—Has sido descuidada y sin duda has desaprovechado la oportunidad que la empresa te ha dado.
—Fue un accidente sin importancia—medió, buscando frenar el tono inflexible del hombre, que tan complaciente como era con él y Melody, se volvía duro para sus subalternos.
<
—No es el primero—el maître pretendía congraciarse con él y maldita gracia que le hacía.
Había una desesperación tan profunda en los ojos aguados que Milo sintió que lo sacudían esas emociones, algo que no solía pasarle: él no se preocupaba por nadie más que por sus hermanos.
—Por supuesto que la limpieza del vestido de la señorita Melody será descontado de tu salario.
La palidez y las lágrimas que se escaparon de sus ojos bellos desarmaron a Milo, que convirtió sus manos en puños para evitar que sus dedos viajaran hasta esas mejillas suaves para enjugar esas lágrimas que traicionaban la orgullosa necesidad de contenerse.
—No creo que eso sea necesario.
—Así es la política de nuestra empresa—contestó el hombre—. La satisfacción del cliente es lo primordial.
Milo hubiera querido decir que su satisfacción en este momento sería que ella no llorara y lo dejara abrazarla, pero fue tan ridículo que solo pudo darse vuelta y dejarlos atrás, enfurecido por su propia estupidez. Estaba claro que estaba más cansado de lo que creía. Regresó a la fiesta, pero esta había perdido todo interés para él.
Revisó el ático con su mirada mientras fingía interés en las conversaciones triviales y agotadoras y miró a cada uno de los integrantes del staff que servían, pero la joven ya no se encontraba entre ellos. Luego de un rato, se acercó al maître y le indicó de manera autoritaria que quería saber el nombre de la joven que había protagonizado el incidente. Este se amedrentó y pretendió deslindar a la empresa de cualquier mal paso, cosa que él rápidamente aceptó.
—Es una empleada temporal, normalmente no trabaja en este tipo de eventos, mas estamos escasos de personal. Usted sabe— dijo nervioso.
—El nombre—demandó.
—Regina George—contestó con rapidez.
—No debe preocuparse—Milo le sonrió, procurando diluir su ansiedad—. Esta empresa ha trabajado durante mucho tiempo con nosotros y lo ha hecho de manera excelente. Esto fue simplemente un percance menor—Le sonrió con frialdad.
—Por supuesto. De todas maneras, ella ha sido despedida y su paga de esta noche retenida para pagar por el estropicio.
Milo asintió, como si concordara con la medida, aunque a la interna pensó que era un castigo muy duro para alguien que evidentemente necesitaba ese empleo. Su palidez y desesperación habían sido evidentes. Ella había trabajado toda la noche y unas gotas de champagne la convertían en una paria sin empleo ni paga. Era demasiado. Decidido, tomó su teléfono y contactó a su amigo Jett.
—Jett, necesito que ubiques a una persona.
—Buenas noches a ti, genio—contestó con sorna—. Veo que tus habilidades sociales mejoran.
—Ya deja eso. Regina George. Quiero saber todo sobre ella. Y lo necesito para mañana.
—Dame algún dato más. ¿Sabes la cantidad de personas que puede haber con ese nombre? ¿Es cliente, familiar de uno de tus colaboradores?
—Estuvo trabajando en la fiesta esta noche en la empresa de cáterin. La que te perdiste-sindicó.
—Sabes que detesto ese tipo de reuniones de la egolatría. No me van. Y sé que tú las odias también, así que no entiendo cómo sigues participando de ellas.
Había un dejo de reconvención en la voz de su único amigo, un tono que dejó pasar.
—Te paso de inmediato el nombre de la empresa.
—¿Qué ocurrió con esa mujer? ¿Algo que deba saber?
—Esa mujer me movió el mundo hoy, sin siquiera hablarme - confesó,
Llanamente. Su confianza con Jett era extrema-. Es la primera que lo ha logrado en años. Mi cerebro y mi líbido están de acuerdo en que deben explorar este misterio.
—Hablas como un maldito loco—rio el otro.
No desconocía la intensidad y la cruda personalidad de Milo, pero esto parecía mucho.
—Esa mujer va a ser mi amante. Debo ubicarla.
—Wooow, no acierto a saber si estás muy borracho o te han abducido y transformado. No pareces tú.
—Lo sé—suspiró—. Por eso debo encontrarla. Sacarme las ganas y drenarla del sistema.
—Claro, muy metódico. ¿Has pensado que tal vez no quiera?
El tono de burla le fastidió
—No se me ha negado nadie hasta ahora.
—En buena hora podría ser la primera.
—Creí que eras mi amigo.
—Lo soy. Por eso quiero que esa arrogancia bastarda tuya tenga su merecido. Tranquilo, lo haré.
—Para mañana al mediodía; Jett. Quiero saber dónde vive, con quién, qué secretos tiene.
—Sabes que no puedes tener todo lo que quieres, ¿no es así?
Sin responder, le cortó. Ohhh, sí que tendría a esa mujer. No había tenido deseos de tener sexo con alguien y con tanta urgencia. Era imperativo que la encontrara, no había límite que no cruzaría para hacerlo, decidió.
Suspiró y se dirigió a su oficina, dejando atrás la fiesta. En la soledad de su gran despacho, alejado del ruido, esbozó una sonrisa de satisfacción. Por fin un desafío o al menos la posibilidad de uno. Esperaba que esa mujer de cabello cobrizo y curvas de escándalo estuviera a la altura.
No habría Melody esa noche, no había posibilidad de que pudiera concentrarse en satisfacer a la esbelta platinada sin pensar en la desconocida.
<
Deleitándose en el recuerdo de su busto. Y sin poder evitarlo la emoción lo ganó y le hizo descubrir su masculinidad, tomándolo con fuerza y cerrando los ojos mientras lo acariciaba y se acariciaba con la imagen de las curvas de sus pechos tal y como las había visto en el espejo, imaginando que esos labios pulposos gritaban su nombre al estar con él. Su descarga fue intensa y satisfactoria, más de lo que el sexo le venía brindando hacía un tiempo ya largo. Si la mera imagen lo ponía así, daba por descontado que la realidad sería magnífica. Necesitaba a esa mujer y la tendría, se empecinó mientras se lavaba las manos y la cara. Cuando una idea o un deseo se apoderaba de su cabeza estaba perdido hasta que no la concretaba.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 80 Episodes
Comments
Maria Laura Perez
bien por las meseras 🙏y afuera esas ricachonas abusivas. cuantos empleadores se abusan de sus empleados.
2023-06-12
3
Mara Castillo
ja pobre. el rico q se va a dar la "cabeza" contra la pared.jijiji no se si me explico ji
2023-01-09
3
Lorena Angulo
está interesante la novela
2023-01-07
0