Al salir de casa de sus padres Gabriela se va a su departamento, se sorprende mucho al ver qué Ulises está ahí todo borracho y hablando solo.
— ¿Por qué tenías que dejarme?, hubiera preferido verte casada con otro pero viva. Mi vida sin ti no tiene sentido Gaby. — Toma más licor.
Gabriela se siente miserable, no le gusta ver sufrir al hombre que ama. Y no sabe cómo consolarlo.
— Deberías volver a tu casa. — Le dice ella intentado sonar amable..
— Déjame en paz. Vete de aquí.
— Tú eres el que debería irse.
— Esté lugar no es tuyo. ¿Por qué debería irme.?.
— Por qué tienes una vida, no deberías estar de vago.
— A ti que más te da, es mi vida no la tuya.
— Me preocupas.
— No te preocupes por mi. No valgo la pena.
— Claro que lo vales. — Ella toma su rostro entre sus manos. — Eres un hombre increíble. Te... — Por poco se le sale decirle lo que siente por el. Pero recuerda que es una niña, no puede expresarle esos sentimientos.
Gabriela se queda en silencio, ella lo observa con pesar, después de varios minutos el por fin habla.
— Oye niña. — El separa sus ojos de los de ella.
— ¿Qué.?
— Olvídalo, estoy desvariando por la borrachera. Tus ojos.
— ¿Qué pasa con ellos.?
— Se parecen mucho a los de la mujer que amó.
— Lamentó tu pérdida. Pero Gaby no es la única mujer del planeta. Seguro algún día amarás de nuevo.
— No. Nunca amaré a nadie más. Ella era mi todo. Ella era única. La amaba con el alma. — Una lágrima se escapa de los ojos de Gabriela.
— Ella te amaba igual.
— No es cierto. Ella no se quiso casar conmigo. Ella me engañó con otro hombre.
Gabriela no quiere hablar de más. Se levanta y va al baño un momento. Cuándo vuelve observa que la madre de Ulises y dos guardaespaldas se lo llevan. El se va gritando que lo suelten, que lo dejen ahí. Pero ignoran sus peticiones y se lo llevan.
Gabriela busca la carta que había escrito para el y después vuelve al hospital. Su madre la interroga muy enojada.
— ¿Por qué te escapaste?
— Yo, yo necesitaba ...
— No sabes lo preocupada que estaba, ¿quieres matarme de un susto.? — Sus ojos se llenan de lágrimas.— Eres mi única hija y estuve a punto de perderte. — La abraza y no deja de llorar.
Gabriela se siente mal de ver a la señora llorar, le gustaría decirle la verdad pero no sé atreve, además no es como si le fuera a creer, hasta podría pensar que está loca.
— Mamá no llores, te prometo que ya no te daré preocupaciones.
— Más te vale, o ya no te voy a consentir tanto.—Se limpia sus lágrimas y se la lleva a casa.
Cuándo llegan Gabriela ve todo impresionada, esa casa es enorme y hermosa, una casa donde jamás imaginó vivir, al menos no como una de las dueñas.
...— — — ...
El lunes llega rápido, Gabriela está en su habitación descansando cuando su madre entrá.
— ¿Qué haces acostada?, ya casi es hora de ir a la secundaria. — Le dice quitándole las sábanas..
— ¿Secundaria? yo ya terminé la universidad, ¿porque iría a la secu...? — O no, otra vez la secundaria. Ya pasé por eso. ¿Por qué debí ir de nuevo.? Odió mi edad.
— Edith ya faltaste mucho tiempo, necesitó que vayas a la escuela.
— Ya voy. — Se mete a bañar, se pone el uniforme y baja a desayunar, después un chófer la lleva. Al entrar su amiga Yoselin la saluda y caminan juntas.
— Estoy feliz de tenerte de vuelta, la escuela no es lo mismo sin ti. — Cometa Yoselin emocionada.
— Claro. — Sonríe y busca con la mirada a su sobrino.
— Dejá de buscarlo, está con su novia. — Comenta con decepción su amiga.
— ¿Ese mocoso tienen novia?, ¿cómo se atrevió a no contarme.? — Gabriela se siente enojada. Se supone que ella es la confidente de su sobrino. Y no le contó algo tan importante.
— ¿No era por eso que intentaste suicidarte.?
— Yo no intenté suicidarme, tuve un accidente, son cosas diferentes.
— Cómo digas.— En ese momento Gabriela ve a lo lejos a su sobrino, corre dónde está.
— No corras, hey. — Le habla Yoselin preocupada.
Gabriela llega con Arturo y lo abraza, todos en la escuela se sorprenden al verla, al parecer todos saben de su enamoramiento por Omar.
— Me alegra que vengas.
Arturo se pone rojo de los nervios.
— Tenía miedo de que me sacarás arrastrando de mi casa. — Comenta sin hacer contacto visual con ella. Pues los ojos de Edith lo ponen muy nervioso.
Gabriela le sonríe.
— Por cierto, ¿por qué no me habías dicho que tienes novia.?
— No tengo. — Dice el algo confundido..
— Mocoso mentiroso, Yoselin dijo que tienes novia.
— ¿Yo dije eso.? — Interrumpe Yoselin a su amiga.
— Me lo acaba de decir.
— Yo no hablaba de esté, yo hablaba de Omar.
— ¿Quién es Omar.? — Pregunta Gabriela..
— ¿El chico del que has estado enamorada toda tu vida.? — Le dice Yoselin con algo de ironía.—Gabriela pone cara de no entender nada. — El chico más popular de estás secundaria, el más deseado.
— ¿Sabes qué?, no me hables de ese tipo, no me interesa saber de él. — Termina de hablar y el timbre suena. — Tengo que ir a clases, te veo en el almuerzo. — Le sonríe a su sobrino.
— Está bien, adiós. — Dice el sonriendo también.
Se despiden y cada uno entra a su respectivo salón.
— ¿Desde cuándo eres amiga de ese ñoño.? — Pregunta Yoselin sin entender lo que acaba de pasar.
— No lo llames así. Es un buen chico y cae bien. Es amigo desde siempre.
— ¿Y por qué no lo sabía?
— Por qué ...
— Señorita Reyes tal vez usted quiera pasar a resolver el ejercicio. — Le hablá el profesor. Todos la voltean a ver con una sonrisa maliciosa. Sane que ella es muy mala con esos ejercicios.
— Me encantaría pero eso es demasiado fácil para mí, debería darle la oportunidad a otra persona. — Todos se ríen de ella.
— Silencio. — Dice el profesor. — Señorita Reyes pase al pizarrón por favor. — Gabriela se levanta de mala gana y empieza a resolver el ejercicio. Termina en menos de tres minutos.
— Listo.
El profesor y los otros alumnos están impresionados de lo rápido que lo hizo.
— ¿Cómo logró resolverlo?
— Es pan comido.
— ¿Pan comido?
— Si pan... Quiero decir... Estuve estudiando.—Sonríe y piensa que debe comportarse más como Edith y menos como Gabriela.
A la hora del almuerzo Arturito está muy emocionado por almorzar con Edith. Gabriela está en el comedor cuando lo ve llegar.
— Hey por aquí.— Levanta su mano, Arturo va y se sienta con ella. — Tardaste mucho.
— Es que la fila era larga. — La mitad de los alumnos están sorprendidos al ver la cercanía de Edith hacía Arturo, hace unos días ellos jamás hablaban y ahora parecen muy íntimos.
Foto de Edith.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 61 Episodes
Comments
Patricia Salazar
Muy linda Edith, puede ser que el destino le dio una oportunidad para que arregle la vida de su media hermana que trató de suicidarse ( yo creo) y tal vez así pueda volver ella antes del accidente 🤔 ( Dios nunca había sacado tantas conjeturas 😂😂😂)
2024-07-10
1
Adriana Sanchez
Será que la autora va a matar a Arturito o a Ulises y lo intercambiarán igual que con Gabriela?
2024-05-20
0
Miriam5
Edith y Arturo no comparten sangre y si están juntos no habría problema
2024-05-08
0