Capitulo 78
80 Capitulo 80
Capítulos

Updated 80 Episodes

1
Capítulo 1
2
Capítulo 2
3
Capítulo 3
4
Capitulo 4
5
Capitulo 5
6
Capitulo 6
7
Capitulo 7
8
Capitulo 8
9
Capitulo 9
10
Capitulo 10
11
Capitulo 11
12
Capitulo 12
13
Capitulo 13
14
Capitulo 14
15
Capitulo 15
16
Capitulo 16
17
Capitulo 17
18
Capitulo 18
19
Capitulo 19
20
Capitulo 20
21
Contenido +18
22
Capitulo 21
23
Capitulo 22
24
Capitulo 23
25
Capitulo 24
26
Capitulo 25
27
Capitulo 26
28
Capitulo 27
29
Capitulo 28
30
Capitulo 29
31
Capitulo 30
32
Capitulo 31
33
Capitulo 32
34
Capitulo 33
35
Capitulo 34
36
Capitulo 35
37
Capitulo 36
38
Capitulo 37
39
Capitulo 38
40
Capitulo 39
41
Capitulo 40
42
Capitulo 41
43
Capitulo 42
44
Capitulo 43
45
Capitulo 44
46
Capitulo 45
47
Capitulo 46
48
Capitulo 47
49
Capitulo 48
50
Capitulo 49
51
Capitulo 50
52
Capitulo 51
53
Capitulo 52
54
Capitulo 53
55
Capitulo 54
56
Aviso de la Autora.
57
Capitulo 55
58
Capitulo 56
59
Capitulo 57
60
Capitulo 58
61
Capitulo 59
62
Capitulo 60
63
Capitulo 61
64
Capitulo 62
65
Capitulo 63
66
Capitulo 64
67
Capitulo 65
68
Capitulo 67
69
Capitulo 68
70
Capitulo 69
71
Capitulo 70
72
Capitulo 71
73
Capitulo 72
74
Capitulo 73
75
Capitulo 74
76
Capitulo 75
77
Capitulo 76
78
Capitulo 77
79
Capitulo 78
80
Capitulo 80

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play