No volvió a ver al joven Edwards después del incidente de la noche anterior.
Seguido de haber encontrado a Lidia y pedir ayuda para Julius, se quedó dormida al instante, como si hubiera sido sedada.
Cuando despertó, Lidia le dijo que se mantuvo a su lado, ya que temía que su fiebre se complicara, pues su cuerpo, estaba caliente cuando la encontró en el pasillo.
Por la mañana, ya cualquier síntoma que había presentado anteriormente desapareció, para alegría de todos.
Asher les informó que lo mejor sería que regresaran a la mansión Lennox, ya que la situación en la casa Edwards, no era la más placentera.
Nadie los despidió, ni siquiera Julius. Lo único que supo de él, por parte del señor Lennox, fue que se encontraba mejor, y que la abuela Lennox, había mostrado la suficiente mejoría como para despertar.
Dentro del carruaje todos parecían abatidos.
Olivia, no podía sacarse la sensación extraña, que experimentó. Su conclusión de que fue inducida a ese estado por medio del alcohol, le otorgaban incógnitas de quien se atrevió a hacerles esa jugada.
Realmente, fue un plan macabro que fue llevado.
El temor que sintió esa noche, no podría olvidarlo con facilidad. Su primer beso, no fue lo que había esperado. Realmente no sabía que pensar sobre ello.
Echó un vistazo a Lidia y Asher y se percató que su amiga, parecía estar afligida, como si algo doliera en ella, pudo notar en sus ojos el deseo de llorar.
¿Por qué? Se preguntó.
Tal vez apreciaba a la abuela Lennox, es la única explicación que cruzaba por su cabeza.
Se había dado cuenta de esa actitud, desde que despertó por la mañana y Lidia estaba a su lado.
Cuando llegaron a la mansión Lennox, fueron recibidos por la señora Jones, que hacía unos días, descubrió Olivia, estaba casada con el mayordomo.
No imaginaba a la señora dulce y sociable, conviviendo con el señor Jones, que era todo lo contrario a ella.
Todos partieron a su habitación. Olivia entró a su recamara y se recostó en la cama que estaba en el centro.
En tan poco tiempo cuantas cosas habían sucedido. Revivía los momentos en su cabeza.
Para su desgracia, sabía que era momento de regresar a su realidad. Ya habían pasado muchos días desde que llegó, era tiempo, de volver a su verdadero hogar, donde sus padres esperaban por ella.
¿A quién engañaba? No es que esperaran su regreso, solamente necesitaban que volviera la mujer que mantenía su hogar limpio.
Se desanimó por ello.
Se levantó y fue en busca de Lidia, para hacerle saber, que era necesario regresar. Agradecería, por los momentos compartidos y que esperaría el próximo encuentro.
Antes de salir tomó su libreta, sabiendo que la necesitaría. Se encaminó a la habitación de Lidia y toco, pero no obtuvo respuesta.
Fue en su búsqueda, pero no la encontraba por ningún lado. conocía acerca del estudio del señor Lennox, pero se sentía incomoda de molestar.
Aun así, se armó de valor para dirigirse ahí. No pudo evitar escuchar, como Lidia alzaba la voz dentro del estudio.
Entendió, que no era adecuado molestar, por lo que decidió dar la vuelta y regresar a su habitación, pero se detuvo al escuchar pronunciar su nombre.
Lo que hizo prestar atención por completo.
- ¿Qué habría pasado\, si se hubiera salido de control? - parecía estar molesta\, pero no con su esposo.
-Es mi culpa- decía Lidia.
-No lo es, no te culpes de esa manera- respondía el señor Lennox.
Desconocía de que iba la conversación, pero lo que la desconcertaba era que la habían mencionado.
-Si lo es, ¿Qué si le hubiera pasado algo a Olivia? No podría perdonármelo-
¿Perdonar? ¿De que hablaba Lidia?
-Tranquilízate un poco Lidia, necesitas mantener calma-
-Todo fue culpa de esa maldita bebida-
¿Acaso Lidia sabía lo que contenía? ¿ como? Olivia apenas y sospechaba que fue el causante.
-No debí esperar que se volvieran cercanos, nunca debí pensar en que volverse cercanos podría ser una opción posible - dijo Lidia
¿Una opción? Olivia, ¿era parte de un plan?
Escuchar tales declaraciones, hacían que toda ilusión de tener amigos, de tener un escape de la realidad en la que vivía, pareciera solo una mala jugada de la vida.
Pareciera que alguien estuviese jugando con ella y decidiera que no tenía permitido ser feliz.
Se alejó de ahí y se apresuró a su habitación tomando todas las pertenencias que cargaba consigo, necesitaba alejarse lo más pronto posible.
¿Cuánto más necesitaba sufrir?
Tomando su bolso donde cargaba su libreta y la maleta que llevaba consigo, bajo a la primera planta.
No quería levantar sospechas o irse, simplemente así, por lo que buscó a Lidia de nuevo en el estudio, sin importar si estaba manteniendo una conversación con el señor Lennox o no.
Tocó dos veces y la puerta fue abierta por Lidia, que se sorprendió verla de pie con sus pertenencias.
- ¿A dónde vas Olivia? - preguntó. La señorita Wendell\, puedo observar en los ojos de su amiga\, que había llorado.
¿Por qué? ¿Tan difícil encontraba que usar a Olivia no haya funcionado como para llorar?
No quería creerlo, pero ella misma lo había escuchado.
“No confíes en ella, recuerda que nadie quiere ser tu amigo”
Las palabras de su madre resonaron en su mente; cuan increíble era que su madre tuviera razón.
Contenía las lágrimas que ansiaba derramar.
No solo teniendo un impedimento del habla, sino que sentía que su voz se quebrantaría, sacó la
libreta de su bolso.
“Debo regresar a casa, he estado mucho tiempo fuera. Agradezco que me hayas invitado estar aquí y pasar tiempo con ustedes”
Todo lo escribió con su mano derecha, ya nada le importaba.
Lidia leyó lo que Olivia escribió.
-No agradezcas Olivia, somos amigas, podemos reunirnos cuando quieras. Me ha gustado pasar tiempo contigo también-
Un nudo se formaba en su garganta. Las palabras que decía, eran repartidas en golpes directas a su corazón.
Con esfuerzo, sonrió a Lidia. Antes de irse, el señor Lennox, mando preparar el carruaje para que llegara su casa.
Se despidió de ambos y le pidió a Lidia, que la despidiera también de Connor.
Lidia la rodeo en un abrazo, que, a comparación del abrazo que recibió cuando llego la primera vez ahí, ahora le parecía frio y sin sentido.
Olivia se subió al carruaje y este avanzó, siguiendo su camino.
Cada que avanzaba una lagrima comenzaba a fluir, cayendo por sus mejillas.
Cada momento vivido y feliz que paso, junto a las únicas personas que pensó la comprendían, estaba dejándolo atrás.
Se despedía de la única amiga que creyó tener.
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Comments
Sol
cual era la idea de drogar a Olivia?... lo que entiendo es que ellos buscan decirle la verdad a julius de joanne y su hijo... que pinta Olivia en esto?
2024-04-16
0
Eudy Brito
Nunca supe el plan de Lidia 🤦🏽♀️🤦🏽♀️🤦🏽♀️ pobre niña pasar por tanto sufrimiento solo por tener una condición 😢😢😢
2023-07-06
1
Maria Elisa Cardenas Muñoz
Debo estar muy lenta porque aun no comprendo bien la trama
2023-01-05
2