Gabriela

...Ulises....

No se por qué pero me agrada la idea de trabajar con la mesera, es linda y tiene algo que llama mucho mi atención. Quizás son esos ojos profundos, o la curiosidad de saber que se esconde debajo de esa ropa. No sé. Pero no me preocupa el hecho de no saber.

Viernes llegó con rapidez. La ví trabajando en el bard, llevaba una de sus clásicas blusas anchas, sin dibujos o adornos, un pantalón azul con rasgaduras y el cabello recogido en una coleta alta. Iba de un lado para otro, por momentos descansaba, parecía estar agotada y estresada. Incluso fastidiada con el ruido.

— ¿Qué tanto le ves a la mesera.? — Preguntó Raúl con cara de incertidumbre.

— Es linda. ¿No te lo parece.? — Comenté mientras bebía un sorbo de mi cerveza.

— Lo es, pero su forma de vestir es bastante.— Puso una cara de haber visto algo muy desagradable.

— ¿Qué les ofrezco.? — Vino la linda mesera.

— Una botella de la mejor Champagne, y cuatro copas. — Fue a la barra y a los pocos minutos volvió, dejo las cosas que no la mesa y dio media vuelta.

— Espera. — Le pedí.

— ¿Necesita algo más.? — ¿Me estaba tratando de usted.?

— Siéntate con nosotros. — No me importa lo que mis amigos piensan. Al menos quiero que descanse un momento.

— No puedo. Permiso.— Intentó irse pero la tomé de la muñeca.

— Siéntate, quiero invitarte un tragó.

— No puedo estoy trabajando.— Su mirada cambió repentinamente. Cómo si estuviera molesta o disgustada. Debo admitir que esa mirada me hizo experimentar muchas sensaciones, una de ellas era exitación. Su actitud altanera me fascinó. — Con permiso. — Jaló su mano y se retiró.

— Interesante. — Comentó Gerardo.

— ¿Qué es interesante.?

— Ella, esa chica es interesante. — Volteé a verla y ella seguía trabajando como si nada hubiera pasado.

— Yo la ví primero. — Marqué mi territorio.

— A mi no me interesa. Sólo dije que era interesante. No que me gustaba.

...Gabriela....

Está noche mis ojos se cruzaron con una mirada estorbosa. Incómoda. La actitud de ese no me gustó. Me quería tratar cómo si yo fuera una prostituta, y no, soy una mesera, hay una gran diferencia entre esas dos.

No quise seguir observando al hombre. Sabía que el tenía su mirada en mi, pero fingí no darme cuenta. Ojalá nada se ponga incómodo ahora que trabajaremos juntos. El domingo le llame al tipo de cara bonita, necesitó empezar el trabajo lo más pronto posible.

— ¿Quién habla.? — Se escuchaba cómo si aún estuviera dormido.

— Soy tu compañera de equipo, dijiste que hoy tienes tiempo para hacer el trabajo.

— A claro. Hoy a las 12, te mando la dirección.—Eso fue todo, me colgó, otra vez no me dio oportunidad de replica.

Cuándo dieron las 11 tome un taxi, no creó que por ahí pasen los autobuses y menos el metro, llegué y tal cómo imaginé, era un departamento en una de las mejores colonias de México.

Entre al edificio y el portero me detuvo. Preguntó a quién buscaba.

— Ulises. No se su apellido.

— ¿Quién lo buscá.?

— Su compañera de equipo. El sabe quién soy. Por favor no me haga perder el tiempo.

— Qué urgida debes andar. — ¿Qué.? Seguro esté Imbécil piensa que vine a coger con Ulises. — Señor Montenegro lo busca su compañera de universidad. — Escuché que Ulises le daba indicaciones. — Si señor. En seguida.

— Pasa. Es el último piso.

— Gracias. — Dije sin nada de agradecimiento. Subí al elevador y después de unos minutos llegué al último piso, toque la puerta y abrió una señora de unos 47 años. — Buenos días, buscó a Ulises.

— Pasa por favor. — Al menos su empleada es amable.

— Gracias. — A ella si le agradecí de buen modo.

— ¿Le sirvo algo.? — Pregunto ella amablemente. Pobre, seguro se la pasa de un lado para el otro cómo yo.

— No. Estoy bien así.

— Cómo deseé. El joven Ulises está por ahí. Con permiso.

— Propio. — Ella se retiró y yo fui a la sala. Lo ví sentado viendo cosas en el teléfono y riendo, me gustaría tener su vida, enserio que sí, no hace nada, se la pasa de fiesta en fiesta pero aún así tiene dinero para pagar un departamento lujoso y una empleada. Posiblemente un día tengas esa vida Gaby. No te desanimes. Lo bueno tarda pero llega. Me animé a mi misma por qué se que nadie más lo haría.

— Hola. — Ulises me notó. — Siéntate. — Me fuí al sillón de enfrente.

— ¿Sobre que será el trabajo.? — Saqué mi libreta de apuntes y le expliqué, al terminar el parecía estar en otro mundo.

— ¿Te quedó claro.? ¿Me pusiste atención.?

— ¿Qué?

No puede ser, ¿en donde diablos está su cabeza?, ¿acaso no escuchó una sola palabra de lo que le dije.? ¿Qué hice para merecer un compañero cómo el?

...Ulises....

La mesera llegó a mi departamento, después empezó con una explicación, estaba poniendo atención pero después me perdí observando su rostro, tiene una belleza natural increíble, no lleva una sola gota de maquillaje pero aún así luce preciosa. Quisiera tocar su piel, me doy cuenta de lo suave que es. Sus labios tiene un grosor y tamaño perfecto. Sus ojos. Esos ojos son lo que más me gusta de ella.

— ¿Te quedó claro.? — Me despertó de mis pensamientos.

— ¿Qué.?

Ella tenía una mirada furiosa, no se por qué se pone así, a esta chica nunca le he visto una sonrisa, en el trabajo se la pasa sería, en la universidad igual y ... UN MOMENTO, ¿desde cuándo la observó en la universidad?

— Disculpa es que no puse mucha atención. Por cierto, ¿cómo te llamas.? Es mi compañera de equipo, ya conoce mi casa y ni siquiera se su nombre. No puedo pasar toda mi vida llamándola mesera.

— Soy Gabriela.

— ¿Puedo decirte Gaby.?

Ella ladeó los ojos como si le fastidiara mi comentario.

— No intentó tener una amistad contigo. Y no creó que te interese tener una conmigo. Hagamos el trabajo y después no volvamos a hablarnos. ¿Vale.? — Eso más que impresionar, causó mucha molestia en mi. Aparte de que a ella tampoco le importó mucho.

Sacó su computadora y me dijo lo que tenía que investigar, no me agrada que me ponga a trabajar, la compañera que me tocó la vez pasada hizo todo el trabajo por mí, yo esperaba que está chica hiciera lo mismo así yo puedo ir a divertirme. O al menos estar relajado mientras ella trabaja.

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Comments

Ana Elena Jiménez

Ana Elena Jiménez

ujuummm mijo pero tú eres más flojo que la quija de arriba

2025-03-12

0

Amunet♥︎

Amunet♥︎

jajjajajaja ay Ulises eras todo un flojo♥︎

2025-03-05

0

Mercesan

Mercesan

Así hay compañeros, yo les llamo bacalaos. En alusión a un jarabe que tiene un hombre con el bacalao a cuestas jajaja

2025-01-24

0

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