- ¿Entonces quién es usted? - preguntó a la par\, que se acercaba a Olivia. No quería hablar puesto que se trabaría\, pero no sabía si el pequeño sería capaz de leer lo que escribiría. El que estuviera encerrado en una biblioteca no decía nada.
Sin tener opción, se decidió a hablar.
-Soy O.Olivia- lo dijo con una sonrisa, pues ver al niño poniendo una cara de concentración como si intentara recordar el nombre, era de lo más tierno.
-No la conozco, señorita- dijo al final.
-Soy a.ami.ga de Lidia- y eso hizo que el pequeño abriera los ojos en sorpresa y pareció, relajarse.
-Debió decirme señorita, que era amiga de la señorita Lennox, ella también es mi amiga- el pequeño sonreía en total felicidad, lo cual contagio a Olivia.
La mirada del pequeño recayó en la libreta que sostenía.
- ¿Le gusta escribir señorita? - preguntó curioso.
Olivia comenzó a escribir.
“No puedo hablar bien, por lo que escribo en su lugar”
No sabía si el pequeño, sabía leer, pero de igual modo se lo mostró.
- ¿Está enferma\, por eso no puede hablar? Pero hace un momento lo hiciste- parecía confundirse.
Fue una sorpresa que siendo tan pequeño supiera leer.
“Me es difícil hacerlo, por cierto ¿Qué edad tienes? Puedes leer muy bien”
-Tengo siete años, señorita. Puedo leer así de bien porque mamá me enseño y también puedo escribir, el señor Lennox también me ayudo-
Se sorprendió ante la mención del señor Lennox, ¿Dónde estaba la supuesta maldad que lo envolvían los rumores, si era capaz de enseñar a un pequeño a leer y escribir?
- ¿Podemos ser amigos? - pregunto el pequeño. Que la miraba en espera de su respuesta.
“Por supuesto, dime ¿Cómo te llamas?”
-Me llamo Connor, señorita Olivia- dijo muy sonriente.
Mientras la señorita Wendell y Connor pasaban tiempo en la biblioteca, en el estudio del señor Lennox, su esposa y el, mantenían una conversación junto a Margareth.
-Debo ser honesta y aún tengo dudas sobre lo que piensan hacer- decía Margareth.
Asher la observó tras decir eso.
-Haz dado tu consentimiento, no puedes retroceder ante tus palabras- le recordó que ella también acepto, el desenvolver la mentira.
-No lo hare, es simplemente que me preocupo por lo que sucederá con Connor, aún es muy pequeño, temo que esto lo llegue a lastimar-
-Entiendo lo que dices Margareth, pero también hay que pensar que no podemos dejar que crezca sin conocer a su padre, al igual que Julius, no puede seguir viviendo en la ignorancia- anunciaba Lidia.
Los tres presentes eran honestos, temían, el cómo se desarrollarían las cosas, pero era necesario.
Margareth no dijo nada más y se despidió de ambos, aun con la angustia de lo que estaba por venir.
-Dejando eso de lado ¿aun piensas en lo de Olivia? -
Su esposo parecía leerle la mente, eso era exactamente lo que no podía sacar de su cabeza, le daba vueltas desde que la idea se cruzó.
Asintió, no muy convencida.
-Tranquila, no pasara nada malo- la calmaba Asher.
-Pero, pensara que la estoy forzando-
- Puede que al principio llegue a pensar eso\, para ello\, tendrás que explicarle bien tu intenciones- Asher siempre encontraba el modo de tranquilizarla\, la rodeo con sus brazos.
- Es increíble\, cuan complicado han resultado las cosas- decía Lidia.
-Lo sé, lamento que hayamos tenido que llegar a este punto- reconocía Asher.
-No hicieron nada malo, cumplían con la palabra de Joanne, ella solo quería proteger a su familia- tras decir aquello, Lidia no pudo evitar sentir tristeza, se imaginó estar en el lugar de Joanne.
¿Qué hubiera hecho ella en su lugar? No quería ni pensarlo, pero una parte de si misma, confiaba en que había hecho lo mismo, con tal de proteger a las personas más importantes para ella.
Al sentir como Lidia, temblaba entre sus brazos, la presionó más a su cuerpo, intentando consolarla. Procedió a dejar un beso sobre su cabeza.
Lidia al sentir la calidez que la envolvía, alzó su cabeza y miró directamente a los ojos de Asher.
-Te amo, Asher- dijo hipnotizada, observando los oscuros ojos de su esposo.
-También yo, Lidia- seguido ambos se fundieron en un beso en el que, sin duda alguna, quedaron sin aliento.
-Solo quédate una semana más, no tienes por qué irte hoy- replicaba la señora Edwards.
-Lo siento madre, pero no entiendo porque debería quedarme, necesito ir a casa. Tengo pendientes por hacer- estaba próximo a salir de la habitación.
-Hijo si es por trabajo, puedes hacerlo desde aquí, aun estas herido, necesitas estar recuperado por completo- su madre ponía excusas para hacer que se quedara.
-Madre, estoy bien. La herida está progresando en perfecto estado. No es necesario que me quede aquí- necesitaba salir de ahí.
La señora Edwards, sabia lo testarudo que podía llegar a ser su hijo, por lo que dejo pasar el asunto.
-De acuerdo, pero prométeme, que vendrás a la celebración del cumpleaños de la abuela-
Al decir eso, hizo que observara su madre.
- ¿Se reunirán todos? -
-Por supuesto, la familia Lennox debe estar reunida, se celebrará aquí en casa, por lo que tu primo y su esposa vendrán. Tienes que presentarte, de no hacerlo, juro que enviare personal para que traigan ante mí-
Podría sonar como un juego, pero creía en las palabras de su madre.
-Está bien, estaré aquí para entonces, por el momento, me retirare-
-De acuerdo hijo, promete que cuidaras bien tu herida-
Asintió y sin decir más, salió de la habitación y de la casa, tomó su caballo y se fue en dirección a la villa donde vivía, lo primero que haría al llegar seria beber alcohol, necesitaba un buen trago.
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Updated 43 Episodes
Comments
Gilma Graciano
qué novela más enredada
2024-02-24
0
Paula Prieto
yo estoy que me rindo, esto es un enrredo muy grande.🤔
2023-09-08
0
Socorro Cervantes
no entiendo nada mejor dejo asta aki la novela
2023-05-19
0